Opinión

El comisario Kunz procesado en Tucumán también es parte del legado de Corpacci

Editorial

La confirmación de la Cámara Federal de Tucumán recayó sobre un ex alto Jefe Policial, que fue el número dos de la Policía de Catamarca y antes, Jefe de la División Drogas Peligrosas durante el segundo gobierno de Lucía Corpacci, actual diputada nacional, aspirante a regresar al Senado Nacional donde en el años 2009 obtuvo una banca aunque no cumplió su mandato para ser gobernadora (2011).

La situación procesal del alto oficial superior hace que todos recordemos no solo el gobierno de Corpacci al que muchos obsecuentes califican el mejor de la historia, desde aquí seguimos desmitificando tal aseveración por no condecir con la realidad y ser a todas luces falaz. Lucía Corpacci no solo no fue una buena gobernadora, sino que además se puede afirmar que sus gestiones consecutivas fueron desastrosas y poco transparentes. Resulta increíble que mientras Carlos Kunz esté procesado por la Justicia Federal, Marcos Rodolfo Denett, alfil de Corpacci en Seguridad durante su gobierno siga siendo Fiscal de Estado. Un premio inmerecido, sin perjuicio de no calificar para el mismo y exhibir un curriculum vitae pésimo y dudoso.

Refrescamos algunos antecedentes del Fiscal de Estado, especialmente para los desmemoriados, que siempre existen y también para los que tiene memoria pero se hacen los distraídos, como podría ser el caso del Gobernador Jalil, que conociendo todos sus pergaminos y antecedentes, igual lo sigue sosteniendo en un cargo que no se merece. Veamos:

«24 de abril de 2018, el doctor Denett fue denunciado junto a la plana mayor de la Policía por fraude en perjuicio de la Administración Pública y peculados en servicios, en calidad de autor material. La denuncia fue hecha por el Comisario Javier Varela, días después, el 7 de mayo, el Comisario Varela sufrió un atentado mediante un tiroteo en el ingreso a su casa, en el Barrio de Villa Cubas, a diez cuadras de aquí… Mínimamente llamativo… 

«Octubre del 2018, el Dr. Denett fue denunciado por peculado, encubrimiento e incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad. Fue denunciado nuevamente por el Comisario Javier Varela, principalmente por el uso de bienes del Estado de manera particular. Figuraban gastos personales a nombre de la Secretaría de Seguridad; se hablaba de una «Secretaría de Seguridad paralela.»

En otro orden de las apreciaciones indicó: «También y no quiero pasar por alto, ese año hubo denuncias de espionaje a las fuerzas policiales. Un grupo de policías denunciaron a altos funcionarios de la Policía de la provincia y funcionarios de la Secretaría de Seguridad, a quienes acusaron de violar la ley de Inteligencia y ordenar tareas de espionaje interno. Denett desmintió las acusaciones.

Y a continuación remarcó: «posteriormente siguieron las denuncias, irregularidades en el pago de seguros a rodados que se encontraban en desuso bajo la orden del Departamento de Logística de la Policía de la provincia. En esa oportunidad, la denuncia fue realizada por la Comisaria Nélida Leguizamón, quien solicitó audiencia con la gobernadora y el Secretario de Seguridad para solicitar apoyo en la denuncia y jamás la recibieron.»

Lucía Corpacci no podía ignorar nada de lo que sucedía con su Secretario de Seguridad y su entono por aquel entonces, ni  en la plana Mayor de la Policial de Catamarca ni en los enfrentamientos internos que fueron públicos y notorios. Más adelante en el tiempo, llamó la atención que el Comisario General Orlando Quevedo, siendo jefe de la fuerza policial, haya minimizado la responsabilidad penal de los comisarios involucrados en las causas de narcotráfico, cuando las evidencias ya eran contundentes.

Y ahora que ya no es más oficial activo se guarda a silencio porque sabe más de lo que dijo, al fin y al cabo era Jefe y Superior y se supone que siempre el Jefe sabe todo. Y Marcos Rodolfo Denett, el superior de ambos y miembro del Gabinete de Lucía Corpacci y de los mas allegados a la ex gobernadora, también. A es nivel o sabes todo o eres un pelele, aunque esto último se descarta de plano. Es tan estrafalaria la situación como que un Fiscal de Estado tendrá que comparecer a la Justicia Federal a dar explicaciones de los actos de sus subordinados y de los propios que a simple vista son lapidarios en su contra.

No resulta creíble que Quevedo, Denett y Corpacci estuvieran ajenos a las actividades ilícitas de el ex jefe de Drogas Peligrosas y Subjefe de la Policía, Carlos Kunz sobre quien pesan los siguientes cargos con semiplena prueba de la comisión de los siguientes delitos: por ser organizador de un grupo para la comercialización de estupefacientes, supresión de medios de prueba en causas de narcotráfico y cohecho junto a su segundo Norberto Valdez por ser partícipe necesario en las maniobras de comercialización.

Ya lo dijimos en nuestra edición digital del 13 de febrero de 2020 y lo repetiremos una y otra vez y se hacen los distradios, miran para otro lado «Nota Editorial. Quizás los nombrados junto al Comisario General y ex jefe de la Policía de Catamarca  Orlando Quevedo no comprendan bien el idioma castellano. Lo dijimos en otra nota y lo hemos repetido hasta el cansancio, a ellos parece que “no le entran las balas”, que en sentido figurado es lo mismo que decir “que no le dan pelota a nadie” o dicho de otro modo, no están dispuestos a asumir ningún costo político».

La sociedad se apresta a ejercer uno de los principales derechos políticos en Democracia, que es el del sufragio universal. Una vez más advertimos a la población que votar candidatos con un pasado oscuro y poco transparente, donde no solo están cuestionadas sus conductas sino también su estilo pomposo de vida y estándares de vida difíciles de demostrar; que si no ha sido condenados no es porque no sean culpables de sus actos sino porque el sistema punitivo de la provincia de Catamarca está absolutamente colonizado por el poder político, tornándolo inexistente a los fines de velar por los bienes jurídicamente protegidos por la ley de fondo.

Nadie duda ya de la trascendencia de los actos fallidos de estos pésimos ejemplos de dirigentes y el impacto en la población, en especial de los jóvenes que son quienes más sufren el flagelo de la drogas y de las adicciones, es literalmente un acto suicida insistir en elegir a este tipo de individuos e individuas. Es como poner un zorro o una zorra, como mejor prefiera, a que cuide el gallinero. Insistimos con el legado de Corpacci, porque es nefasto y porque la confirmación de la prisión preventiva de Carlos Kunz, la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, convierte los hechos, en situaciones de graves connotaciones políticas y jurídicas, que debería tener consecuencias para sus responsables. Seguiremos esperando el milagro. Mientras tanto cumplimos en informar a la población, la verdad de los hechos, en una sociedad cuyo sistema político jurídico es claramente anormal.