Opinión

Catamarca sin conectividad gracias a la errática gestión de Lucía Corpacci

Nota Editorial

Y nuevamente Catamarca fue noticia, en éste caso triste noticia. Franco Mayco aprobó su examen desde una parada de colectivos en una pequeña localidad de las afueras de la Capital, en Colonia del Valle, Departamento de Capayan. Cuando nos enteramos de la noticia, que además se viralizó, es decir que se convirtió en una noticia de alcance nacional e internacional, nos pusimos a pensar en cuáles serían los sentimientos de Lucía Corpacci, principal responsable de que Catamarca sea un páramo del progreso y el desarrollo, gracias a su errática gestión gubernamental de dos mandatos, en materia de conectividad.

Desde hace 50 años que el desarrollo del turismo en la provincia es un clamor popular. Catamarca está atravesada por la fibra óptica y la mezquindad política. El primer paso y el más vital de todos los pasos que debe dar el actual gobierno, consiste en racionalizar el gasto improductivo y potenciar todas las herramientas aptas para el desarrollo. Es ese un plan estratégico de «Conectar Catamarca» para el desarrollo y progreso de la provincia.

La instalación de los cables de fibra óptica que ARSAT distribuyó tanto en el gobierno de Cristina Kirchner como en el de Mauricio Macri no tuvieron continuidad en el desarrollo de políticas activas que pudieran usufructuar el extraordinario valor de ese elemento que por entonces venía en forma subterránea y que a pesar de ser hoy ya un sistema obsoleto, dada la situación general de la economía nacional, bien podría ser aprovechado con la apertura de nodos en diversos puntos estratégicos de la provincia y desde allí sub distribuido por aire con antenas de microondas.

El turismo no existe en Catamarca sencillamente porque no hay conectividad. Ninguna industria puede desarrollarse en forma apropiada sino existe ese vital elemento. Pero el turismo es una parte, también la conectividad y el plan «Conectar Catamarca» son factores claves para la educación, salud pública, producción, recaudación, y en general para todos los servicios públicos que brinda el Estado, desde un único sitio como es la Capital provincial.  Si los políticos del siglo XXI todavía no advierten que Internet soluciona los problemas de la gente y que el cambio de paradigma de gestión es imperioso, entonces debería llegar la hora de cambiar de políticos.

La correcta conectividad serviría además para detener la inmigración interna que produce grandes desórdenes sociales y aglomeraciones de personas. Se sabe que uno de los puntos más apetecibles de la circulación de virus está dada por el hacinamiento habitacional. los ciudadanos del interior migran en masa hacia los grandes centros urbanos … en busca de conectividad. Así, las ciudades del interior de a poco se van transformando en «ciudades fantasma» donde la mayoría son gente mayor o dicho de otro modo, donde la presencia de jubilados es mayor que la de ciudadanos activos. Es necesario cambiar la ecuación y que quienes nacen en el interior desarrollen sus vidas allí y no tengan necesidad de migrar. Además, resulta estratégico mantener alta la tasa de crecimiento poblacional, en especial porque Catamarca en una provincia con frontera internacional.

La fibra óptica sólo fue usufructuada por unas pocas empresas, amigas del poder, que tuvieron acceso al vital elemento y a una facturación jugosa y monopólica vergonzante, y cuyos beneficios de la distribución alcanzaron  sólo a los sectores más concentrados del poder económico local. De esa forma se han desarrollado ciertos nichos exclusivos, con actividades con amplias utilidades, que a la postre no han hecho más que profundizar las diferencias sociales, entre quienes acceden a Internet de calidad, los que sencillamente no tienen esa posibilidad y solo acceden al sub empleo estatal como medio de vida.

Fueron diez años de gobiernos populistas con sesgo kirchnerista los que sirvieron para tener a casi toda la población postrada ante el servilismo del empleo público y la falta de conectividad. Demasiado tiempo para postergar los sueños de progreso de los jóvenes catamarqueños que como Franco Mayco, lo único que desean es poder tener las herramientas necesarias para progresar en la vida, las mismas con las que cuentan sus pares de otras latitudes. Es difícil hablar de igualdad de oportunidades cuando los gobernantes en vez de crear condiciones de crecimiento se dedican a distribuir dádivas a través de planes sociales u otros beneficios de corto plazo.

La pandemia mundial del coronavirus y la pandemia económica que significa la brutal caída del producto bruto interno de los países, son las graves consecuencias. La hora más difícil de la humanidad en los últimos 200 años no admite más dilaciones ni excusas de ningún tipo. Si se quiere progresar y sortear la crisis, al ingenio y a los emprendedores, hay que brindarles los elementos necesarios para el desarrollo y allí la conectividad ocupa el primer lugar, junto con la racionalización del gasto público.