Opinión

En tiempos electorales, el peronismo siempre hace trampa

Editorial

Nuevamente los bolsones electorales son noticia. Mala noticia. Un calco, el mismo denunciante  de septiembre pasado, Alfredo Marchioli fue alertado sobre la distribución de bolsones de comida con fines electorales. Esta vez ocurrió algo inesperado, quien parecía se la responsable de la logística admitió sin dilaciones que debían ir a preguntar al Partido ¿Qué Partido? Peronista, respondió sin remordimientos.

Y sabemos que no es solo ese modo de operar. Después del bolso aparece otra logística, que consiste en controlar al receptor del mismo a la hora de votar y si los resultados no son los esperados aparecen los castigos, retiro de becas o planes sociales. Es decir que es un sistema de premios y castigos. Obviamente que esto no es democracia. Y esa es la principal razón por la que se niegan sistemáticamente a ir a sistemas electrónicos como imponen las usos y costumbres del siglo XXI.

Para los que sufren de desmemoria, durante el mes de septiembre del corriente años ocurrió un hecho similar en la previa a las elecciones PASO. https://www.elpucara.com/2021/09/la-justicia-federal-incauto-400-bolsones-de-alimentos-dadivas-con-fines-electorales/ que éste diario publicó. En aquella oportunidad la Justicia Federal incautó 400 bolsones de comida que claramente estaban destinados a la obtención de votos a cambio de dadivas.

Un párrafo especial merece la Justicia Federal con competencia electoral de Catamarca. Es una organización inoperante que actúa claramente en función del oficialismo, porque su labor se limita a cuestiones administrativas dejando de lado las jurisdiccionales. No se conocen elevación de causas de materia electoral a juicio, por ende no hay sanciones ejemplificadoras y los delitos electorales se repiten sin solución de continuidad. De ese modo queda la impresión que las autoridades judiciales minimizan una cuestión que es determinante a la hora de medir la calidad del sistema democrático. Cuando el régimen electoral y cualquier régimen normativo es violado y no se imponen sanciones, las conductas antijurídicas o dolosas se siguen perpetrando «total la Justicia no actúa». Así es que no hay futuro.

En el caso que nos ocupa, una de las involucradas releva de pruebas al juzgador al admitir que el reparto de bolsones es una cuestión que organizó el partido peronista. Denominación vulgar que hace referencia al Partido Justicialista y no solo eso. Decir peronismo en tiempos electorales, es lo mismo que decir que se pone en marcha un ejercito de tramposos, capaces de hacer cualquier cosa con tal de mantener el poder.

Para llegar al fin son capaces de utilizar cualquier medio. Este proceso, igual que otros similares, concluye solo con la mercadería secuestrada y nunca con sanciones punitivas a los infractores. Esa persona que en forma espontanea dijo la verdad, debería prestar declaración informativa e indicar quienes fueron los responsables de organizar el sistema de dadivas, “la especialidad de la casa”, si de peronismo hablamos. Pero sabemos que el Juez Federal no irá al hueso, al fin y al cabo para eso lo pusieron.

Pero no todo son bolsones, el peronismo también trabaja sutilmente con otro tipo de dadivas en tiempos electorales. Los subsidios y préstamos blandos, o los bonos a fondo muerto a jubilados y ciudadanos precarizados en su condición laboral,  generalmente otorgados por el Banco Nación, o por los Ministerios del Interior, Economía y Desarrollo Social, en tiempo electorales. Obsérvese que desde Nación promueven éste sistema prebendario y concluido el acto electoral, esas ofertas fáciles desparecen del espectro financiero y regresamos a la “normalidad”. Como se aprecia, en tiempos electorales, el peronismo es experto en hacer trampas, algunas directas y otras más sutiles.