Opinión Política

La insoportable levedad de Diego Figueroa para justificar lo injustificable

Editorial

Crear una Comisión de Peticiones y Poderes para escuchar las pueriles justificaciones de un ex diputado del PRO respecto a una actividad defraudatoria, es una tomada de pelo a la ciudadanía, a las instituciones y al sistema democrático. Ya lo hemos dicho en anteriores oportunidades, seguir hablando de la actividad financiera como algo  valioso para la sociedad en general, sea o no, valida, es una falta de respeto a ese cincuenta por ciento de la población que se encuentra en estado de pobreza y además una falta de respeto a la inteligencia en general  de la ciudadanía. En otras palabras, tanto Figueroa como los miembros de esa comisión, son impresentables, inútiles  e incapaces, para intentar transformar una realidad, que luce lacerante, con los altos índices de inflación.

Todos, quienes se sentaron a hablar pavadas, a perder el tiempo, para expresar lo peor del pasado reciente, sobre las estafas piramidales que tienen en vilo a Catamarca, viven como bacanes, lucen portentosos autos, cobran suculentos sueldos mensuales, gozan de vacaciones, tienen beneficios sociales, viajan en avión y reciben todo tipo de regalos por parte de un estado prebendario con la clase política, con la casta, como dice una diputado nacional respecto de los privilegios.

Lo de Diego Figueroa en la Comisión de la vergüenza ajena (peticiones y poderes), ni siquiera calificó para un sainete. Es oportuno recordar que Figueroa fue un diputado del PRO que accedió a la banca por muy poco tiempo y por el solo hecho de haber sido suplente de la recordada Marita Colombo. Es decir que él por sus propios méritos nunca hubiera llegado a ocupar una banca en la Cámara de Diputados y si algún día lo logra, no será por sus pergaminos, que son de los peores, sino por la maldita lista sabana, que permite que cualquier persona acceda a una banca sin tener la más mínima preparación profesional y formación política.

Pero no debemos engañarnos, quienes lo escucharon atentamente, también son afortunados que accedieron a un cargo legislativo sin merecerlo, por eso se dan el lujo de perder el tiempo en cuestiones intrascendentes que no cambian en nada la desastrosa situación social. Al contrario, la agravan porque con sus conductas generan un rechazo generalizado a la ahora denominada «casta política». Esos legisladores, como se dice en la jerga popular son uno verdaderos «vende humo», perdieron su tiempo y el maceraron las instituciones escuchando los argumentos de un tilingo que trató todo el tiempo de «echar las culpas a otros» o de «sacar el pie del lazo», acusando al gobierno de habilitar a Adhemar Capital S.R.L., u otros ministerios pero nunca asumiendo su responsabilidad. Como en el colegio secundario, le pusieron amonestaciones, pero él no fue.

Porque lejos de pedir disculpas por su grosero error, que indujo a muchos ahorristas a depositar sus ahorros en un sistema perverso y defraudatorio, se pronunció como un acérrimo defensor del mercado de las criptomonedas; y ante una pregunta de la diputada tránsfuga, Analía Brizuela, justificó al «trader god»; aseverando que el mismo había advertido de la volatilidad de este mercado.

Es decir el dirigente del Pro, Figueroa quiere comunicar a la comunidad que ha sido estafada que sabían donde se metían. El mensaje implícito, es mas alarmante todavía, el que jugó con Bacchiani y perdió, que se joda. Eso fue en resumen lo que le dijo este ex diputado a la sociedad, que habla de su ignorancia supina y el marcado desinterés por el sufrimiento de los ahorristas e inversores y sus familias, que siente que no solo han sido estafados por Bacchiani, sino por muchos funcionarios y dirigentes políticos.

Para desmarcarse aun más, acusó al Ministro Chico, con foto incluida, de tener fondos en la «cueva» denunciada. Indicó que la propiedad donde funcionaba AC es del hermano del gobernador. En definitiva, trató de explicar, lo inexplicable, que es justificar un pedido de reconocimiento a semejante estafador. En una nota pasada habíamos dicho que la pretensión de los diputados del Pro es como si el congreso de USA, hubiese convocado a Al Capone a disertar sobre impuestos. Así que la convocatoria solo sirvió para el «circo» mediático, solo quedó claro, de que la mayoría están «sucios» y cada vez hay mas indicios que oficialismo y oposición pusieron dinero en la «cueva» de la gran estafa.

Que haya operado tanto tiempo es evidente de que es culpa compartida porque mientras el oficialismo la habilitaba, la oposición le hacia propaganda (Mariano Manzi y los diputados del Pro), de ahi que hemos calificado al ex diputado y su lastimosa exposición como un hecho insoportable de levedad para justificar lo injustificable.