Columnistas

El enorme furcio del Presidente Alberto Fernández

Por Pablo A. Zubiaurre

Ayer fue un día marcado periodísticamente por el enorme furcio del Presidente Alberto Fernández, en su encuentro con el presidente del Gobierno español.

Al Presidente Fernández, vaya a saber asesorado por quién, se le dio por sacar a relucir una pretendida formación cultural en ocasión de tan importante visita. Entrecerró los ojos y buscó una imagen con la que deslumbrar al mandatario hispano. Y del arcón de la cultura sacó una página mojada, una vidriera de cambalache, donde todo estaba mezclado.

“Los mexicanos salieron de los indios, los brasileros vienen de la selva, pero nosotros, los argentinos, venimos de los barcos.”

Compré ese disco de Lito Nebbia hace décadas. Recuerdo su tapa. Otra época. Nadie atacó a Nebbia entonces por la evidente incorrección de la frase. Ya era parte de un tiempo que la aceptó, y ahí debía dormir. Imagino que ayer Nebbia se debe haber querido inmolar cuando Fernández le desenterró una canción que hoy no cantaría ni en el baño de su casa. Justo a Nebbia, que marcó una época escribiendo y cantando “si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia”, le desentierra una canción escrita desde una clara visión sesgada desde el campo ganador, repleta de prejuicios, inexacta, discriminatoria, arbitraria, y escrita por él. La canción debía dormir el sueño de los justos. Y ayer Alberto la despertó para ponerla a reconsideración de la sociedad. Fuego amigo, Lito.

Claro que, quizás para proteger a Nebbia de la responsabilidad por lo que escribió y hoy no escribiría, le cambió el autor. Chan. En un tiempo, Raúl Portal hacía un programa donde solía aconsejar al aire a la co conductora, que diga cualquier cosa total los que estaban del otro lado no entendían nada, estaban “de bobera”. Pensaba ayer que los asesores de Alberto, quizás fueran seguidores de Raúl Portal. Pero todo tiene límites.

Ya hay una comisión presidencia tratando de investigar que proceso interno pudo llegar a producirse para concluir que semejante frase, podría pertenecer a Octavio Paz*. Seguro muchos no han leído a un escritor tan extraordinario como Octavio Paz. No hay ninguna obligación de hacerlo. Excepto que seas Presidente de un país y se te dé por citarlo. Ahí si había que leerlo antes. Cualquiera que hubiera leído aunque sea un prólogo de Paz, sabría que la frase en cuestión no es de él. Muchos consideran a Octavio Paz el intelectual más trascendente de México en el siglo XX. Por ejemplo, así escribe:

“La revolución no es un bloque, ni un catálogo de recetas; es una conjunto de ideas y actitudes, unas vivas, unas muertas y otras dormidas. El despertar de las últimas depende del momento y también de nosotros: unas son viables en esta circunstancia y otras en aquella. Reducir esa pluralidad a una sola interpretación y a una doctrina exclusiva, es atentar contra una verdad histórica. Es una mutilación.”

Decir que un autor que piensa y escribe de esta forma pudo escribir “los brasileros vienen de la selva”, es clara señal de no haber leído nunca tres paginas de Paz. Entonces, ¿para qué citarlo? Más sencillo aún, Paz nunca hubiera escrito “nosotros, los argentinos vinimos en los barcos”, porque es más mexicano que Pancho Villa.

Hoy pidió disculpas a quien hubiera podido ofender. Eso está bien. Aunque mejor sea hablar de lo que uno sabe, o prepararse si se quiere innovar y así no ofender a nadie, porque no debería olvidarse que representa a muchos.

 

*Octavio Irineo Paz Lozano​ fue un poeta, ensayista y diplomático mexicano. Obtuvo el premio Nobel de literatura en 1990 y el premio Cervantes en 1981. Se le considera uno de los más influyentes autores del siglo XX y uno de los grandes poetas de todos los tiempos.​