Opinión

El Dr. Justiniano Leyes y el Buchón en el falso balance político del 2020

Editorial y algo más...

En una celebración rara del año viejo, producto de un año que la gran mayoría de la población quería despedir rápido, decidimos hacer un encuentro en el mejor lugar que hemos descubierto en la pandemia, que es el Estudio con ese singular olor a libros y papeles que tienen todos los estudios, por los menos los más antiguos. Esos que todavía lucen colecciones completas de la Ley o el Derecho que casi nadie nunca toca y que solo sirven de adorno, aunque los clientes crean otra cosa. Una vez mas fue el lugar elegido, ahora casi obligados porque el bicho salta por todos lados y hay que andar con mucho cuidado.

A la hora señalada, sentí los golpes en la puerta, porque el timbre dejo de funcionar, entró el hombre mejor informado de Catamarca, el que se filtra en los mejores asados sin ser advertido, el que es amigos de todos, especialmente a la hora de tomar café en los bares de la plaza 25 de Mayo y aledaños; ya sabemos, aquí ya los conocen, él, como pocos parroquianos casi siempre tiene la precisa, es el ya famoso y legendario Buchón, claro es un apodo ideado por mi, para que los lectores tengan especial conciencia de que tipo de personaje estamos hablando. Entró raudo y chocando los puños me saludó con un Feliz 2021 Doc, ¿todo bien?, todo bien le respondí, no muy convencido, porque en realidad está todo mal.  

Tal como habíamos quedado, la consigna de medianoche, del primer día del año era brindar, así que mi amigo lucía relajado, esta vez no traía ningún dato, ya que el receso por la fiestas frena la rosca política irremediablemente. De manera que enseguida fui a la heladera a buscar la «Joya» y le presente una botella de Champagne Pommery Reims Grand Cru Royal Vintage 750ml, frappé. El Buchón de Catamarca levantó la cejas asombrado ante semejante escultura etílica y me dijo… ¡mo estamos Doc!  y soltó una carcajada estridente jajajajaaja…  que resonó por el bufete vacío. No, no crea que sea una liberalidad de mi parte. Me lo regaló uno de los mejores clientes del estudio y como yo lo apreció mucho, decidí sacrificar la pieza con usted, ya que viene en estuche individual, una y gracias jejejeje! Al champagne bien helado lo alimentamos con un pan dulce de Plaza Mayor que traje del último viaje a Buenos Aires. Era el momento de hacer el balance del año. Un año para el olvido, me adelanté en mi apreciación, tal como lo expresé antes.

A ambos nos gusta la política y la vivimos con pasión, así que nos pusimos a recordar lo rescatable y lo peor del 2020. Entonces le dije que en mi opinión, la creación del Malbrán, a pesar de la notable falta de recursos humanos, era un hecho para rescatar de la gestión actual. Y mi amigo, me hizo un paralelismo notable que me dejó con la boca abierta, estupefacto. El Balance político de Catamarca es falso. Es tan común en la Argentina, hacer balances falsos, que las empresas dibujen los números para pagar menos impuestos, que ahora la novedad en el año que el bicho desnudó por completo la gestión, especialmente de la casta política, donde los funcionarios tenían la obligación de sobre actuar para disimular por ejemplo, la ausencia casi total de los servicios de Salud Publica, para hacer frente a un enemigo que para colmo de males nadie conocía, y la verdad es que todavía se sabe poco y nada. O lo mismo, los legisladores, ponerse a la altura de la circunstancias y no actuar como actúan los feligreses en Caritas parroquial. Una vergüenza, espetó el Buchón sin despeinarse. Y se tomo un sorbo de la copa del Royal Vintage, «Doc, esto es una fiesta para el paladar» remató… y sonaron las risas ante la ocurrencia. 

Le dije que era verdad, lo peor fue la pobre tarea de los legisladores, ellos, como sucede en el balance falso, con su escasa imaginación ofenden la confianza pública, a los ciudadanos, llegando a confundir a la gente con el triste manejo de la crisis, especialmente cuando la cuarentena fue tan estricta y la ciudadanía no salía de la perplejidad de su hora más difícil. Fueron muchos meses de encierro sin contagios, demasiados, mientras tanto, los legisladores no tuvieron un gesto de grandeza. Con la donación del 30 % de sus dietas, cuyo fondo no sabemos donde fue a parar, intentaron salvar la ropa, pero en términos generales, todo fue gris tirando a negro. Hicieron menos de lo que la ciudadanía esperaba de ellos en un momento tal delicado. 

Los diputados tardaron muchos meses en reaccionar. Creyeron que yendo a «ayudar» a merenderos o comedores podían generar una aceptación sobre el deber cumplido; grueso error esa no es la tarea para la que fueron elegidos. De un diputado se espera mucho más que una actividad parroquial o de la Cruz Roja, le dije a mi amigo. Esas tareas comunitarias las puede realizar cualquier persona, contestó el Buchón, agregando que la mayoría de los comedores y merenderos comunitarios se mantienen por donaciones de la ciudadanía de a pie. ya se sabe, van para salir en la foto. Las pruebas están a la vista, en especial cuando observamos las paginas públicas que cada uno tienen Facebook, para exhibir «sus logros» .

