Economía

La canasta básica de agosto será igual a dos haberes y medio de la jubilación mínima

El Gobierno anunció un pago extra que se cobrará el mes próximo. Los datos que muestran cómo las jubilaciones se fueron erosionando por la inflación y la pérdida del poder adquisitivo del salario.

Un jubilado que gana la mínima necesitaría cobrar al menos dos veces y medio ese monto para cubrir sus necesidades básicas en agosto. El dato surge de cruzar el número final -de $28.065, con el bono de $5.000 que fue anunciado este martes- y una estimación de lo que costará la canasta jubilatoria para el octavo mes del año.

Está claro que todo esfuerzo para recomponer el poder de compra de un sector históricamente golpeado desde lo económico es bien recibido. Pero lo cierto es que, a pesar del esfuerzo, el haber mínimo estará al mismo nivel que hace tres años si se lo mide a pesos constantes, es decir, descontando el efecto de la inflación.

Ese es el cálculo que realizó el economista Fernando Marull, socio de la consultora FMyA, quien además aportó otros datos.

Desde diciembre de 2019, fecha última en la que se aplicó la fórmula jubilatoria de Macri (que estaba compuesta en un 70% por el avance de la inflación y en un 30% por el devenir de los salarios), hasta junio de este año (período en el que se aplicó primero un ajuste por decreto en 2020 y, en adelante, una fórmula que sigue en partes iguales la evolución del salario y la recaudación de ANSeS), la jubilación mínima subió 64%. En el otro escenario, hubiese subido 68%. La inflación en el mismo período fue del 70%.


Fuente: Fernando Marull

A corto plazo el impacto del bono será positivo. En los primeros seis meses del año, el avance de los haberes fue del 21,7%, mientras que la estimación de la inflación para el mismo período es del 25%.

En cambio, proyecta el economista Matías Surt, de la consultora Invecq, la historia será distinta con los $5000 extra. La inflación proyectada es del 33% en los primeros ocho meses del año, mientras que las jubilaciones subirán, en la media, un 38%. Para la mínima, el impacto será mayor: avanzarán un 47,4%.


Fuente: Fernando Marull

De todos modos, advierte, es un “escalón” discreto. “Como es un bono fijo de $5000, impacta mucho en el porcentaje, y más en las más bajas. En septiembre, si no hay un nuevo bono, los porcentajes de variación caerán”, señala.

Algo similar ocurrirá en esa comparación que se realizó anteriormente con respecto a diciembre de 2019, última fecha en la que se aplicó la fórmula de Macri. Mientras que la mínima en agosto, antes del bono, iba a estar un 10,3% abajo, ahora estará arriba en ese mismo porcentaje.

La película es distinta. A fines de 2017, las jubilaciones alcanzaron el máximo y luego se fueron erosionando por la inflación galopante y la pérdida del poder adquisitivo del salario. Con respecto a ese momento, la mínima habrá perdido un 9,3% incluso con el bono (pero, sin el bono, ese porcentaje habría sido del 26,3%, señala Surt).

La comparación con la Canasta Básica de Jubilados 

Más allá de los “qué hubiera pasado si…” y los cálculos de porcentajes, lo cierto es que hoy $28.065 alcanzan para poco y nada.

A modo de comparación, un alquiler promedio de un dos ambientes en la Ciudad de Buenos Aires es de $39.211. Una Canasta Básica de Jubilados era de $64.039 en abril. Ajustándola por un 7% de inflación acumulada estimada entre mayo y junio, esa cifra alcanza los $68.500. Es decir, un jubilado que recibe la mínima debería obtener al menos $40.400 extra de otras fuentes de ingresos para poder subsistir por sí solo.

Ya por aquel entonces, en el cuarto mes del año, la Defensoría de la Tercera Edad, a cargo de elaborar esa Canasta, advertía que ocho de cada 10 adultos mayores no llegaban a cubrir sus necesidades básicas, y que incluso quienes percibían dos haberes -jubilación y pensión- no llegaban a cubrir completamente los valores de ese conjunto de bienes y servicios, que incluyen un alquiler, alimentos, medicamentos, gastos de limpieza, recreación, servicios, vestimenta y transporte.

“El último anuncio del bono de $5000 ratifica que en la Argentina existe un apartheid etario y que el Gobierno argentino reemplaza derechos por limosna”, señala Eugenio Semino, defensor del Pueblo de la Tercera Edad.

El especialista asegura que es una “política transversal de las sucesivas administraciones” y que en el período 2018-2019, con el anterior gobierno, los haberes perdieron 20 puntos con respecto a la inflación. “El actual Presidente se había comprometido a recomponer esto y decía que el instrumento era dejar de pagar intereses de las Leliq, que seguimos pagando”, señala.

“En 2020, con aumentos por decreto, siguieron perdiendo, y en 2021 en el primer semestre también: hubo un bono de $1500 en abril y mayo, $50 por día con los que los jubilados no pudieron ni adquirir un alfajor”, sentencia.

Y concluye: “Más de 8 millones de adultos mayores hoy viven un “drama humanitario”: cuatro de cada 10 no recibieron la segunda dosis de la vacuna y representan el 83% de los 100.000 fallecidos por Covid-19″.

Sofía Terrile