Opinión

La vergüenza del vacunatorio vip en Catamarca

Editorial

El escándalo de la vacunación vip caló hondo en la sociedad y lo que trascendió a nivel nacional tiene sus implicancias a nivel local. Parece que al gobernador Jalil le bajan letra y en forma, porque el esquema utilizado a nivel Nación se replica sustancialmente a nivel provincial.

En efecto mientras transcurren los días, se van conociendo detalles y a ésta altura ya se sabe con seguridad absoluta quienes «rompieron la fila» y a los codazos postergaron a los abuelos y a los auxiliares del sistema de salud. En efecto, en Catamarca también había un vacunatorio Vip, en donde casi todo el gabinete y muchos parientes fueron  vacunados a pesar de no estar ninguno de ellos en el listado de esenciales.

Vergüenza Nacional y también provincial

El intendente de Fray Mamerto Esquiú, Guillermo Ferreyra tratando de justificar lo injustificable, salió a pegarle a la oposición diciendo que tardíamente salen a criticarlo cuando el mismo publicó que se vacunó el 7 de enero. Un desatino no se justifica con otro desatino. Para él ya hay una causa penal por trafico de influencias, que sí es delito a pesar de los dichos de quien se jacta como profesor de derecho penal, el presidente de la Nación.

No es ninguna novedad que la oposición local está pintada. El escándalo salta por la prensa nacional, tampoco se puede esperar mucho de los medios locales, debido a que todos subsisten por la pauta oficial, en definitiva nadie puede ser crítico porque no come. Otro de los puntos lamentables de la endeble democracia catamarqueña.

En este contexto en donde todo depende del estado y del poder de turno, es muy difícil oponerse en serio y ser crítico, ya que la subsistencia de las personas es exclusiva del estado. El intendente Ferreyra no puede pretender zafar de su conducta poco cívica diciendo que la oposición tardó mucho en marcarle el error. Es un argumento infantil ya que todo sabemos que la mayoría de los debates en la legislatura son una obra teatral, una puesta en escena.

Muchos Legisladores hacen ruido al principio dejando la mayoría de las causas en el olvido porque más que ninguna otra cosa, son mediáticos, amantes de los efectos especiales.

Este hecho no es uno más, la pandemia es de vida o muerte y las conductas delictuales deben investigarse si es que queremos realmente vivir en democracia, donde se cumplan las leyes y se respeten los derechos de los ciudadanos a rajatabla, en especial, la igualdad ante la ley.