Columnistas

El calor, ¿sólo nos depara angustias?

Por Alberto Lindor Ocampo

Qué duda cabe que el calor nos trae mal barajados, como dicen los mayores, y es totalmente cierto y más aún en estos últimos días.

Pero también tiene verdad en rango de indiscutible, que hay  circunstancias que, si nos ponemos las pilas, como dicen los menores, las cosas pueden pintar mejor.

La prueba está en la imagen que coloco, que si bien es testimonio irrefutable que no había un alma ni por las veredas ni por la calle, la naturaleza y la mano del hombre están presentes para darnos un paréntesis  a nuestro atribulado espíritu.

No hay nadie, pero ése árbol inmenso, con toda su copa amarilla

(Y bellísimas flores si hacemos una macrofotografía), es uno de los integrantes que se incorporan al paisaje urbano, tomado como tantas veces desde UN BALCÓN.

Las luces y las sombras se alternan por doquier siendo las luces la presencia del dios sol, que castiga sin piedad alguna, y las sombras, la protección que nos brinda el abundante follaje de nuestro jardín botánico de la Plaza 25 de Mayo.

No nos pasa desapercibido el casi seco jacarandá, pero como se dijo que los árboles mueren de pie, tal vez sea el motivo por el cual, aunque valorice el paisaje, no deja de crear peligro con alguna de sus ramas ya secas.

Los invito a ver esta fotografía y, aplicando el mismo criterio, en sendos lugares por donde transitamos , intentemos encontrar elementos que por un momento nos permitan olvidar los 40 que habla todo el mundo y todo sel país, y encontremos otros valores, tal vez no en números, sino en belleza o sorpresas, que seguramente aparecerán cuando nuestra atención los busque.

Y llegados a este punto podemos contestar: ¿El calor sólo nos depara angustias?…No!!!, También puede darnos la oportunidad de encontrar, entre otras cosas, belleza.

¡Buen Año para ustedes!

A.L.O.