Opinión

Cloacas de Valle Viejo: mafia organizada y pacto de silencio

Editorial

La obra de las cloacas de Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú que empezó hace muchos años en épocas de los gobiernos kirchneristas, en donde quienes manejaban los hilos del obra pública nacional eran José López, y en Catamarca el zar era el ingeniero Rubén Dusso, licitaron y adjudicaron esta obra a una empresa que figura en la causa de los cuadernos de Centeno, cuya legitimidad  ya nadie discute. ¿Por qué será qué el gran defensor de las “cloacas de Valle Viejo”, Rubén Dusso, sigue mutis por el foro?

Si se escriben ríos de tinta sobre una obra inconclusa que fue de su directa responsabilidad, se conoce hasta el hartazgo “el modus operandi” del manejo de los fondos, de los sobreprecios, del avioncito que aterrizaba con las maletas vacías y regresaban llenas ¿a qué apelativo recurrirá para justificar lo indefendible, si es que alguna vez ejerce su defensa pública?, aunque desde la aparición de Centeno, no ha salido públicamente a expresarse. Como todo hombre mayor sabe que el que calla, otorga. Por caso, ayer se hundió un camión por ausencia de consolidado y la foto es elocuente, quizás el mismo material ausente sostenga alguna construcción en el exclusivo y coqueto barrio capitalino del Circulo Médico. En Catamarca nada se prueba, no hay justicia pero todo se sabe.

Volviendo a las cloacas de Valle Viejo, todavía no se terminó la obra y sigue generando múltiples problemas a los vecinos pero que recurrentemente estos problemas son tapados por los funcionarios del actual gobierno y por el anterior de Lucía Corpacci, y también ha habido inacción de los gobiernos municipales de los últimos años. La oposición como de costumbre salió a denunciar corrupción en la obra e incluso se iniciaron causas judiciales que como siempre quedan en la nada. Es decir, la oposición negocia con el oficialismo silencio a cambio de algún favor.

Es habitual que en este tipo de expedientes más que en ningún otro, donde lo que está en juego son los dineros públicos, existan olvidos procesales, como una caducidad de instancia, un expediente mal guardado o un recurso de apelación desierto. Historias de inacción que claramente no son gratuitas porque es muy fácil incluirlas en el toma y daca de la política, que se resuelve en los jugosos asados de la parte alta de la ciudad, mientras los atribulados vecinos de Valle Viejo siguen padeciendo la inmundicia de vivir sin cloacas o estos peligrosos hundimientos, poniendo en riesgo la vida y la salud de los habitantes.

Esta obra es un monumento a la corrupción, hubo sobreprecio y mala ejecución, se pago de más y se hizo menos; y es notable que la empresa contratista no haya tenido ninguna penalidad, incluso hubiera correspondido la recisión culposa del contrato. Ni el ministro de obras publicas anterior, el silencioso Rubén Dusso, ni el actual, Eduardo Niederle,  hicieron nada para corregir los desaciertos de esta obra, tampoco los tres intendentes de Valle Viejo que pasaron (Natalia Soria, Gustavo Jalile y Susana Zenteno).

Gustavo Jalile inicio una acción judicial que como dijimos quedó en la nada y sólo él y el abogado puede explicar qué pasó con la causa, aunque ya sabemos que en Catamarca no pasa nada con la corrupción, no pasa nada con la Justicia, mientras los malos políticos, que son mayoría, se enriquecen ilícitamente con las desgracias de los ciudadanos que no solo no viven bien sino que cada día viven peor. Y entre todos pactan el silencio.

Tampoco debemos olvidarnos  del intendente de FME, Guillermo Ferreyra que nunca se quejó de los problemas causados por la obra. Claro “Entre bueyes no hay cornadas”. Los políticos tienen códigos y la gente tiene problemas que nunca se resuelven. Ferreyra también es parte del pacto de silencio con el agravante que, personal municipal a su cargo, fueron descubiertos en flagrancia vertiendo líquidos y residuos peligrosos en el lecho de un río conectado a las poblaciones de la cuenca inferior.

En notas anteriores hemos venido denunciando esto, que hoy vuelve a ponerse en el tapete porque se hundió un camión en San Antonio, que es un ejemplo de la mala calidad de los trabajos que incluso presentan un grave peligro para los vecinos.

La obra después de tantos años está inconclusa, es de muy mala calidad y mal ejecutada, se ha pagado mucho más de lo que vale, pero todo sigue impune, sin responsables condenados y con el poder político en su conjunto mirando para otro lado, claro solo alimentando el tiempo para que pase y el olvido le gane a la desidia y a la corrupción. Seguramente lograron el objetivo: ellos, los responsables viven mejor y al mismo tiempo, los ciudadanos viven peor. La sentencia de corrupción no la dicta un juez sino un camión que se hunde (foto). Los jueces hablan por las sentencias, salvo en Catamarca donde las que hablan, por ausencia de justicia, son las calamidades sociales, la otra cara de la corrupción y el peculado.

 

Pero es necesario advertir a los corruptos algo que quizás no piensen en demasía, que es que la mortaja no tiene bolsillos y la conciencia del mal se trasmite de generación en generación. El dinero mal habido es causa de enfermedades en las generaciones siguientes. Es evidente que hubo un descomunal  reparto de dinero mal habido, de ahí se deduce el silencio, indicativo que también ha habido muchos retornos e involucrados, tal como opera la mafia siciliana, participando a varios y con pactos de silencio. Todos cobran, todos callan.

Sin Justicia no hay república, sin república no hay división de poderes y  la democracia se transforma en autocracia. Se concentra el poder en cuatro o cinco personas  cuyas acciones y conductas no están ordenadas por restricciones legales externas, ni por mecanismos regulativos de control.​ La monarquía absoluta y la dictadura son las principales formas históricas de autocracia y en América latina, el populismo, donde el voto pasa a ser una mera formalidad, un trámite que definitivamente no transformará la realidad, basta observar que  quienes se han quedado con la torta de cargos después del cierre de listas son los mismos personajes de siempre.

La justicia terrena es parte del pacto de silencio, la Justicia Divina los espera.