Opinión

Todo por dos pesos, ¿Se acuerdan?

Editorial

En Catamarca, es sabido que la mayoría de los medios de comunicación viven de la pauta oficial. Ahora el gobernador Jalil está desplegando una estrategia novedosa, hasta hace un tiempo les pagaba mejor que a nadie, pero fiel a su estilo, ahora recurre al sistema de hambrearlos, para después comprarlos más barato.

Una forma sutil de controlar contenidos, o dicho sin eufemismos, de censurarlos. Como muchos recordarán, los negocios «todo por dos pesos» tuvieron su auge durante el modelo de convertibilidad, vendiendo una infinidad de artículos importados a precio de ganga, es lo que está haciendo Jalil con los medios en Catamarca. El refrán indica que “la necesidad tiene cara de hereje” y aplica para los medios que reciben pauta oficial.

Por esa razón fue que Corpacci hizo de la Secretaria de Prensa un órgano fascista de propaganda política y lo más grave fue que Raúl Jalil no cambió un ápice esa política vergonzante, tanto que hace poco designó a una funcionaria para controlar los contenidos de los medios y de las redes sociales… ¡Un disparate! En el fondo, ambos detestan la libertad de pensamiento y expresión, porque fomentan el partido único, como lo indica el manual del kirchnerismo ilustrado.

Si alguien pensó que Jalil era distinto, fue un error de cálculo, fue y es más de lo mismo y es necesario reestablecer en la provincia de Catamarca, el sistema republicano, las libertades individuales y eliminar los órganos de propaganda oficial, que tanto daño hacen a la sociedad en su conjunto. Por esa razón, es necesario diferenciar kirchnerismo de peronismo y rescatar de la población esa gran porción de peronismo auténtico que cree en el sistema republicano y en la democracia como forma de gobierno.

Todo hombre tiene su precio, lo que hace falta es saber cuál es”. Esta célebre frase que se le atribuye al político francés del siglo XVIII, Joseph Fouché, bien podría haberse escuchado en cualquier tertulia de actualidad política catamarqueña.

Frase de cabecera de Raúl Jalil, que intentará ir a las elecciones con la estrategia de campaña que hemos denominado «Todo por pesos», así que se vienen épocas de vacas flacas en la Argentina y Jalil lo sabe por eso que desplegará esa campaña basada en comprar barato, algo que lleva en la sangre y hace muy bien.

Veremos cómo le va, pero por ahora su gran problema está en la interna peronista, porque del lado de enfrente, en  Juntos por el Cambio, se ve poco y nada, por ahora. Veremos qué pasa con los peronistas enojados, que detestan el kirchnerismo. No vaya a ser que se den cuenta muchos dirigentes de ese sector, de una vez por todas que han sido funcionales al trinomio Corpacci, Jalil, Dusso, toda vez que ya estuvieron 11 años en el poder y tienen miedo de seguir cantando el tango «de chiquilín te miraba de afuera… como esas cosas que nunca se alcanzan…» Están casi convencidos de que no deben seguir esperando más, nunca van a tener lugar en el armado, o se someterán a otra humillación… y van… muchas, demasiadas. Por esa razón es justo recordar a un grande como fue Ramón «El Flaco» Agüero, histórico militante peronista, ninguneado por el corpaccismo y el jalilismo por igual.

Se vienen épocas turbulentas en dónde sobraran los pases de facturas y también al mejor estilo de Jaime Stiusso, habrá carpetazos a la orden del día. Después de todo la mayoría de los dirigentes políticos tienen el prontuario lleno, no el de la justicia que sólo funciona para los ladrones de celulares, sino el prontuario de la política, que es el que harta al ciudadano de a pie, hastiado de la política y en especial de los políticos, de todos.

Será una campaña caliente, con notables diferencias de recursos, y seguro que se destaparán muchas ollas, que huelen a podredumbre y que son las que en definitiva podrían emparejar la compulsa. Solo es cuestión de tiempo. La campaña del oficialismo ya arrancó y se denomina como la ganga, «todo por dos pesos», veremos qué hace la oposición, si siguen siendo partenaire de Jalil o deciden dar batalla en serio, como corresponde a una verdadera oposición.

Desde aqui hemos denunciado una y otra vez a quienes están disfrazados de opositores, que utilizan la dialéctica ambigua para adormecer a su tropa, pero que en los hechos forman pareja con Jalil y hacen de la política, una actuación de teatro o de cine, según se presente la ocasión, una verdadera «puesta en escena» como denunció Hugo «El Grillo» Ávila sobre la presentación «espontánea» de el Ministro Nierdele en la comisión de Obras y Servicios Públicos, consentida por algunos de esos impostores de Juntos por el Cambio, con el sostenido respaldo del «monje negro», a quién le gusta decir «Yo estoy jubilado».

Los peronistas auténticos, quieren un peronista en serio, que no es Jalil, habrá que ver si se animan. Jalil tiene el poder de la chequera, como dijo el Grillo Ávila, pero con la chequera sola, no alcanza, porque como dijimos antes, cuando nos referimos al prontuario político, después de once años en el poder, el tridente mencionado, tiene demasiados “muertos en el placar” y ya el proyecto personal, donde nadie está contenido, por ahí está vez no alcanza.