Opinión

Juntos por el Cambio, pero no tan juntos

Más claro, échale agua
Editorial

Para comenzar con éste somero análisis de nuestra realidad política, nos referimos a unas declaraciones de Elisa Carrió, que como de costumbre, levanta mucho revuelo porque dice verdades difícilmente refutables, que incitan a la rebelión de sus adversarios, que la detestan, porque les canta la justa, una y otra vez, tal como lo leerán al final de éste editorial, la dirigente, de dilatada trayectoria, afirmó sin despeinarse que el Frente de Todos le «pone  candidatos a Juntos por el Cambio a través de Emilio Monzó.

Es año electoral y «Lilita» no para de agitar la interna opositora, o mejor dicho de batir el parche: dice que apoya la idea de Pichetto de sumar peronistas, pero denuncia una trampa mortal entre el titular del bloque PRO de la Cámara de Diputados de la Nación, Cristian Ritondo -alfil de la ex Gobernadora- y Monzó, con Máximo Kirchner y Sergio Massa. Se corren a Juntos por el Cambio pero se quedan del otro lado. 

En concreto, la ex diputada nacional y co-fundadora de Cambiemos aseguró en TN que ese pacto está pensado para copar las listas opositoras con dirigentes del peronismo que después se dan vuelta.

Y agregó también puede haber una jugada, que yo estoy advirtiendo, que es que el sector de Massa y Máximo estén jugando a poner gente en las dos listas», le dijo «Lilita» a un aparentemente sorprendido Eduardo Van Der Kooy -periodista ultra macrista-, por lo que agregó que hay que tener cuidado con los peronistas que se corren a Juntos por el Cambio, pero se quedan del otro lado.

Esto que denunció Carrió en un programa televisivo y en el que se refirió solo a la provincia de Buenos Aires, viene ocurriendo desde que Macri inició su carrera a la presidencia en 2015, el grupo liderado por Emilio Monzó, secundado por Rogelio Frigerio y Sebastián García de Luca, pactó con los gobernadores peronistas candidatos en la lista de Juntos por el Cambio.

En nuestra provincia no hay duda sobre la denuncia de “Lilita”, si observamos detenidamente como votaron los diputados del Pro local en la legislatura, verdaderos topos peronistas que usan camisa celeste e inflan globos amarillos, hasta que hay que votar, ahí cambian de camisa, pinchan los globos y pasan por tesorería o por la parrilla, según sea el caso.

La popular Lilita también debe estar más que sorprendida con su ex delfín catamarqueño, el diputado nacional Rubén Manzi que suscribió un acuerdo colaboracionista con Gustavo Saadi, a quien benefició en forma sorpresiva e insólita, con una donación de insumos que los intendentes de Juntos por el Cambio no ven ni en figurita, y lo hizo por supuesto con el cuento de la pandemia. Una conducta extraña de alguien que en la Cámara de Diputados dice una cosa y en casa, hace otra.

Volviendo a los diputados provinciales del Pro local, sus conductas y gestos políticos siempre estuvieron en consonancia con el gobierno de Corpacci, al cual Rogelio Frigerio apoyaba sin disimular, debemos recordar como ninguneaba a los dirigentes “propios” cuando venía a la provincia y los mandaba al loby del Hotel Casino para que lo esperasen ahí y él huía por la puerta de servicio y se subía al auto de Ángel Mercado. El ex ministro del interior se escudaba en un comportamiento institucional, en esos tiempos el mayor visitante de los despachos del ministerio, era precisamente Ángel Mercado, que vivía aterrado por su suerte en la Justicia Federal. En ese aspecto y con Frigerio le fue muy bien, ya que a Corpacci con Macri, le había ido mal ante sus desesperadas suplicas.

También debemos recordar que en esas épocas y en plena campaña política del año 2019, donde Mauricio Macri iba por la reelección, algunos dirigentes del Pro concurrían a asados muy íntimos en donde se agasajaba al actual vicegobernador, que de ese modo completaba el estipendio, el famoso toma y daca. El Pro de Catamarca es cualquier cosa, menos un partido político. Tiene sede en Facebook y se reúnen por Zoom porque el cuento de la pandemia les viene bien a varios, para hacer sus tropelías.

Las pruebas de lo que dice la Dra. Elisa Carrió son contundentes en nuestra provincia, el Pro local es funcional al peronismo. Y a nivel nacional ocurre lo mismo, la prueba está que otro integrante de los mal paridos, políticamente hablando, Nicolás Massot saltó como leche hervida contra la declaraciones de Lilita y dijo Carrió es muy nociva, no hay que prestarle atención. Es una dirigente muy valiosa, acusándola al mismo tiempo de inventar cosas que no son reales. ¿En qué quedamos Massot?  Con estás declaraciones, con la actual dirigencia del Pro-Catamarca y las colaboraciones de Manzi con Saadi, son las que hacen pensar que en Juntos por el Cambio, pero no  tan juntos, ya que existe un sector bien diferenciado que huele a podrido, no por lo que dicen sino por lo que hacen y gran parte de los electores han tomado debida nota de sus acciones.