Opinión

Ahora son dos, los pelotudos caros, Juan Denett y Enrique Cesarini

Editorial

El diputado Cesarini ha cometido un nuevo desliz, de un compendio de desaciertos al que ya nos tiene acostumbrados. En su triste trayectoria en la legislatura, donde pocos le conocen el timbre de voz, ya que casi nunca pide la palabra, y a la hora de elaborar proyectos es más penosa su actuación, nunca ha ejercido el rol de opositor, sencillamente porque es un impostor. Hace unos años tiene el sello de la presidencia del PRO en Catamarca, sin embargo nunca respeto ni hizo respetar el ideario del PRO porque es peronista camuflado.

En nuestra línea editorial lo hemos afirmado en reiteradas oportunidades y los sucesos de la semana que concluye, no han hecho más que confirmar nuestras predicciones. Cesarini es un impostor, tanto por la condición maliciosa con la que esgrime el cargo que detenta, como por el mandato vencido. Como diputado de la oposición es un fiasco, sencillamente porque pertenece al partido oficialista. Veamos.

Es sabido en los pasillos del palacio legislativo que el diputado del Pro está mas preocupado por quedar bien con Lucia Corpacci, que llevarse bien con sus compañeros de bancada, aunque con Natalia Saseta se llevan bien, por otro motivos. Nunca ha defendido al gobierno de Mauricio Macri y es conocida su militancia con la pata peronista del Pro nacional, estando encolumnado en la línea que conducen Rogelio Frigerio y Emilio Monzó. Pero estos datos son anecdóticos,  porque en Buenos Aires, más que una foto o un café de ocasión, Enrique Cesarini sigue siendo un dirigente ignoto y desconocido por la dirigencia a nivel nacional. Sus pergaminos políticos siguen sin aparecer ya que su paso por la política es totalmente secundario.

Por caso, ahora ha salido a pedir disculpas al diputado corpaccista Juan Denett, al mismo que desde aquí hemos denominado como un «Pelotudo caro», por un comunicado de prensa emitido por la lista a la que él pertenece que es encabezada por el Ing. Flavio Fama. En dicho parte de prensa se expresaron duros cuestionamientos a Denett y en sus disculpas Cesarini expresa: que la descalificación personal aludida en el párrafo referenciando a Denett como “intrascendente personaje al que los catamarqueños le pagan un sueldo para salir a hablar sandeces en los diarios” no es de su autoría.

“Jamás utilizaría la política para descalificar a una persona y menos a Juan. Valoro y respeto el trabajo realizado en la Cámara de Diputados”. Resulta lamentable que el que se dice Presidente del PRO en Catamarca salga públicamente a pedir perdón a quien a vertido todo tipo de epítetos y descalificaciones al ex presidente Macri y a cualquier autoridad del PRO o de Juntos por el Cambio, y encima por algo que el dice que no dijo, es propio de un pelotudo. Por esa razón, llegamos a la conclusión que ahora los pelotudos son dos, incluso podría haber otro más, si los lectores hacen un pequeño esfuerzo, sacan conclusiones del armado de una lista a la que denominaron «Cambia Catamarca», pero que a esta altura más que cambiar parece que se hunde irremediablemente en el fango de la realidad. Ya se puede confirmar que Enrique Cesarini es corpaccista y socio político de Juan Denett a quien ha elogiado públicamente. Cesarini, además de pelotudo, es traidor.

Cabe señalar que Denett había realizado fuertes críticas contra Fama que motivaron la contestación publicada por el equipo de la lista opositora “Cambia Catamarca”. De ese modo, el primer candidato a diputado provincial desmiente al candidato a Senador Nacional y lo que es más grave es que se coloca del lado del Frente de Todos. Resulta sorprendente que quien encabeza el cargo más importante de las elecciones de medio termino, como es aspirar a una banca en el Senado de la Nación se haya aliado con un dirigente tan bochornoso como Cesarini. Pareciera que la suerte está echada. Esta situación es similar a la de un boxeador que la vida le da una oportunidad de combatir con alguien importante, y pierde por Knok Out en el primer round.

Todo esto demuestra varias cosas: la poca o nula unión que tiene la lista a la que pertenece Cesarini, siendo una verdadera “bolsa de gatos” conformada por meras ambiciones personales, a las apuradas solo para tratar de conseguir un cargo, no teniendo una estrategia en común y mucho menos los mismos ideales entre sus integrantes. También es evidente la diferente visión en cuanto al rol de Denett, mientras Fama lo considera un personaje intrascendente, Cesarini lo define casi como un estadista.

Todo esto a provocado que los que analizamos la política lugareña percibamos claramente que Fama no es el jefe de Cesarini, que es una unión por conveniencia, que piensan distinto y lo peor de todo es que se ha desautorizado públicamente a quien lidera la lista en la que se va a participar de las primarias con el afán de preservar el vínculo muy estrecho que tiene el presidente del Pro-Catamarca con Lucia Corpacci y sus huestes.

Para hacer más penosa esta situación en su muro de Facebook, Denett le agradece a Cesarini por sus disculpas y en un tono irónico indica que en Cambiemos a los candidatos le escriben lo que tienen que decir, es decir lo tilda de “burro” y al final en un acto fallido le dice que espera que no digan que Cesarini es un caballo de Troya. A confesión de parte relevo de pruebas.

Para terminar, es bueno llamar a las cosas por su nombre, y nos gustaría explicar el significado de la palabra “lacayo” según la real academia española: 1. adj. Servil, rastrero. 2. adj. desus. Propio de lacayos. 3. m. Criado de librea cuya principal ocupación era acompañar a su amo en sus desplazamientos.

Aun así, además de considerar rastrero y servil a Cesarini y habiéndonos enterado que el representante del PRO es intimo amigo y socio político de Denett, llegamos a la triste conclusión que los pelotudos caros son dos y esperamos que la lista no se agrande en el futuro, aunque ya hay varios anotados en lista de espera.