Economía

La pobreza llega a las elecciones en el nivel más alto desde el 2000 y «pone límites a la democracia»

Aunque los principales números económicos que inciden en el voto llegarán a las PASO con leves mejorías, la situación social tuvo un mayor impacto que en las elecciones anteriores. Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, analiza el escenario y explica por qué "La pobreza pone muchos límites a la democracia".

La pobreza alcanza en Argentina a casi 20 millones de personas. El 42% de los ciudadanos no puede pagar una canasta básica, 16,3 puntos más que en las últimas elecciones legislativas de 2017, cuando era de 25,7%. Eso significa que es la primera vez que el país llega a unas elecciones de medio término desde los años 2000 con niveles de pobreza tan elevados, de acuerdo con un informe de ABECEB.

El último dato de pobreza disponible, publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) se refiere al segundo semestre del año pasado. Si bien se espera que los niveles de pobreza bajen respecto del último dato oficial que la ubicó en 42%, «es difícil que se aleje mucho del umbral de 40%», apuntó el informe de la consultora.

En la misma línea, Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), explicó en diálogo con El Cronista: «Se llega a las PASO con una burbuja de consumo electoral que eventualmente permite tener una pobreza levemente por debajo del 40% producto de las mejoras salariales, la reactivación de la industria, de la construcción, bonos a jubilados, controles de precios. Eso va a tener sus consecuencias».

Después de la crisis de 2002, cuando la pobreza alcanzó su pico más y superó el 50%, comenzó a bajar. Desde ese momento, en las elecciones de medio término fue de 36,4% en 2005, 33,4% en 2009, 27,4% en 2013 y 25,7% en 2017 cuando marcó un piso en términos de menor tasa de pobreza durante el siglo XXI para unos comicios legislativos.

Salvia definió: «La pobreza pone muchos límites a la democracia. Hace que no sean ciudadanos económicos iguales que se enfrentan al acto electoral. Hay una gran población que depende de la asistencia pública, por más de que quiera depender de su propio trabajo. Y si bien puede ser que a nadie se le atribuya votar por uno o por otro, se crean vínculos electorales en términos de quién es el que brinda la ayuda y quién no».

Si se analiza el origen de ingresos de las familias por decil, en los más bajos llegan a depender más de un 30% de transferencias del Estado y el empleo no registrado fluctúa entre el 30 y 20%.

El voto de los segmentos más desfavorecidos se da en el norte argentino y en la provincia de Buenos Aires.

«Creo que el proceso de empobrecimiento de la población, algo que se ve en el deterioro de los ingresos de las familias, podría impactar negativamente en el resultado electoral del oficialismo», apuntó Sebastián Menescaldi, director asociado de la consultora Eco Go.

Lara López Calvo