Opinión

“Muertos en el placar”, la novela local de Juntos por el Cambio (galería de fotos)

Lucía dando instrucciones a los del PRO sobre como se hace "un asado"
Editorial
                                                                                     «Editorial basado en hechos reales donde cualquier coincidencia con la realidad y los personajes no son casualidad ni ficción, simplemente ocurrió…»

La narración se refiere a ciertos personajes, impermeables a cualquier atisbo de ética o de razonabilidad en pos del bien común. Nada de eso los conmueve, simplemente porque sienten que hacer política es un buen negocio para el bienestar personal, aunque su decir los orienta indefectiblemente a la propuesta de algo “distinto” que en los hechos, expresan sentimientos  y conductas que reflejan nada de lo que declaman verbalmente, aplicando el refranero popular de «haz lo que yo digo pero no lo que yo hago» o dicho en términos catuchos sería algo así como «Tengo unos principios en Cambiemos, pero si hay que votar a favor de Lucía Corpacci, tengo otros» (frase de cabecera de Carlos Molina, presidente del PRO trucho, convalidado por el dedo de Horacio Rodriguez Larreta, emulando al recordado  Groucho Marx.

La caravana de Bacchiani, pura felicidad a costa del sufrimiento de los estafados

En esa línea, debemos preguntarnos ¿Qué hicieron esos oscuros personajes en el pasado? De inmediato, encontramos respuestas, las que ubicaremos en la metáfora archi conocida que se utiliza habitualmente para referirse al pasado de ciertos políticos, que en la mayoría de los casos tienen “un muerto en el placar”, aunque se hacen los distraídos y siguen hablando del cambio y esas utopías inentendibles, saliendo de su boca.

Vayamos por partes. Juntos por el Cambio es una imposición que viene desde Buenos Aires, que supone una convivencia obligada, pacifica o no, a la que hay que atenerse obligados por las circunstancias de ser, casi con seguridad el próximo gobierno que administre la Argentina entre los años 2023 y 2027. En Catamarca, la convivencia presenta otras peculiaridades, que a continuación repasaremos.

La coalición “opositora”, a nivel local, es un aquelarre variopinto en donde el único que está indemne por ahora es el flamante representante de Miguel Pichetto, de Encuentro Republicano Federal, el abogado Fernando Musella, cuya sociedad política con Hugo “Grillo” Ávila está en un paréntesis, por decisión exclusiva de éste último, que no termina de definir si juega en su espacio o se pasa al Movimiento Renovador de Sergio Massa y Jorge Moreno. Del PRO -debemos recordar- huyó una linea interna completa encabezada en su momento por Fernando Capdevila, Gustavo Cusumano y Laura Puy, quienes recalaron en otros espacios politicos.

El radicalismo sigue siendo un partido en apariencia orgánico, pero donde es público y notorio que la estructura interna está atravesada por múltiples líneas políticas, a las que les cuesta enormemente encontrar el consenso necesario para ser creíbles, donde la histórica línea “Celeste” de Oscar Castillo vislumbra una posible fractura en cabeza del ex intendente de Andalgalá y actual diputado, Alejandro Páez, debido a sus constantes coqueteos con el Jalilismo.

De todos modos y a pesar de las internas, la UCR Catamarqueña es por lejos, la fuerza más representativa de la oposición, siendo el actual presidente del Comité provincia, uno de los dirigentes más cuestionados del centenario partido de Leandro N. Alem. Es que precisamente el diputado nacional Francisco Monti tiene algunos pergaminos que no cierran bien y ponen en duda su trayectoria política, como por ejemplo sus denuncias penales mediáticas que terminan en nada o en vergonzantes perenciones de instancia o sobreseimientos definitivos, como los casos de las cloacas de Valle Viejo y las viviendas de Valle Chico. Más allá de esa circunstancia, desde el seno de la UCR, molesta su coqueteo constante con dirigentes de las restantes fuerzas de la coalición que tienen la foja sucia y escasa representación política, como es el caso de los Manzi, Enrique Cesarini, Carlos Molina y Natalia Saseta, cuyo desafuero quedó firme. Todos, personajes poco confiables y con muertos en placar, varios.

Los lilitos en problemas 🙄(.)💩(.)

Precisamente, uno de los casos, es el Partido ARI-CC, con los Manzi como máximos exponentes de éste mínimo espacio político, que por ser portadores de un sello de goma se creen con derecho a grandes pretensiones pero que, puestos en lupa, la vista comienza a nublarse.

Ambos, Rubén Manzi y Mariano Manzi, suscriben el nepotismo ilustrado, a pesar que están con el “cambio”, eso es sólo de pico. El padre, Rubén, llegó a ser diputado nacional por un milagro electoral del sistema D’Hondt y de inmediato, olvidando a sus equipos de campaña designó a su hijo, Mariano Manzi, abogado, ex gerente de empleo del anterior gobierno nacional, como asesor en la Cámara de Diputados de la Nación, en el Congreso Nacional, Legajo 801506. Categoría. A-3. Bloque Político, con un salario de seis cifras que en bruto asciende a la friolera de $ 437.164.- que meten miedo si se observan sus actividades non sanctas en el caso de la estafa piramidal de Bacchiani y también como cerebro de la financiación de la campaña política de “Cambia Catamarca” donde compartía cartelera estelar con Flavio Fama, Francisco Monti y Enrique Cesarini, todos participes del encuentro con Edgar Adhemar Bacchiani en Yerba Buena, Tucumán; además, el nombre de Mariano Manzi aparece en el libro de firmas de la escribana Joaquina Córdoba Gandini y que hace pocos días declaró en la causa de la Justicia Federal como imputado por insolvencia fraudulenta en grado de participación.

