Opinión

Irritante discrecionalidad del gobierno provincial

Editorial

En momentos que la sociedad vive situaciones de zozobra, consecuencia directa e indirecta de la pandemia y de un plan nacional de vacunación que se demora más de la cuenta en llegar, el gobierno provincial del Frente de Todos ha dispuesto la creación de un fondo especial de $ 100.000.000 que serán utilizados por el gabinete de ministros en forma discrecional y sin pasar por ningún tipo de rendición y fiscalización del Tribunal de Cuentas de la provincia.

Catamarca es tristemente celebre por escándalos de distinto calibre. Hoy, Raúl Jalil y su Acuerdo de Ministros han sentado un peligroso precedente sobre lo que es capaz un gobierno peronista, en una de las provincias más pobres del país, en un año electoral.

El repudio de toda la sociedad ha sido unánime. Se perciben ánimos caldeados de una parte mayoritaria de la opinión pública, que a sabiendas de la grave situación socioeconómica, con altos índices de inflación y deterioro del poder adquisitivo del salario, observa los delirios financieros  de un gobierno extraviado en la sin razón.

«La asignación del Poder Ejecutivo de un fondo de $ 100.000.000 con libre disponibilidad para los ministerios constituyen una muestra que la prioridad son las cajas políticas, en vez de acciones q impacten en generar un acceso seguro a la educación» expresó el dirigente radical Alfredo Marchioli en su muro de Instagram.

Lo grave de la cuestión no sólo es la discrecionalidad con la que se mueve el gobierno provincial sino el desparpajo con que lo hace. Conociendo las mañas del peronismo y sus métodos «non santos», la primera conclusión que se saca es que la libre disponibilidad apunta a generar recursos con fines electorales, es decir no es descabellado pensar que se trata de un fondeo de recursos para financiar actividades políticas sin rendir cuentas.

Se sabe que las encuestas le son desfavorables y el panorama se presenta muy complicado para el oficialismo debido al pésimo manejo de la pandemia. Sin dudas, la maniobra constituye el primer fraude electoral del 2021, pues un fondo de estas características le servirá al oficialismo para alimentar las prebendas y el clientelismo político, algo que manejan a la perfección. Conseguir el voto favorable será más caro que en otras oportunidades.

Vale la pena rescatar otro tramo de la opinión del Dirigente Marchioli quién afirma «Con ese dinero los catamarqueños podríamos achicar la brecha digital para el acceso a Internet de miles de chicos y chicas y garantizar un retorno a clases de manera segura, para docentes, no docentes, alumnos y sus familias».

A esta altura el gobierno de Raúl Jalil ya se ha transformado en uno de los gobiernos que a nivel Nación y durante la pandemia han aprovechado para vapulear los derechos adquiridos de los catamarqueños y ningunear la democracia y el sistema republicano, a quien no sólo no respetan sino que desprecian.