Sociedad

Ruidosas protestas en el Obelisco y varios puntos del país contra las nuevas medidas

La convocatoria fue realizada por las redes sociales y los asistentes se congregaron en el Obelisco porteño, la Plaza de Mayo y frente a la residencia presidencial de OIivos, entre otros lugares y plazas del país.
Manifestantes se convocaron principalmente en del Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires y frente a la Quinta Presidencial de Olivos, y también en otras ciudades del interior, donde se pronunciaron a favor la presencialidad de las clases escolares y apertura de actividades económicas y reclamaron por el estrepitoso fracaso del plan de vacunación prometido por Albero Fernández, que no cumplió con ninguna de sus promesas.
Las protestas generalizadas se dirigieron hacia el Gobierno nacional  por las medidas dispuestas, supuestamente para evitar  contagios de coronavirus, al mismo tiempo que los manifestantes le recordaban sobre el descontrol del velorio de Maradona y las marchas del polo Obrero.

La convocatoria fue realizada en redes sociales a través del hashtag #17ATODOSaLasCalles y #Obelisco, y las manifestaciones estuvieron protagonizadas por numerosos manifestantes que hicieron caso omiso al nuevo distanciamiento social y las más virulentas se concentraron en el Obelisco porteño, Plaza de Mayo, en la intersección de las avenidas Cabildo y Juramento, frente a la residencia presidencial de OIivos, Cordoba, Mendoza y Tucumán.  

Los manifestantes portaron banderas argentinas y carteles con consignas en contra de la suspensión de las clases presenciales y del horario dispuesto para el funcionamiento de bares y restaurantes por el decreto nacional que aplicó restricciones preventivas y focalizadas para evitar que siga la suba de contagios en el área metropolitana de Buenos Aires. Recalcando que el cambio de planes se debió al fracaso del plana de vacunación masiva prometido por Fernández, a quien también trataron de mentiroso.

Una mujer en el Obelisco dijo en declaraciones a la prensa que «nos quieren encerrar sin vacunas, están avasallando a la ciudad de Buenos Aires». Un hombre que se manifestaba en la misma zona afirmó que concurrió para reclamar «por las libertades públicas» y manifestó «queremos libertad, justicia». Otra mujer, que portaba un cartel con la consigna «con mis hijos, no» manifestó que «la educación es un derecho y yo voy a luchar por eso».

«Vine por los chicos de todos», expresó otra manifestante que portaba un cartel con la consigna «la educación dignifica». Por su parte, un manifestante dijo que «acá estamos por más libertad, por más trabajo y educación» y agregó que «los bares no contagian».

Una mujer que se manifestaba frente a la quinta presidencial de Olivos, en el partido bonaerense de Vicente López, afirmó: «Estoy acá por la educación» y sostuvo que «no creo que las medidas sean por 14 días», en alusión a la suspensión de las clases presenciales.

Por su parte, la agrupación Republicanos Unidos informó en un comunicado que sus referentes Yamil Santoro, Agustín Etchebarne y Marina Kienast participaron de la manifestación de este sábado. Pasadas las 20, hora en la que entra a regir la prohibición de circular, manifestantes continuaban con las protestas frente a la quinta de Olivos, en desafío a las normas vigentes establecidas por el Poder Ejecutivo.

En tanto que en Plaza de Mayo, se registraron algunos incidentes con un grupo de personas que intentó derribar las vallas que rodean a la Casa Rosada y fueron contenidos por los efectivos policiales desplegados en el lugar que contuvieron a los manifestantes sin provocar heridos.

Las nuevas medidas restrictivas que entraron en vigencia el viernes para mitigar la expansión de la segunda ola de coronavirus en el país, entre ellas la prohibición de circular entre las 20 y las 6.

Entre el martes y el viernes, la cantidad de infectados reportados estuvo siempre por encima de 24 mil y tocó su máximo histórico el viernes con 29.472 detectados en unos 120 mil testeos. Sin embargo en la protesta, un de los reclamos más airados fue precisamente que durante mucho tiempo el gobierno nacional no testó y de ese modo, permitió la circulación masiva del virus y los contagios.