Opinión

El panperonismo y el panrepublicanismo en Juntos por el Cambio Catamarca

Editorial

Las declaraciones de la doctora Elisa Carrió respecto a que  ciertos políticos que componen la coalición opositora tienen doble intención, llegar al poder y algo más, puso en el tapete un tema que no es menor de cara no solo a las elecciones del 2023, sino a quien será el primer mandatario electo para ocupar la más alta magistratura del país desde esa fecha hasta el año 2027.

Pero antes de entrar en el análisis y en los nombres que aquí en Catamarca pueden ser ubicados en uno y otro sector, es necesario hacer una conceptualización sobre la utilización del prefijo “pan”, empleado por Carrió, la fundadora, junto con Macri y Sáenz, de Cambiemos, ahora Juntos por el Cambio, espacio que casi con seguridad volverá a tomar las riendas del poder en diciembre de 2023.

Y así como a nivel nacional es relativamente sencillo ubicar a los políticos de la coalición en un casillero u en otro, es lo mismo hacer el ensayo en Catamarca, donde ya existe desde hace varios años, pero oculto y como lo indicamos desde esta línea editorial, de espaldas a la gente (Los electores), ese flirteo constante con el peronismo.

Por diversos factores sociológicos y sistémicos, el ejercicio del  voto tiene mucho de intuición y poco de conocimiento, por lo menos en la República Argentina. Tratamos desde aquí agregar conocimiento al elector para que el derecho al sufragio universal, sea ejercido como corresponde en una sociedad moderna, es decir con mayor discernimiento y libertad, que resultan ser los dos elementos que componen cualquier acto volitivo del ser humano.

En esta última cuestión, está en juego nada menos el sistema democrático, la república, el estado de bienestar y el futuro de nuestros hijos. Porque no es lo mismo llegar al poder para servir a la ciudadanía que llegar al gobierno para servirse del poder con otros fines.

A esta altura del análisis, debemos detenernos para aclarar cierta cuestión gramatical a así despejar alguna duda, si es que la hubiera. Decíamos más arriba que el prefijo o elemento compositivo denominado “pan”, que se utiliza en la formación de nombres y adjetivos, nunca se escribe separado de estos por un guion, de manera que si peronismo y republicanismo son adjetivos calificativos, el prefijo se coloca antes sin guiones. De ahí surge el panrepublicanismo y el panperonismo, términos utilizados por Elisa Carrió para marcar quién es quien dentro de la coalición opositora.

La “Fiscal de la República”, titulo honorifico al que muchos argentinos le atribuyen, y al que desde ésta línea editorial adherimos, ha formulado fuerte denuncias sobre conductas, y no sobre hechos puntuales como muchos reclaman, especialmente los involucrados, que tienen cola de paja y amenazan con llevar sus dichos a la justicia. Antes, que aclaren sus conductas, porque en este lote abundan lo que declaran sus convicciones políticas en un sentido y después hacen todo lo contrario.

Las declaraciones de Carrió son netamente políticas y si alguien interpreta algo distinto, debería recursar la materia  “hacer política” en la Argentina, porque la forma de hacerlo es algo sumamente complicado,  de “leer” e “interpretar”. Mientras esto sucede, la mayoría del electorado “duerme” y por eso estamos como estamos. Les decimos … ¡despierten! Y mientras unos duermen, otros se pasan de despiertos, o mejor dicho de vivos.

Hay un kirchnerismo y todos lo conocemos y lo padecemos. Agazapado, hay otra fuerza política que gana terreno y adeptos, que reúnen un variopinto conjunto de kirchneristas moderados, arrepentidos, peronistas, menemistas, radicales y oportunistas, que en la Argentina se cuentan por miles. A ese conjunto o mejor dicho, rejuntado, ahora se le denomina el panperonismo.

