Antofagasta

Siguen las acusaciones contra el intendente por supuesto enriquecimiento ilicito

Nuevamente la comunidad del Departamento de Antofagasta de la Sierra no sale de su asombro por las conductas desaprensivas que exhibe el intendente de la Villa con la utilización de los bienes propiedad del Estado Municipal.

Como se sabe, el actual intendente, Julio Taritolay, es poseedor y propietario de una finca donde se desarrollan actividades agropecuarias. Hasta ahí no sería una noticia sino fuera porque el referido funcionario utiliza maquinaria y camiones que pertenecen al erario municipal y lo hace con total desparpajo y a plena luz del día.

Esa actitud es una muestra de las arbitrariedades con la que se maneja Taritolay frente a una comunidad que durante el corriente año ha sufrido más que nunca, las carencias económicas producto de una emergencia sanitaria interminable.

La comunidad ha padecido faltantes de combustible y leña; falta de prestación del servicio público de transporte de pasajeros, lo que sumado a las inclemencias climáticas del invierno han provocado que la calidad de vida de la gente haya empeorado sustancialmente.

Es necesario que la Opinión Pública catamarqueña conozca cabalmente las condiciones en la que se desarrolla la vida de los antofagasteños. En efecto, la cuestión energética es de extrema gravedad. Reinan la desidia y la inoperancia. En pleno invierno, con temperaturas bajo cero, desde el municipio reparten leña entre los votantes del intendente y cientos de familias que se sabe que piensan distinto son privadas del vital elemento con el agravante que los pobladores deben padecer innumerables cortes de energía eléctrica.

La más de las veces, los lugareños se quedan sin la posibilidad de cargar sus dispositivos de comunicación, por falta de energía eléctrica, quedando incomunicados de sus familiares, todo en plena pandemia, con gente aislada, contagiados, contactos estrechos, sin insumos básicos. Cabe recordar que la ex gobernadora Corpacci al inaugurar la planta de paneles solares había prometido que se iba a aliviar la situación energética de la Villa y resultó que todo fue una puesta en escena. Hoy siguen pagando facturas altísimas de un servicio que no tienen, es decir que es caro y malo.

De la situación de utilización de los bienes del Estado Municipal da cuenta las fotografías tomadas por vecinos, acerca de camiones  y choferes de la municipalidad de Antofagasta de la Sierra trabajando en plena luz del día  en el paraje muy cercano a la villa de Antofagasta denominado Mirihaca ahora usurpado y transformado en finca de los padres del intendente julio Taritolay  «con total y absoluta caradurez e  impunidad»

Para quienes habitan en la Villa «estos hechos de corrupción e impunidad son moneda corriente en la actual gestión del intendente, el abuso de poder y autoridad ejercida por Julio Taritolay, los vecinos de Antofagasta se preguntan: ¿alguien podrá frenar esto?, ¿alguien investigará y denunciara en la justicia este malicioso y ambicioso proceder del intendente y su familia?

Quienes se cuestionan y formulan los interrogantes son los vecinos Autoconvocados  en  contra de la corrupción y el uso de los bienes del estado para el beneficio propio y el de la familia del intendente. Por temor a represalias, nos han solicitado con respecto a ésta información, la absoluta reserva de sus identidades.