Antofagasta

Educación obliga a los niños a concurrir a la escuela con 5° grados bajo cero

Es una vergüenza, un verdadero despropósito la falta de humanidad de las autoridades, que yerran en sus políticas activas, exhibiendo un desconocimiento de la realidad, que es alarmante.
Temperatura ambiente en Antofagasta de la Sierra hoy

La principal responsable de sostener el estado de cosas, desde el punto de vista humano, es la Ministra de Educación, Andrea Centurión, que mantiene un calendario escolar a rajatabla sin atender las circunstancias actuales que presenta el clima de la región, que genera todo tipo de zozobras a la población, especialmente a los niños en edad escolar.

Es importante remarcar que las condiciones climáticas de la región se han tornado rigurosas y además, prolongadas, ya que  desde hace más de quince días, la población y especialmente los escolares, están sufriendo las consecuencias de las bajas temperaturas que sumado a la escasez de recursos energéticos, tornan la situación de alarmante. Aun así. las autoridades se niegan a ver la realidad, lo que sucede a diario en todo el Departamento de Antofagasta de la Sierra, donde la actividad escolar sigue su curso como si nada.

Cabe señalar que los establecimientos educativos tienen pocas estufas, todas eléctricas y las mismas no dan abasto para atender todos los requerimientos necesarios para desarrollar las actividades habituales.  Como lo dijimos antes, la existencia de recursos y servicios públicos, energía eléctrica, combustibles fósiles, y leña, brillan por su ausencia, sumado a la inexistencia de Internet, como servicio público en zona de frontera. Desde El Pucará venimos denunciado éstas situaciones, que son ignoradas por Julio Taritolay, Andrea Centurión, Norma Reales y Raúl Jalil, máximo responsable del desorden. No hay respuestas y si mucha propaganda politica y acciones extorsivas (a los becados, durante la campaña política, prebendarias y clientelares)

Accedimos a diversos testimonios, de residentes en la Villa, confirmado por turistas que salieron rápidamente de la región, encantados con el lugar, pero muy disconformes con la infraestructura básica. Lo cierto es que huyeron del frio y de las incomodidades.

A continuación transcribimos algunos textuales, referidos a la situación de los niños y el período escolar por una parte y la falta de trabajo y oportunidades que generan las postergaciones de todo tipo, que se producen con turistas disconforme con la oferta de servicios que presenta la Villa y toda la región.

Una de las madres afectada por la situación nos indicó: «La ministra de educación no tiene noción del frio que hace en Antofagasta», «extendió las clases hasta casi el 20 de junio, es una locura porque nuestros niños están yendo demasiado abrigados, y otros niños que vienen de más lejos; las escuelas no están preparadas ni calefaccionadas para atender a los chicos y a los maestros con las bajas temperaturas y me parece muy injusto porque no se puede hacer sufrir a nuestros niños en éstas épocas que tanto nos hablan del progreso, de la minería, de la empresas que quieren invertir en Catamarca, mientras nuestros niños sufren las inclemencias de las bajas temperaturas», » prosiguió «éste frio se vino muy duro y muchos antes» , «los chicos no pueden escribir por el frio que hace» , «las estufas no dan abasto y encima los techos son de chapa», «estamos pasando muchas injusticias», «estamos saturados de la corrupción, de las injusticias de los gobiernos, estamos cansados del intendente y la senadora que sólo vienen a la Villa a hacer pantalla», «me gustaría traer a la ministra (educación), que venga y se quede unos días, que camine como hacen nuestros niños, nuestros maestros…».

Además, El Pucará recibió una comunicación por WhatsApp de un matrimonio de Buenos Aires que llegaron como turistas, provenientes de Fiambalá y Belén, que pernoctarían 3 noches en la Villa, pero solo estuvieron un día y se fueron a un hotel de Tucumán, precisamente en los Valles Calchaquíes, porque en Antofagasta de la Sierra no había condiciones mínimas de infraestructura para permanecer allí debido a las condiciones extremas de frio.

Les llamó la atención como el Departamento de Antofagasta de la Sierra y su campo de Piedra Pómez son vendidos por los operadores turísticos locales y de Buenos Aires, pero nadie le advierte que allí no hay energía suficiente, leña e Internet, que son elementos básicos para alojarse y poder conocer las bellezas del lugar. Esta situación también es intolerable, porque provoca grandes perdidas laborales a quienes operan medios turísticos, como hoteles o travesías u otros servicios.

Todo esto sucede en el contexto que se descubre la subfacturación del litio a niveles escandalosos, donde la principal perjudicada es la población que sufre, porque no sólo deja de tener ingresos por la desidia de los gobernantes de turno y de los anteriores, sino que además, toma conocimiento de la entrega inaceptable a favor de los capitales extranjeros en forma descontrolada, que se siguen haciendo la américa en connivencia que el gobierno, como ocurria en la época de la colonia, llevándose los minerales más valiosos a cambio de la pérdida de recursos naturales, como el agua potable de deshielo, a costa de la gente del lugar que sufre todo tipo de postergaciones, debido a ésta corrupción intolerable. No alcanza la plata dicen ellos y ya se sabe por qué no alcanza. La sub facturación enrique a los empresarios mineros y a los gobernantes y empobrece al pueblo, que pierde el agua potable y la riqueza de los minerales para siempre.

Es decir que todo lo que sucede en Antofagasta de la Sierra es la otra cara de la moneda de la corrupción, donde Lucía Corpacci debería dar explicaciones, por haber sido cómplice al permitir una sub facturación en detrimento de los ingresos de las regalías mineras; además de sus promesas incumplidas, como la planta de paneles solares que solo funcionó un día, que dé explicaciones de sus mentiras y de sus actos favoreciendo a las empresas mineras a las que permitió extraer el valioso mineral a un  precio vil, es decir a un precio irrisorio, por debajo del precio de mercado.