En la vereda de enfrente, están quienes defienden el sistema republicano, representativo y federal; la división e independencia irrestricta de poderes, la trasparencia, el endeudamiento responsable, la libertad de expresión, la prensa independiente, la seguridad y el orden, el cumplimiento de los compromisos acordados y las leyes; este sector propicia la meritocracia, el esfuerzo privado, la iniciativa propia, el trabajo genuino, la inserción en el mundo y lo más importante, a éste sector le preocupa la gente, sus problemas y el futuro de la Nación. A esto se le denomina el panrepublicanismo.

Aterrizando en nuestra provincia, hacemos un breve ensayo para que el lector pueda advertir de qué estamos hablando. Si colocamos la industria extractiva del litio en el centro de la escena, para el panperonismo es más importante la proyección industrial que tiene el carbonato de litio, la fiebre del oro blanco a nivel mundial, la caja del litio y el consabido arrastre de negocios que genera a su paso, que preguntarse dónde están o donde se aplicaron los fondos aportados (suma varias veces millonaria en dólares) por Livent Corporation. Minera del Altiplano S.A. del Proyecto Fénix I y II al Fideicomiso de “El Salar del hombre Muerto”, que es por lo que se desvela el panrepublicanismo.

Para el kirchnerismo, esa situación “mutis por el foro”, solo esperan que pase el tiempo, se prescriban las acciones y “clin caja”. Supuestamente lo hace para consolidar el proyecto de inclusión de los pobres, situación que declaman por todos lados. Lo cierto es que las cuentas “off shore” rebosan de dólares mal habidos, reina la total impunidad y la gente no tiene sus necesidades esenciales satisfechas,  los pobres son cada vez más pobres y los ricos cada vez más ricos y pocos.

El funcionamiento de las instituciones de la democracia, los controles, el sistema de fiscalización, el  ejercicio de la justicia y el castigo a los inescrupulosos que se enriquecen a costa del hambre del pueblo, es parte de lo que la Doctora Carrió denominó panrepublicanismo. Y adherimos plenamente.

El panperonismo nacional

Horacio Rodríguez Larreta, Sergio Massa, Rogelio Frigerio, Nicolás Massot, Diego Santili, Gerardo Morales, Martin Losteau, Gerardo Millman, Facundo Manes, Cristian Ritondo, Diego Santilli, Patricia Bullrich, Daniel Angelici, el Coti Nosiglia, Daniel Vila, José Luis Manzano, Brito, Sáenz, Urtubey, y sigue la lista, etc.

El panrepublicanismo nacional

Mauricio Macri, Elisa Carrió, Miguel Pichetto, Gustavo Valdez, Alfredo Cornejo, Luis Naidenoff, Carolina Lozada, Waldo Wolf, Guillermo Dietrich, Hernán Lombardi, Luciano Laspina, Rodolfo Suarez, Mario Negri, Fernando Iglesias, Luis Brandoni y sigue la lista.

El panperonismo en Catamarca 

Raúl Jalil, Oscar Castillo, Fernanda Ávila, Jorge Moreno, Aldo Sarquis,  Flavio Fama, Francisco Monti, Rubén Manzi, Enrique Cesarini, Mariano Manzi, Carlos Molina, Luis Lobo Vergara, Natalia Herrera y sigue la lista.

El panrepublicanismo en Catamarca 

Fernando Capdevila, Hugo Ávila, Fernando Musella, Chichi Sosa, Laura Puy, Luis Fadel, Fernando Rivera, Alejandro Páez, Juana Fernández, Roberto Gómez, y sigue la lista.

Pero no hay que dramatizar, como lo hizo ayer el Senador Nacional Luis Juez, no es una tragedia, es política, sólo hay que conocer el paño, que la gente sepa quien es quien a la hora de votar, así muchos dejan de actuar de espaldas a la gente y comienzan a sincerar sus posiciones. Ya estamos grandes para jugar a las escondidas.

Sabemos que en Catamarca hay muchos políticos indecisos que a partir de las fuertes declaraciones de la doctora Elisa Carrió irán posicionándose de cara a una interna o no, en el panperonismo o en panrepublicanismo.