Opinión

El «backstage» en la agresión a la diputada Natalia Ponferrada

Editorial

De a poco se van acallando los ecos de las elecciones generales legislativas de medio término, donde en muchos distritos y departamentos las cosas transcurrieron con normalidad. No fue el caso de Antofagasta de la Sierra, donde se libró una verdadera batalla, despiadada por momentos, insólita, descabellada e irritante, con algunos puntos salientes y a la vez, sorprendentes. Fue la batalla por el puesto más importante junto con el asiento comunal, que es la senaduría provincial.

¿Qué estaba en juego en el Departamento más alejado, inhóspito y rico de la provincia de Catamarca? Mucho, nada más y nada menos que la interlocución con Livent Corporation y las subsidiarias, la empresa concesionaria del litio y sus proveedoras, propietarias del llamado oro blanco, el litio. Pero… ¿por qué tanto interés? Esa es la cuestión. El nudo gordiano que finalmente desató el oficialismo de Jalil a su favor, aunque el sello sea otro. Es oportuno aclarar que, como lo venimos afirmando desde el 10 de diciembre de 2019, en Catamarca, del mismo modo que en Nación, existen dos oficialismos que con el correr del tiempo en vez de fundirse, se van acentuando. Raúl versus Lucía, esa fue la verdadera batalla por el control de la relación con la minera, que para ellos, para sus intereses estratégicos, es clave, es el litio o mejor dicho, el carbonato de litio y sus millones de dólares a cambio del hambre y del agua ¿Y el Pueblo? bien, gracias.

Para despertar a algunos desprevenidos, el famoso nudo gordiano, además de su referencia histórica, se orienta a una dificultad que no se puede resolver, a un obstáculo difícil de salvar o de difícil solución o desenlace, en especial cuando esta situación solo admite soluciones creativas o propias del pensamiento lateral. ¡Vaya si fueron creativos! Aquí el backstage o el detrás de la escena: La diputada agredida conocía el «jueguito» de Lucia y Cía., que no dudaron en enviarla sabiendo que algo de eso ocurriría, para posicionar al candidato desde el sitial de victimas, fue una idea creativa, total era sólo un revolcón más de la diputada devenida en actriz, Natalia Ponferrada, que dicho sea de paso, juega para el equipo de Lucía desde la primera hora. «Me agarraron de atrás, me golpearon y me inmovilizaron agarrándome de la cabeza», le dijo a Pagina 12, haciendo hincapié que los agresores eran los parientes de Julio Taritolay, que claramente es un jugador de Raúl Jalil con el sello de Juntos por el Cambio, correspondiente al otro socio del fallido Pacto de Ipizca.

Los picaros suelen decir que la política es el arte de lo posible y aunque parezca que el pacto entre Castillo y Jalil no funcionó, en Antofagasta sí y los resultados están a la vista, lo mismo que la senaduría nacional, cualquiera que ganase, de la supuesta oposición, era candidato puesto de Jalil, Daniel «Telchi» Rios o Flavio «el ingeniero» Fama, como se sabe, ambos por distintos motivos y circunstancias, siempre fueron aliados del primer mandatario. Julio Taritolay y la flamante senadora provincial Norma Reales, esposa del intendente, pertenecen a Juntos por el Cambio, al sello, a la sociedad local, distinta a la coalición nacional.

¿Cómo hizo para ganar Norma Reales? Muy fácil, aplicaron los tradicionales métodos del peronismo, esta vez a través de las becas, verdadera dadivas controladas con el látigo y los aprietes de un intendente que la hora de sacar provecho, no escatima esfuerzos, hace cualquier cosa que éste en su orbita para alcanzar los objetivos de su Jefe, el que pone los recursos. El Jefe comunal hizo desfilar a «todos los becados» por su despacho y no fue necesario ser mosca para saber que les dijo a cada uno, es fácil de imaginar ese «dialogo» y sus consecuencias. Norma Reales, su compañera o esposa, ganó la senaduría provincial con los millones del gobierno de Jalil, el dinero de una parte de oficialismo, el que maneja la caja, el gobernador. ¿Quiénes eran los restantes candidatos a sentarse con Livent Corporation? Mario Carrizo del equipo de Lucía y Cía., y Alfredo Morales, el unico opositor real, lo mismo que Hugo «Grillo» Ávila, del Frente Amplio Catamarqueño. El partido lo ganó Raúl, con el apoyo de Oscar (ambos Palomas del equipo de Horacio Rodríguez Larreta)  y lo perdió el equipo de Lucía y Cía., cuya obsesión sigue siendo recuperar la gobernación en el 2023, de ahí que necesitaba el triunfo de Mario Carrizo, por razones obvias.

Es oportuno recordar que una vez obtenida la banca de senadora provincial, Norma Reales formuló declaraciones sobre que había sido abandonada a su suerte por la lista encabezada por Flavio Fama, un preludio de la próxima fuga al Frente de Todos, inexorable a partir del próximo 10 de diciembre, porque la jugada de Jalil tiene limites y Rubén Dusso los pone. Perdió Mario Carrizo, del Frente de Todos, del equipo de Lucía y Cía., y el unico candidato real, el unico que defendió genuinamente al pueblo del Departamento de Antofagasta de la Sierra fue el candidato del Frente Amplio Catamarqueño, el señor Alfredo Morales.

Al cuarto candidato ni vale la pena mencionarlo, fue fagocitado a cambio de un poco de leña, un maple de huevos y unas gallinas. Ganó Raúl y por supuesto, como siempre sucede, perdió la democracia, cuya etimología formada con dêmos ‘pueblo’ y krateîn ‘gobernar’ seguirán esperando por una nueva oportunidad. Esta todo listo para seguir explotando los recursos minerales sin la debida licencia social y condenado al pueblo a padecer todas las desgracias y miserias que provoca la minería a cielo abierto y la utilización de los recursos naturales sin respetar el medio ambiente y más grave aun, los derechos adquiridos de los pueblos originarios, anteriores a cualquier otro derecho creado por el positivismo.

Aquí se aprecia que la trifulca protagonizada por la diputada Natalia Ponferrada que filmó a las huestes de Jalil entregando bolsones de comida y otros regalitos de ocasión, representados por el clan Taritolay con el sello de Castillo y la ausencia de Fama, que dicho sea de paso no se quieren mucho que digamos, en realidad fue una gresca de facciones del mismo Frente de Todos. Así fue que cayeron las bambalinas o los bastidores, y más moderno el backstage de la trifulca, ya verán todos lo que sucede el después del 10 de diciembre y como levanta la mano Reales. Rápidamente Lucía aceptó el desenlace en Antofagasta y en el bunker del Frente afirmó que fue una campaña ejemplar y de respeto entre todos. Como si se hubiese tratado de una pelea de boxeo pero con palmaditas en la espalda o en la cola, ni vencedores ni vencidos, ese es el verdadero detrás de la escena, el backstage de la agresión a Natalia Ponferrada y sus amigas de la excursión; con Norma Reales jugando pronto en el Frente de Todos y amigos para siempre. Y colorín colorado, el relato se ha terminado.