El Pro de Jalil-Corpacci 🤑😖🤢🤮😡

No podemos olvidar las actitudes de dirigentes políticos, cuya pretensión transita por el carril del olvido de sus desdeñables y dañosas conductas con la coalición de por entonces “Cambiemos”. Ni olvido ni perdón. Nos referimos al voto positivo de Carlos Molina (PRO) y Analía Brizuela (UCR) a favor de la ampliación de la Corte de Justicia de Lucía Corpacci que sigue resonando en cuanta reunión política se realiza en el radicalismo local, porque fue un hecho de alta traición.

El caso de Analía Brizuela, también forma parte del anecdotario de las múltiples traiciones políticas, aunque ya no pertenece al espacio de Juntos por el Cambio, porque juntos a su ex marido migraron desde Cambiemos al Frente de Todos, dos transfugas más… El caso de Carlos Molina es distinto, es el actual presidente del PRO, tiene unos principios, los de Macri, pero si Dusso le pide que vote al kirchnerismo, tiene otros principios. ¡¡Un caradura y sin vergüenza!! porque sigue en el espacio con pretensiones de armador en las próximas elecciones, ya que tiene la franquicia del PRO en la provincia del Maxi Kiosco Porteño (PRO, de Rodríguez Larreta y su sociedad local entre Jalil y Castillo) y que acá, por si algún desprevenido no lo sabe, no llega a ser ni una humilde despensa de barrio.

Imagen elocuente de los millones aportados por Bacchiani

 

 

En las últimas reuniones en el seno del radicalismo se le ha planteado  al vicepresidente de la UCR cargo de la presidencia, Francisco Monti que deje de ser el máximo defensor del refrán » billetera mata galán» ya que es el único justificativo que esgrime cuando le enrostran su cercanía y apoyo a las candidaturas del Pro en la coalición local, pero la realidad indica que son socios en sus fechorías políticas. También la diputación nacional de Rubén Manzi ha envalentonado a muchos a intentar repetir el «milagro» y llegar al Congreso Nacional sin caudal político y representativo.

En las últimas reuniones ya ha quedado claro la postura de la mayoría de la UCR con respecto a sus socios (Pro y CC) de darle el espacio que se merecen en las próximas elecciones. Está debe ser de acuerdo a su verdadera representatividad (casi Nula) y no dejarse llevar por el suculento aporte de campaña que prometían (Bacchiani incluido) porque nunca llega ni cerca, las sumas de dinero que se prometen antes de cerrar las listas.

Natalia Saseta, la frutilla del postre 🍓🍓🍓

Para completar el circulo vicioso de quienes pretenden retener el poder de decisión en el armado de listas  y que para esta linea editorial carecen de autoridad moral, ya que son el mal ejemplo que cunde en la política y que de modo absoluto no representan el cambio ni mucho menos, es necesario recordar que la situación procesal de la la imputada Natalia Saseta se ha complicado seriamente en los últimos días.

En efecto, un fallo dictado por la Camára de Apelaciones en lo Penal y Exhortos de la provincia de Catamarca, resolvió el rechazó del recurso de apelación presentado por la defensa de la diputada contra el fallo de primera instancia sobre el pedido de desafuero. Es decir que el pedido de desafuero de la legisladora del bvloque del PRO, e Interbloque de Juntos por el Cambio quedó firme.

En tanto que el referido fallo con el pedido de desafuero de Natalia Saseta (PRO) es inapelable, por cuanto la defensa de la legisladora no tiene habilitada la instancia de Casación. Fuentes de la parte acusadora sostienen que la defensa intentará de todos modos ir a Casación, para ganar tiempo, pero el úlktimo recurso será rechazado «in limine» por no estar previsto en las normas del derecho procesal penal.

Esta es la novela que en el centralismo de Buenos Aires, es decir las maximas autoridades partidarias, tanto de la Unión Civica Radical (UCR), como Propuesta Republicana (PRO) y la Coalición Civica/Argentina República de Iguales (CC-ARI), con la salvedad del Encuentro Republicano Federal de Miguel Angel Pichetto, se niegan a leer y observar, convencidos por el relato perimido de unos pocos observadores, tachados de parcialidad, todos operadores de baja calidad, artifices del debilitamiento y de la derrota de Mauricio Macri, que antes transaron con el peronismo/kirchnerismo de Corpacci/Jalil/Castillo, que hoy operan para Sergio Massa, Gerardo Morales, Horacio Rodriguez Larreta y Martín Lousteau, personajes como Rogelio Frigerio, Domingo Amaya, Francisco Quintana, Emilio Monzó, Nicolás Massot, Sebastian García de Luca y otros. Todos, responsables de mantener al kirchnerismo en las más altas esferas del Estado Nacional durante los cuatro años del gobierno de Macri. Abrimos el placar, cayeron varios muertos, pero hay más…