Opinión

Corpacci y Micone, responsables de administrar los 60 millones de dólares de Livent

Editorial

“El Fideicomiso “Salar del Hombre Muerto” fue constituido por Livent y la Provincia de Catamarca en el año 2015, exclusivamente para financiar el desarrollo de obras de infraestructura física dentro del territorio de la Provincia de Catamarca, principal y preferentemente obras enfocadas en las necesidades de las comunidades involucradas en las áreas de influencia directa o indirecta del Proyecto Fénix, ubicadas en Antofagasta de la Sierra, Catamarca, incluyendo obras de mantenimiento de los caminos de Antofagasta de la Sierra y/o adquisición de maquinaria para tales fines.” Textual del comunicado de Livent luego del programa de Jorge Lanata denominado PPT hace unos  domingos atrás.

En el punto es importante señalar que de acuerdo a la legislación vigente a la época de su constitución, los fideicomisos se regían por una ley especial y tenían poco controles estatales. En agosto de 2015 entró en vigor el Nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, en forma simultánea con la creación del Fideicomiso «Salar del Hombre Muerto». La modificación del Código Civil y Comercial alteró sustancialmente la ley original y el cuerpo normativo que los regulaba. A partir de la reforma los fideicomisos vinculados al mundo de las finanzas debieron  registrar los agentes fiduciarios financieros y no financieros, con una inscripción en el Registro Público de Comercio del domicilio del Fideicomiso, algo similar a los que sucede con los directorios de sociedades anónimas. El Fideicomiso de «El Salar del Hombre Muerto» está integrado por un comité de fiduciarios que representan al gobierno provincial, nacional y a la empresa.

Por otra parte, en Catamarca, el gobierno de Raúl Jalil cambió por completo el régimen de fiscalización y distribución de las regalías mineras, que podrá o no estar bien pensado, no es motivo de éste editorial, para la situación actual de la minería, pero que echó un manto de dudas sobre la fiscalización de periodos anteriores al inicio de el actual gobierno y del nuevo sistema que se implementó. Sería interesante saber donde se encuentra la documentación de respaldo presentada por el Fideicomiso «El Salar del hombre Muerto» a la Secretaria o el Ministerio de Minería, desde el año de su creación, 2015 hasta la entrada en vigor del Decreto Acuerdo 1546 de agosto del 2021. Que haya nueva regulación no significa que los periodos anteriores no deban ser fiscalizados.

En un editorial que publicamos hace unos días titulado…  Lee: «Livent aportó sesenta millones de dólares al Fideicomiso «Salar del Hombre Muerto»» nos hacíamos una pregunta central ¿Dónde Están? en referencia a los 60.000.000 de dólares que el Proyecto Fénix,  la Minera del Altiplano S.A. y la multinacional Livent Corporation que controla a la anterior, habían aportado al Fideicomiso del Salar del hombre Muerto. Se tiene la certeza del Estado de origen porque la empresa se encargó de comunicarlo a la Opinión Pública. La contabilidad financiera, para conocer el estado de resultado, requiere conocer al detalle, la aplicación de los fondos. Tres elementos claves de una rendición de cuentas.

Para quienes quieran desasnarse jurídicamente, le recomendamos buscar el Decreto Acuerdo N° 1546 de fecha agosto de 2021, justo hace un año firmado por el actual Gobernador y ratificado por la Legislatura provincial de traspaso del reparto de la regalías mineras desde el Ministerio de Minería al Ministerio de Hacienda y Finanzas.  En los considerandos del Decreto se expresa como funcionaba al anterior régimen de control y fiscalización y cual era el plexo normativo que lo regulaba. De esos considerandos surge claramente quienes fueron los responsables políticos de administrar los recursos financieros que se aportaron al Fideicomiso «El Salar del Hombre Muerto».

Como lo expresamos y lo reiteramos, si la empresa minera indica el valor del aporte, sesenta millones de dólares, y se sabe quienes eran los organismos encargados de fiscalizar y distribuir la regalías mineras, además de la aparición de los famosos fideicomisos, que pareciera que fueron elegidos como la herramienta ideal para poner en practica métodos de elusión o también para no mezclar los recursos mineros con las finanzas publicas. Sería oportuno que algún experto en la materia o algún ex legislador explicara porque el poder político decidió canalizar todas las regalías mineras en estos institutos jurídicos conforme se indica en la pagina del digesto jurídico, Decreto 1546 y en la pagina Web  https://catamarcaminera.ar/

Decíamos en nuestro editorial también, que dos parques fotovoltaicos en Antofagasta de la Sierra son testigos mudos de lo que dijeron que estaban haciendo, luego se comprobó que era falso, cuando expresábamos «Así lo atestiguan los dos Parques fotovoltaicos, en de la Villa de Antofagasta de la Sierra inaugurado por Corpacci, mintiendo a la población en forma descarada y Raúl Jalil, el Parque de El Peñon, en presencia de dos ministros de la Nación, Nicolás Trotta y Martín Guzmán, también ocultando la verdad, a sabiendas que inauguraban una obra mal hecha, que las empresas amigas facturaron en dólares y ninguna de las dos  plantas cuenta con las correspondientes baterías de litio, ¡vaya paradoja, baterías de litio!, ninguna funciona, están abandonadas, siendo en ambos caso una presunta y clara malversación de caudales públicos… «

En aquella oportunidad, omitimos mencionar al gran responsable junto con Lucía Corpacci de haber administrado la regalías mineras, el Fideicomiso de «El Salar del hombre Muerto», que es Rodolfo Micone quien estuvo administrando las regalías con el sistema jurídico anterior  al actual, cuya fiscalización estuvo íntegramente a su cargo, teniendo en cuenta que en esa función estuvo casi la totalidad de los dos mandatos de Lucía Corpacci. La fila de responsables políticos de no hacer en Antofagasta de la Sierra lo que dijeron que estaban haciendo y no lo hicieron, no es otra cosa que un atentando contra los derechos humanos de los antofagasteños, abandonándolos a su suerte con todo tipo de falsas promesas, es larga e incluye como máxima responsable a Lucia Corpacci, a Rodolfo Micone, Rubén Dusso, Raúl Jalil, ministros y secretarios, legisladores oficialistas y varios malos opositores funcionales al oficialismo.

Reiteramos algo que dijimos en nuestra anterior editorial:  ¡Rindan cuentas de sus actos! La Patria se los demanda y si creen en Dios, habrá Justicia Divina, porque en Catamarca no hay justicia terrena, ellos, la colonizaron para permanecer impunes… Seguiremos investigando la aplicación de fondos hasta llegar a la verdad. La gente de Antofagasta de la Sierra no quiere adoquines ni lámparas leds de corta duración, la gente quiere energía eléctrica, agua potable, regar sus campos, explotar el turismo, y hacer una vida acorde a las riquezas que se llevan, que de una vez por todas las mentiras, no promesas, mentiras, se hagan realidad, por parte de políticos inescrupulosos a los que les gusta el dinero fácil y ajeno. Para ello basta recordar que hacían de sus vidas antes de entrar en la función pública. Ahora son todos nuevos ricos.