Opinión

Estamos de duelo, murió Marita Colombo la gran estadista catamarqueña

Editorial

Estamos de duelo. No obstante el titulo elegido para éste editorial, debemos poner de manifiesto que algunos extraviados mentales ya especulan políticamente con el reemplazo de la destacada legisladora en la Cámara de Diputados de Catamarca. Verdaderamente dan vergüenza y resultan ser impresentables quienes a menos de un día de haberse producido el fallecimiento comienzan a tejer como será el reemplazo de la malograda legisladora, utilizando las redes sociales y los medios de comunicación.

Cuando muere una o un estadista, cualquiera sea el genero, los gobiernos disponen días de duelo que sirven para honrar la memoria de la persona fallecida. Así lo dispuso el gobernador de la provincia Raúl Jalil. Tres días donde las banderas de toda la provincia deben permanecer a media asta en señal de dolor, invitando a la sociedad a un respetuoso silencio y reflexión. Tres días donde es necesario guardar silencio y respetar a la persona fallecida, a su esposo, sus hijos, sus amigos y todos quienes trabajaron junto a Marita durante más de 40 años.

Estamos de duelo y los duelos hay que respetarlos. Tanto que algunos afiebrados dirigentes del PRO, como un diario local, comenzaron a trasmitir y comunicar las especulaciones sobre la posible sucesión de la banca de la diputada de Marita Colombo.  Solo podemos asociar a ciertos dirigentes de la actual conducción del PRO y al Diario El Esquiú como inescrupulosos buitres en busca de carroña que solo merecen condena y repudio por su falta de ética y responsabilidad social.

Estamos de duelo, Marita Colombo se hizo invisible, pero nunca estará ausente porque pasó a la inmortalidad como una gran estadista, que en esta misma situación hubiera sido muy respetuosa con la muerte de un adversario o correligionario. Nuevamente el diario que lleva el nombre del Venerable Fray Mamerto Esquiú, que será beatificado en Catamarca el 4 de septiembre próximo, se presta a una publicación a todas luces inoportuna, no haciendo honor a su denominación, tituló «Tras el deceso de Marita Colombo, el PRO sumaría un nuevo diputado«.

¿Y el duelo? ¿Y la ética periodística? ¿Y el respeto a sus familiares? El Director periodístico debería pedir disculpas publicas de no haber respetado el dolor de la familia, el dolor del pueblo, de sus compañeros de militancia, de sus adversarios, así no se construye la paz y la convivencia social. Quizás el impulso por aumentar el trafico de su medio lo llevo a olvidar la etimología de la palabra duelo, que en las últimas acepciones del latín tardío dolus, quiere decir dolor. Es el sentimiento generalizado de la sociedad catamarqueña, menos de la conducción del PRO y del diario El Esquiú.

Estamos de duelo, pero no, el diario que utiliza comercialmente el nombre del beato no respeta ni el dolor de la familia ni el dolor de un pueblo que llora a una dirigente cabal, honesta, ejemplar…, su línea editorial debería ser un ejemplo de dignidad y respeto humano y no lo es. Si siguen lucrando con la muerte y el dolor de las personas, si no están dispuestos a respetar las mínimas reglas de convivencia social, pues entonces debería cambiar el nombre, ya que resulta ser una falta de respeto a toda la sociedad.

Estamos de duelo en medio de una pandemia. No hubo Funeral de Estado por imperio de las circunstancias. Es lo que Marita Colombo se merecía por todos los servicios prestados a la provincia de Catamarca y a la Nación Argentina. Además de ser diputada provincial por varios periodos, fue diputada nacional y convencional constituyente en la reforma de la Constitución Nacional de 1994.  En el sepelio se pudo observar claramente quien fue y es Marita Colombo para Catamarca, más allá de su desaparición física.

Seamos educados, respetemos el decreto del gobernador, respetemos el dolor, estamos de duelo, murió Marita Colombo la gran estadista catamarqueña a la que todos sin distinción de banderías políticas honraremos siempre, y cuyo reconocimiento a la trayectoria tuvo amplia repercusión, no solo en los grandes medios nacionales que se hicieron eco de la triste noticia, sino de todos los portales digitales del país.