Opinión

Descontrol financiero vinculado a criptomonedas obligó a Raúl Jalil a recurrir al BCRA

Editorial

En efecto, el primer mandatario provincial expresó a través de una nota enviada a las autoridades del Banco Central de la República, su inquietud por la instalación de empresas no bancarias que se dedican a captar fondos del público para ser invertidos en el mercado de las criptomonedas.

En el punto es necesario aclarar que la actividad puede generar ciertas confusiones. Las criptomonedas son un tipo de divisa alternativa o moneda digital. Existe controversia respecto a que las criptomonedas tienen que ser de control descentralizado o monedas centralizadas por los bancos centrales u otra entidad, dejando a estas entidades o bancos centrales sin función ninguna.

Lo que ocurre en Catamarca, a tenor de la nota remitida al Banco Central no se vincula directamente con la existencia de este mercado digital de criptomonedas, sino que se circunscribe a la existencia de ciertos sujetos o pseudo empresas que aprovechándose de la ignorancia y el desconocimiento del público en general, usufructúan una actividad no regulada o lo que es peor captan dinero del público con promesas de ganancias futuras.

Una cosa es el furor que pueden causar las ganancias invirtiendo en un mercado de monedas digitales, que todavía no esta regulado ni por el Congreso Nacional ni por las Circulares del Banco Central, ni por la Comisión Nacional de Valores y tampoco por el mercado Extrabursátil, porque en realidad ninguna de las actividades que fiscalizan estos entes encierra el  que realizan quienes operan el mercado de las criptomonedas y otra muy distinta, es realizar actividades de intermediación, que pudiendo estar previstas en la ley, están prohibidas por el Banco Central de la República sin la correspondiente autorización, como es el caso de los bancos, casas de cambio, cooperativas y cajas de crédito y sociedades de ahorro, aunque el control federal de éstas ultimas es efectuado por la Inspección General de Justicia de la Nación. En tanto que las sociedades de bolsa y las extra bursátiles están controladas por la CNV.

Es necesario reiterar que la nota elevada por el gobernador de la provincia de Catamarca y por otros gobernadores se refiere específicamente a que esos operadores que realizan una actividad financiera o que se refieren a la «promesa de rentabilidad generó que muchas personas en nuestra Provincia accedieran a créditos bancarios o incluso vendieran bienes de su propiedad a efectos de ser invertidos en las empresas mencionadas», deberían estar reguladas por el Banco Central de conformidad con la Ley de Entidades Financieras N° 21.526.

Justamente, la cuestión no se refiere a las criptomonedas sino a la falsa actividad financiera que provoca la promesa, siendo grave que cualquier empresa o particular capte dinero del publico con promesa de ganancias futuras, algo similar al concepto de la sociedades de ahorro abiertas que ya dejaron de funcionar, aunque todavía queden algunas. Dichas empresas deben ser sancionadas y clausuradas por la autoridad de aplicación o por la Justicia Federal.