Sociedad

Extraña solicitada ilegible del PRO-Propuesta Republicana en El Esquiú

En las redes sociales calificaron la publicidad del PRO-Propuesta Republicana, el Partido fundado por el ex presidente Mauricio Macri, como una payasada del presidente del PRO en Catamarca. Siendo los máximos responsables de la maniobra, el diputado Enrique Cesarini juntamente con el diputado (MC) Carlos Molina.

Para despejar cualquier duda acerca de la edición de papel del diario del Beato, lamentable denominación a la que no referimos más adelante, vinculado a Lucía Corpacci por cuestiones familiares y donde se refugio su monje negro en materia de publicidad oficial, Rodrigo González, quién como es público huyó hace unos años de la Sub Secretaria de Medios por la puerta de servicio, ahora devenida en Ministerio con otro personaje al frente que vino a cubrir los desaguisado del amigo, más precisamente en el mes de noviembre de 2016, no es casual que Enrique Cesarini y Carlos Molina hayan elegido ese diario para montar la patraña.

La trampa

Hubo varios millones de pesos de pauta oficial que nadie sabe donde fueron a parar. A los diarios del interior seguro que no y a las radios tampoco. Ni Lucía, ni Rodrigo, Ni Joao, ni el Tribunal de Cuentas, nunca explicaron que sucedió con esas partidas del presupuesto de la provincia destinadas a pagar pautas oficial en los medios de prensa.

Rodrigo González, ex sub secretario de medios y actual Jefe de Redacción del Esquiú, Lucía Corpacci ex gobernadora y actual diputada nacional (FT)

Es parte del legado de Lucía Corpacci que logro que Catamarca fuera una de las provincias más pobres de la Argentina, en tanto que ella y su ex pareja y todo su sequito de colaboradores, se hayan transformado en los nuevos ricos de Catamarca. Todo esto viene a cuento para graficar quienes son los verdaderos socios políticos de Cesarini y Molina, tal como se muestra en la foto.

Lucía Corpacci dando instrucciones a los del PRO, Molina y Cesarini, sobre como se hace política sucia

 

La trampa es doble porque en ninguna edición de papel, de un diario serio, socio de ADEPA, el departamento de diseño grafico de la redaccion, cuando se prepara la tirada, se permite cometer semejante error de impresión. Es una burrada sin precedentes, hecha por pillos. En el programa de armado del diario y en el CTP se observa la página nítidamente, de manera que esa publicación fue hecha ex profeso, adrede, con clara intención de engañar a los lectores, especialmente a los afiliados de ese partido político, por sus actuales autoridades en connivencia con los jefes de redacción del diario. Es evidente que pretenden ocultar información y sobre todo «perder tiempo».

Sólo basta observar cómo se fundó el diario, en que fecha, 3 de agosto de 2010, en la antesala del primer gobierno de Lucía Corpacci; quien fue el principal inversor, fallecido en el 2013 a los 69 años; quienes han sido sus accionistas, sus testaferros, sus abogados, sus directores, las denuncias cruzadas entre la familias Ibarra y Mercado, los juicios por tenencias de acciones, los cheques sin fondos, y toda una caterva de situaciones dudosas y poco claras, que hacen que ese diario sea un medio turbio, de baja estofa.

Lo lamentable del caso, es que utilizaron el nombre del futuro Beato, hoy Venerable, no para hacerle honor con la transparencia sino para engañar a la opinión publica haciéndoles creer ser un medio confesional, aferrado a la Doctrina Social de la Iglesia. Cuando salió el ejemplar 1 (uno) tuvieron la osadía de escribir lo siguiente:

«Bajo la inspiración de Fray Mamerto Esquiú, la máxima figura de la historia de Catamarca, nace hoy el diario el Esquiu.com». 

Con respecto a Enrique Cesarini y Carlos Molina, se los nota desesperados, buscando hacer todas las trampas posibles para aferrarse al poder, retener el sello del partido a cualquier precio, encima es un partido sin sede, a los negocios espurios, a la política mal entendida. Se sabe, es publico que los dos diputados del PRO sometieron a sus empleados de bloque a practicas inmorales, propias de ruines como lo ha descrito y probado el joven Acosta en su denuncia penal. El Pucará esta en conocimiento de otros casos similares, empleados que tuvieron que renunciar por no compartir los métodos «administrativos» de Cesarini.

Con respecto a la publicación en el Esquiu tendrían que haber aclarado la situación y no lo hicieron, lo que reafirma que el acto de publicar una solicitada ilegible en un diario poco serio, propiedad de sus auténticos socios políticos, Corpacci y Cía., vinculada a las elecciones internas partidarias con el fin de retener la estructura política en forma ilegitima, son capaces de hacer cualquier cosa.