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Opinión

Oscar Castillo, entre los damnificados por la presunta estafa del "Proyecto Nogal"

El citado Del Pino, sería el fiduciario (administrador) del proyecto que debería haberse desarrollado en Tinogasta y Fiambalá y que consistía en atraer inversores, quienes invertían sus ahorros en pesos y en dólares con una serie de slogans propio de las actividades financieras que embaucan a desprevenidos. "Inversión en pesos", "Alta rentabilidad", "Bajo periodo de recupero" y "riesgo mitigado". Con esas falsas premisas logró atraer a los inversores, que estaban convencidos que pronto serían propietarios de unos hermosos nogales en un desarrollo productivo de 50 hectáreas.

El abogado de uno de los damnificados de la presunta estafa fue quien brindo detalles a la prensa, indicando que los dineros invertidos fueron en dólares billete estadounidenses, en cifras millonarias, sin rendir cuentas, relatando a la prensa que él y su socio, el Dr. prieto representan a un señor de apellido Gullo oriundo de la provincia de Córdoba quien habría invertido en el Fideicomiso "Proyecto Nogal"  la estrafalaria suma de U$S 500.000.-

Modus Operandi

Resulta que ciudadanos supuestamente preparados, como es el caso de Oscar Castillo, con altos cargos electivos y funciones administrativas trascendentes, caen en este tipo de trampas. Los embaucadores profesionales engañan al desprevenidos de turno con el "cuento del tío", en sus diversas versiones, conformen pasan los años, a saber: las criptomonedas, como los casos de Cositorto y Bacchiani, que utilizaron la novela de moneda virtual y sus vaivenes especulativos para caer en sus redes. En este caso, la pantalla es un fideicomiso financiero que de productivo no tiene nada, de hecho el Dr. Benítez ha manifestado que no hay nada, ni una sola planta de nogal. Lo único que hay son excusas sobre costos y valor del dólar, pero en esto el principio de la partida doble es letal, el tema es si la Justicia esta preparada para detectar una estafa si no conoce los principios básicos de la contabilidad financiera y sus resortes legales.

Los inversores, incautos, invierten y lo hacen de manera voluntaria, pero en algún punto no son nada inocentes porque no pueden desconocer que la mayoría de los fideicomisos se constituyen para engañar al que invierte o al fisco o a la esposa. Es una excelente herramienta el fideicomiso pero que en la Argentina se la usa para desviar dinero. De manera que quien invierte sabe de antemano que los fiduciarios actúan en el 90 % de los casos al margen de la normativa legal, propia de estas operaciones.

Digamos las cosas por su nombre, los sistemas piramidales, el cuento de las criptomonedas o los fideicomisos productivos o financieros o inmobiliarios, son verdaderos émulos de las mesas de dinero que operaban en la City porteña en la década del 80, donde la jurisprudencia es conteste en cuanto a que si el inversor no controla donde coloca su ahorros, llámese  "mesa de dinero", financiera privada, fideicomiso, no autorizada por el Banco Central de la República Argentina o por la Comisión Nacional de Valores, evadiendo todo tipo de obligaciones fiscales, exponiéndose -al pretender mayores ganancias que las que ofrecía el sistema financiero formal- a la posibilidad de sufrir un detrimento patrimonial, ya que mal pueden pretender gozar de las garantías de las operaciones legales, cuando ellos mismos, los inversores, en el caso del ex Senador Castillo, el fiduciante o beneficiario, las habían soslayado a la hora de invertir.

¿Alguien averiguó quién es Ricardo del Pino Palermo? ¿Qué antecedentes tiene? Pues bien, resulta ser un experto en en mesas de dinero y en la década del 80 dejaron un tendal de inversores en pampa y la vía, hasta Obispado de San Isidro, en la provincia de Buenos Aires fue uno de los damnificados, pues un sacerdote administrador había colocado los ahorros en la mesa de dinero de Ricardo del Pino Palermo que tenía en sociedad con el hermano del cura. Fue en Catamarca, bien lejos de San Isidro y de la City porteña, donde Del Pino es un viejo conocido y tal como dice el letrado "No hay nada" solo papeles y excusas.

 

 

 

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