Cierto día, sentado en mi escritorio pensé que en algún momento que los diputados constituirán un Fondo Especial de Ayuda o un Fideicomiso Solidario en la pandemia para fortalecer, no a la Salud Pública, que de eso se ocupa el poder Ejecutivo Provincial, sino a los Hogares de Niños y Ancianos, que fueron los que más sufrieron la falta de insumos para enfrentar el coronavirus y sus contagios masivos. Nada de eso ocurrió porque a los legisladores, que se supone tienen mayor de preparación, tendrían que tener la suficiente imaginación para ser vectores de oportunidades sociales. Pero no, no se les cae una idea, esperar que pase el vendaval y seguir cobrando la dieta por no hacer nada a cambio. ¡Tiene razón Doc! me contestó mi amigo.

En seguida el Buchón me recordó que luego de la cuarentena, la gota negra que hizo rebalsar el vaso, fue la denuncia a la diputada Natalia Saseta, que destapó un juego espurio que se realiza en la política argentina, en la legislatura de Catamarca y en casi todos los ámbitos del poder legislativo sea municipal, provincial o nacional, que consiste en sacarle parte del sueldo a un empleado para pagarle a otro, y en otros casos es para el propio diputado, legislador o concejal, una practica que es necesario desterrar de una vez y para siempre, que se supone que el partido del ex presidente Macri no entraba en los «teje maneje» del peronismo, pero … otro error de percepción. Por lo menos en Catamarca, los diputados del bloque del PRO adhirieron torpemente al mismo sistema, que le puede costar muy caro, conforme el progreso que tenga la causa penal, dijo mi amigo.

Algo para destacar del año que se va es el silencio de la prensa en muchos temas importantes, fue mi siguiente comentario. Y enseguida agregue a modo de monologo: el silencio tiene precio y se llama pauta oficial. El mundo sería muy distinto para los ciudadanos si no existiera el sistema tan perverso y anti democrático como lo es la publicidad oficial y la pauta publicitaria del gobierno, elementos sin los cuales muchos medios desaparecerían de la faz de la tierra. Siempre queda la duda sobre el nivel de información que tiene la ciudadanía catamarqueña, donde la libertad de prensa está condicionada por aquella pauta publicitaria oficial. Quizás se trate de una sociedad anestesiada por la desinformación y así no hay progreso que valga, pues gobernar sin contra pesos ni controles en una democracia joven resulta, da lugar a practicas anti democráticas. La gente solo lee lo que el gobierno les informa. Para colmo de males, existe nada mas y nada menos con un Ministerio de la Comunicación, que a ésta altura de la emergencia ya debería ser suprimido, por lo expreado respecto a la pauta y por la necesidad imperiosa de bajar el gasto público, dada la merma de fondos de la coparticipación federal. 

Pensemos en el 2021, año político, va a estar entretenido y analicemos que pasará, me acotó el Buchón, y agregó mucha interna en el peronismo y el radicalismo. El Grillo Ávila que parece querer ser una tercera opción y que busca sacar provecho de las internas de los partidos principales. Luego están los partidos más chicos en dónde han perdido representatividad. Con dos casos llamativos por un lado la coalición cívica en dónde su mayor representante Rubén Manzi no ha podido tener un liderazgo en JxC y el PRO en dónde sus dos diputados hacen un juego aparte del resto de los legisladores. Un buen observador político diría que el interbloque de Juntos por el Cambio en Catamarca no existe. Estos dos partidos con fuertes referentes a nivel nacional que poco traccionan en la provincia y su presencia a nivel local es insignificante. El único que tuvo más aceptación fue Macri, que en forma sorprendente y llamativa le ganó la pulseada a sus propios candidatos, tal como todos lo recordaran, en las elecciones generales del años 2019.

El Royal Vintage ya era un recuerdo, los cigarros también y el balance político de Catamarca era según nuestras apreciaciones un compendio de desatinos donde no hubo improvisación de ningún tipo sino una premeditada y manifiesta inacción de los diputados, una connivencia de la dirigencia política para no hacer nada superador en tiempos de pandemia, en vez de fortalecer los resortes de la democracia, la división de poderes, el debate de ideas, fue el año de la imposición, de las mayorías automáticas, del empobrecimiento institucional sin precedentes (eliminación del Consejo de la Magistratura), y así, lamentablemente vamos camino a una autocracia que puede ser muy dañina a la sociedad argentina en general y a la catamarqueña en particular.

Nos pusimos de pie al unísono, chocamos nuestros puños y nos despedimos hasta un nuevo encuentro con un ¡Feliz Año Nuevo a nuestros lectores!