Opinión

Más sólo que Raúl Jalil en el día del militante

Editorial

Ninguno de los miles de “compañeros” que escoltaron en la campaña al actual Gobernador y que hoy fueron literalmente “tirados a la basura”, pensaron que Jalil tomaría la cruel decisión de dejarlos de lado y hoy son muchos los que despotrican contra el Gobierno y a favor de otros potenciales candidatos con una posición “peronista” bien marcada.

Por increíble que parezca, este medio recibe a diario cientos de mensajes de militantes que cambiaron su sentimiento por Jalil y que pasaron “del amor al odio” en tan solo un año y medio de Gobierno. Nos propusimos investigar por qué y encontramos una respuesta sencilla.

Literalmente Jalil, con la complicidad de Lucia Corpacci, prometió cargos que permitiesen a los militantes sostener sus estructuras políticas y mejorarles la calidad de vida, pero no cumplió, sabiendo que esas personas son los reales autores del triunfo que lo sentó en el sillón de Avellaneda y Tula.

Veamos porque paso esto. Cuando asumió Jalil, duplico el número de ministros y nombro a Aldo Sarquis (ex ministro del radicalismo) en Planificación, un ministerio que a su vez maneja distintas Secretarias de Estado donde la mayoría de sus funcionarios son del “palo” político del ex funcionario castillista. En hacienda tiene a Sebastián Véliz, un “dependiente” del actual Diputado Ricardo Aredes ex militante radical. La cartera de salud se encuentra a cargo de la Dra. Claudia Paladino, que si bien tiene ascendencia corpacista y militó en la izquierda, se ocupó de cubrir el 90 % de los cargos de ese Ministerio con radicales, algunos de activa participación en contra del Gobierno, lo cual no desciframos aun porque.

En Desarrollo Social hizo un verdadero desastre. Inicio la gestión con Marcelo Rivera, quien, al no poder concluir su mandato, fue sustituido por su hijo Maximiliano Rivera, siendo que ambos vienen del sector que conduce el gastronómico Luis Barrionuevo, que paradójicamente compitió con Jalil en 2019. Otro caso paradigmático es el del Ministerio de Industria a cargo del Lic. Lisandro Álvarez, un joven con una “notoria incapacidad” para manejar el área, cuyo único mérito es ser hijo de Luis Manuel Álvarez, propietario de una importante área minera donde se explota litio, lo que quizás justifique su designación, dado que el Gobernador tiene mucho interés en ese mineral para explotarlo desde su corporación económica. Los militantes también reclaman que se haya designado con cargos ministeriales a otros ex funcionarios castillistas como Alberto Kosicki en agua y energía y Luis Maubecín en Turismo.

No contento con esto y a pesar de los permanentes reclamos partidarios, que aparecen en las redes sociales, el día 2 de junio y en remplazo de la Dra. Rosales como Asesora de Gobierno, designo al Dr. Fernando Ávila, quien no tiene otro merito que ser hermano de la Dra. Fernanda Ávila, actual Ministra de Minería, la funcionaria con peor imagen como consecuencia del fallido intento de recomponer la tan mentada “licencia social” en Andalgalá, ordenándose la detención de los manifestantes ambientales. Encima en el medio de la crisis no tuvo mejor ocurrencia que adquirir un vehículo de alta gama, que si fuera por su trabajo de simple abogada y en el supuesto de ser exitosa tardaría varios años para pagarlo, violando la Ley de Ética Pública.

Los editores de El Pucará, ante la cantidad de mensajes que reciben a diario, algunos de altos funcionarios de este Gobierno, está en condiciones de decir que la designación de Fernando Ávila cayo muy mal entre los “leguleyos” del Gobierno, pero fundamentalmente en el núcleo corpaccista y por sobre todo, en el grueso de los militantes quienes ya miran de reojo a Jalil.

Lo que sí está claro es que a Raúl no le importa nada de lo que digan y arremete con las designaciones sin consultárselas más que a su círculo íntimo que se compone de un número que no supera los dedos de una mano y entre los que se encuentra su esposa, la Diputada Nacional Silvana Ginocchio, su hermano y presidente de Ymad Fernando Jalil, su hermana Silvia Jalil y dos más que no podemos “delatar” porque son quienes nos dan la información, nuestras fuentes.

El resto de los ministros, sobre todo aquellos emparentados con el Justicialismo, tal es el caso de Fidel Sáenz y Jorge Moreno, ni componen el círculo rojo de los Jalil, ni toman decisiones políticas, es decir: “no cortan ni pinchan” a pesar de ser quienes reciben los reclamos de la militancia y si aún están en sus cargos hasta el día de hoy es solo para no alterar el “strepitus fori” que implicaría echarlos, pero sus nombres encabezan la capilla de los prescindibles.

