Opinión

Nos gobiernan los hipócritas

Editorial

El 19 de octubre de cada año, se celebra, como una jornada de reflexión mundial, el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama. En la foto principal de ésta nota, podemos observar al actual gobernador, Raúl Jalil, dos de sus ministros, su Vice gobernador, Rubén Dusso, el Intendente de la ciudad Capital Gustavo Saadi y la senadora nacional y ex gobernadora Lucía Corpacci. Casi todos tienen en su solapa un distintivo alusivo.

Todos los nombrados a excepción del Vicegobernador Dusso, lucieron éste 19 de octubre durante la inauguración de una empresa en el Pantanillo, el lazo rosa. Cabe señalar que dicho simbolo tiene por objetivo concientizar a la población sobre los alcances sociales del cáncer de Mama y muy importante, la prevención de la enfermedad. La casta gobernante adhiere a la lucha contra el cáncer de mama. Eso si, en los Hospitales Públicos no hay remedios oncologicos, por H o por B y la gente está harta.

Volviendo al día internacional de la lucha contra el cáncer de mama, el mundo entero, de distintas formas, trata de sensibilizar y concientizar a las mujeres, sobre la importancia de realizarse un examen de mamas regularmente, con la finalidad de detectar cualquier signo o anomalía. Esta fecha ha sido impulsada por organizaciones de pacientes de todo el mundo para promover el diagnóstico precoz del cáncer de mama, así como incrementar el acceso de la población femenina a los controles y tratamientos oportunos de esta enfermedad. Y la provincia de Catamarca, en lo formal, adhiere. Pero la realidad es bien distinta en Catamarca. Veamos por qué.

Nos gobiernan los hipocritas, porque quienes administran la cosa pública en nuestra provincia son amantes de las formas, cultivan su imagen, utilizan la publicidad para mostrar a los coprovincianos su compromiso con una enfermedad oncológica en particular, quizas la más publicitada de todas las enfermedades oncológicas, pero la cruda realidad indica que en el Hospital San Juan Bautista, el mayor centro hospitalario de la provincia no hay stock de remedios oncológicos, incluidos los que se utilizan contra el cáncer de mamá. Y no es un problema actual sino de larga data, que abarca el actual gobierno y los dos periodos anteriores de Lucía Corpacci, con el agravante de que es médica de profesión. En fin, los refranes de algun lado salieron y aqui aplica … «en casa de herrero, cuchillo de palo».

Y lo peor de lo peor es que hoy en Catamarca se están muriendo los enfermos de cáncer sin poder acceder a los medicamentos que sirven para alargar la vida de los pacientes, ya que muchos de ellos tienen que esperar hasta seis meses para acceder a esos remedios a traves de la ineficiente e inoperante OSEP, mal llamada Obra Social de los Empleados Públicos, porque la OSEP no es eso, sino una verdadera  CAJA DE LA POLITICA, una de las tantas «cajas» que utilizan los gobiernos de turno para «hacer caja» y cuando eso sucede nada funciona bien.

Los creadores de las crisis permanentes son los politicos en ejercicio de poder. De cada $ 1.000.000 que deben aplicar a solucionar los problemas de la gente, impactan $ 300.000, y $ 700.000 se van en retornos, sobreprecios, sobrefacturación, desvíos y otros destinos oscuros que nadie puede controlar, porque no existen los controles internos de ninguna naturaleza y la justicia está colonizada, de tal modo que se florean a sabiendas de tener la impunidad garantizada. Y es así como todo se posterga y los faltantes son una regla, y la existencia, una excepción. Inutiles, inoperantes y corruptos.

La hipocresía en el gobierno es cuando muchos individuos que ejercen el poder político, realizan actos dudosos, como ponerse un lazo rosa en la solapa, para que todos vean la adhesión de ellos a una causa noble, pero que en la realidad se comportan de forma contraria a los valores sostenidos por ellos mismos, o de actuar en consonancia a principios que al mismo tiempo no cumplen. Dejen de alardear adhesiones y compren los remedios para los enfermos terminales. ¡Basta de hipocresía! ¡Afuera los hipócritas!