Cultura

Turismo de Fe en la 51° Fiesta Nacional e Internacional del Poncho

Las imágenes de la Virgen del Valle, Patrona del Turismo Nacional, y del Beato Mamerto Esquiú, dan la bienvenida a los visitantes en el ingreso al Pabellón de Turismo, ubicado en el segundo salón del lado izquierdo, antes de comenzar el recorrido que los llevará a viajar por los atractivos naturales y culturales que cada región de Catamarca ofrece. 

Los turistas fieles de la Virgen Morena del Valle, pueden conocer más de la historia de la protagonista en esta provincia del Norte de la Argentina de multitudinarios y sentidos actos de fe, y compartir la profunda devoción de los catamarqueños que se acercan a saludarla. Y saber de la vida y obra del Beato Mamerto Esquiú.

El turismo de Fe en la provincia propone visitar los monumentos, sitios, iglesias y capillas para conocer la historia de la fe catamarqueña, y la arquitectura religiosa. El recorrido comprende a la Catedral Basílica Nuestra Señora del Valle, declarada Monumento Histórico Nacional, y el Camarín, ubicado en la parte superior;  la Gruta, construida en el emplazamiento del hallazgo de la imagen original de la Virgen  del Valle (temporalmente inhabilitada por obras de construcción).

Y continúa en la Ermita, ubicada a pocos kilómetros de la ciudad en Valle Viejo,  como se conoce al Santuario donde comenzó a venerarse a la Virgen Morena, y el Museo de la Virgen del Valle donde se pueden apreciar los mantos, objetos vinculados a sus milagros, a la diócesis de Catamarca y a sus obispos.

Además, en las proximidades de la ciudad se pueden visitar capillas históricas que mantienen la impronta de la época colonial y se caracterizan por sus pequeñas galerías techadas con tejas coloniales y escalinatas exteriores que llevan hacia los campanarios de adobe.

El circuito comprende la visita a la Capilla de Nuestra Señora del Rosario, sobre la ruta provincial N°1, construida en 1.715; el Santuario Del Señor de los Milagros, del año 1.793, sobre RP N° 41, en el que se conserva la Pila Bautismal donde Beato Mamerto Esquiú recibiera el sacramento; y la  Iglesia de San José en Piedra Blanca, declarado Monumento Histórico Nacional, que guarda el púlpito desde el cual Esquiú pronunció su célebre sermón en la jura de la Constitución Nacional Argentina de 1.853 que se traducía en el respeto, la tolerancia y la obediencia a la ley entre los hombres.