La realidad es esa. Raúl Jalil esta completamente alejado de los militantes que empujaron fuerte su candidatura, los cuales trabajan a las “sombras” para que este no sea reelecto y a juzgar por el organigrama de Gobierno, razones no les falta.

Sin embargo, este accionar no solo repercute en la militancia, sino también en el ciudadano común, inclusive en aquel que no lo voto y advirtió esta situación en “debates de mesa de café”, porque desde ahí se hablaba que, de asumir Jalil, el Gobierno ejercería el nepotismo sin control. Es evidente que tampoco se equivocaron.

En innumerables notas este medio explicó lo que sucede en el Gobierno de Catamarca y la preferencia del Gobernador y de muchos de sus funcionarios públicos para dar empleos a familiares y amigos, sin importar el mérito para ocupar el cargo.

Ejemplos sobran: el “clan” Dusso tiene nombrados en el Gobierno a 3 hijos y 2 hijastros. El actual Senador Raúl Barot es militante de Franja Morada. El Senador Brumec fue funcionario de Brizuela del Moral. El CPN Lucas Zampieri, responsable de Ec Sapem fue un activo militante radical antes de convertirse en mano derecha del Ing. Rubén Dusso. La familia Colombo también tiene un vasto espacio en el Gobierno ya que Hernán, ex vicegobernador de Brizuela del Moral y actual titular del Consejo Político, Económico y Social, logro colar en la Dirección de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Minería a su sobrino Raúl Colombo.

Otro ejemplo de altísimo rango es el del Lic. Daniel Eduardo Gutiérrez, ex Concejal del FCyS de Fray Mamerto Esquiu y ex Gerente de Empleo en el Gobierno de De La Rua, premiado con un cargo de Director en la vapuleada Ymad. Pero en este Gobierno también aparecen otros funcionarios de poco trabajo para la militancia, tales como el actual Ministro de Agricultura Cesar Tobías, quien llegara a ocupar ese importante cargo de la mano de Dalmacio Mera, un Senador poco querido por los Catamarqueños a partir de su decisión de votar el ajuste de Macri cuando este gobernaba la Argentina.

La militancia también repele los nombramientos de: Norberto Bazán en OSEP, a quien le deseamos una pronta recuperación, dado que antes fue presidente del Comité de Investigación del Sanatorio Pasteur y ese fue su único mérito; del Ing. Alberto López Acuña, sobrino del ex ministro radical, Juan Acuña y actual titular de Aguas de Catamarca; de la Dra. Silvia Anahí Costa, ex funcionaria radical en la Secretaria de Planificación; del Dr. Jorge Exequiel Rachid, Secretario de Compras del Estado con vínculos parentales de Raúl Jalil; del Sr. Agustín Lauria, actual Secretario de la Casa de Catamarca en Bs As y ex funcionario de Macri en la CABA, quien junto a la responsable del manejo económico de esa dependencia, la Srta. Karina Castelo son activos militantes de las redes sociales en contra de la gestión de Alberto Fernández.

Otro enojo generalizado existe en el Ministerio de Minería, donde la Secretaria de Desarrollo Minero esta a cargo de la Ing. Olga Teresita Regalado, quien junto a la Sra. Antonella Bibiana Velazco, Directora Provincial de Ambiente de ese ministerio, son activas militantes de Franja Morada. No obstante, este ministerio no se anda con chiquitas, ya que tiene como Director Provincial de Minería al Ing. Ramón Alfonso Martínez, ex Superintendente de Planificación de la empresa Minera Alumbrera y la lista sigue, pero en honor a la brevedad no podemos seguir divulgándola.

Es decir, la actitud del Gobernador no solo repercute en los militantes sino en todos los Catamarqueños que hoy vivimos en la misma situación que hace 20 años, donde el Gobernador era un Saadi, el Intendente era Guido Jalil, Sebastián Corpacci era ministro y el asesor de Gobierno era Guillermo Rosales.

Pues bien, hoy ocurre lo mismo, solo que son sus hijos y los militantes se empiezan a impacientar y a revelarse contra la estructura oficialista para adherirse a otras fracciones de dirigentes que aun preservan los principios del Justicialismo, tal es el caso del actual Diputado Provincial Hugo Ávila, un dirigente de la juventud emergente de políticos Catamarqueños que ha forjado una reputación a favor de los que más sufren, erigiéndose como un fiscal natural de todos los Catamarqueños.

Por lo pronto solo podemos decir que los militantes tienen razón y el efecto se verá en las próximas legislativas.