Policiales

Durante dos años le hicieron el «cuento del tío» por vivienda del IPV

Increíble pero real, durante dos años, mes a mes, pagaba una cuota de $ 3.700 para acceder a una vivienda del IPV, pero todo fue un engaño, el cuento del tío, aunque demasiada larga la defraudación. El lunes a la mañana, una mujer, la victima de la estafa de 32 años se acercó hasta la Unidad Judicial 6 y radicó la denuncia penal correspondiente.

La denunciante había contado que en 2018, una mujer desconocida, se había identificado como “licenciada del IPV” (Instituto Provincial de Vivienda). Según detalló, le había enviado un mensaje a través de Whatsapp y le ofreció una inscripción para acceder a una vivienda. Sin embargo, para obtener este beneficio, debía pagar $25.000. Al mismo tiempo, le ofreció un plan de pago para cumplir el sueño de la casa propia: cuotas de $3.700. La denunciante pagó mes a mes cada una de las cuotas, hasta hace dos meses, cuando decidió cesar. El lunes por la mañana se presentó en el IPV y allí le informaron que había sido estafada. De inmediato, presentó la denuncia penal.

Otros «cuentos del tío» 

A finales de septiembre, un hombre (59) había denunciado que el 29 de julio vio en una publicación de la red social de Facebook que se ofrecían préstamos. El hombre se contactó con el usuario de la cuenta y, de esta manera, le dio sus datos bancarios: su número de cuenta de caja de ahorro del Banco Nación, CBU y un número de tarjeta para solicitar un préstamo de $ 20.000. Luego de la operación, el hombre nunca recibió el dinero solicitado.

Posteriormente, reclamó ante la entidad bancaria, dado que en agosto último de su cuenta bancaria, se efectuó un débito por $13.600 y la misma transacción se repitió este mes, por $ 12.503,65.

En julio, una jubilada (69) también resultó estafada de manera telefónica. Según detalló, había recibido una llamada telefónica de una persona desconocida. Le dijo que la llamaba del Ministerio de Desarrollo Social y para informarle que había sido beneficiada con un bono.

A fin de recibirlo, debía dirigirse a un cajero automático y darle unos códigos. Así, la mujer fue estafada en la suma de $18.000.

Especialistas en ciberdelitos advierten que en los últimos meses, las estafas telefónicas y virtuales han ido en aumento. En el contexto de pandemia por coronavirus COVID-19, muchas personas fueron estafas con el IFE y el pedido de datos bancarios. En ocasiones, no solo se les vació la cuenta bancaria, sino que además se solicitaron préstamos preacordados, a nombre de la víctima.

También desde los bancos han extremado las medidas de seguridad, porque las fiestas, especialmente la Navidad hace crecer las estafas informáticas. Particularmente en el último se advierte que en la red social Instagram hay sorteos engañosos y estafas reiteras en las que muchos incrédulos caen.