Opinión

El año 2021 está a la vista y pinta para caja de pandora

Editorial

Estamos a poco más de un mes para que termine el año, atípico, inesperado, sorprendente, marcado por la pandemia mundial que ha desnudado todas nuestras debilidades y las cuentas pendientes que tenemos como sociedad. Al ser global, cada región ha sorteado de diferentes maneras este problema.

Aterrizando en la Argentina, específicamente en nuestra provincia, la pandemia ha llegado tarde, hemos sido encerrados al mismo tiempo que Buenos Aires, cuando el primer caso lo tuvimos tres meses después. Hay que ser obedientes con el poder central, único medio de subsistencia de los catamarqueños, la coparticipación. Nuestros gobernadores son meros administradores de lo que gira Nación, de manera que, y tal como lo hemos dicho en otros editoriales, los errores de nación, también son los nuestros. Así es la vida.

La tendencia de este año, de la gran mayoría de los dirigentes políticos argentinos, fue echarle la culpa al coronavirus de todo y también al gobierno anterior. Los argentinos somos expertos en echar culpas, al fin y al cabo somos un país católico y la mancha del pecado es el sello de la culpa que nos acecha. El otro gran tema, es el miedo. Por él, han habido muy pocas ideas de como enfrentar la pandemia y se ha realizado una utilización política desmesurada de la cuarentena, sin tener en cuenta la economía. Claro, después de 8 meses de encierro la crisis es muy profunda y el equipo económico del presidente todavía no da señales claras del rumbo, esto genera incertidumbre en el mercado, ha empezado a crecer la inflación, el endeudamiento y hay problemas de desabastecimiento. Para colmo de males cuando Guzmán racionaliza la gestión, la vicepresidenta se encarga de neutralizarlo.

A nivel local es muy alta la incidencia del empleo público, encabezamos el ranking de cantidad de empleados del Estado por cantidad de habitantes, en consecuencia, mientras al gobierno provincial le alcance para pagar los sueldos, no habrá mayores problemas. Igualmente, el poder adquisitivo ha caído, el incremento en los salarios esta muy desfasado con respecto al aumento de los precios en general, esto resiente la actividad comercial, que la está pasando muy mal y hay pérdidas de puesto de trabajo todos los meses. Se están fundiendo las pocas empresas del sector privado y en Catamarca el escenario es grave.

Jalil tiene las cuentas ordenadas, tiene recursos guardados, pero no los utiliza por el miedo a que en algún momento lo girado por el gobierno nacional no alcance para los sueldos de la administración pública. También tiene otro problema ya que no le puede echar la culpa al anterior gobierno porque debe mantener un fino equilibrio con su predecesora. El no lo puede hacer, pero la opinión publica lo debe pensar.

En ese sentido, la ex gobernadora ha mantenido silencio hasta hace algunas semanas cuando salió públicamente a cuestionar duramente al gobierno de Jalil, diferenciándose fuertemente, que la prensa local casi no reflejó. Este acontecimiento coincidió con la carta de Cristina Fernández de Kirchner, en la cual reveló su desacuerdo con muchas decisiones del presidente Fernández. Quiso imitar la estrategia y también enviar un mensaje de que esta alineada con el kirchnerismo.

El kirchnerismo no tiene representante en Catamarca, Lucía Corpacci que fue una fiel representante de los “K” durante muchos años, perdió esa categoría durante el gobierno de Macri, la familia Kirchner no le perdona el apoyo a muchas leyes impulsadas por el Macrismo. En Buenos Aires, precisamente en el Senado, alguien con mucho poder tiene anotado en una libreta los votos de los legisladores nacionales por Catamarca durante el gobierno de Mauricio Macri. Por ese motivo, Dalmacio Mera ha caído en desgracia… política y ya le tacharon la doble.

Este fue el motivo principal de la cancelación del último viaje del presidente a la provincia. La Cámpora le impidió venir a una provincia en donde no tienen representantes de peso. El llamado, el presidente lo recibió del sector camporista que maneja la Justicia. Si alguien siente cierta soledad abandonica del poder, está en lo cierto.

El año que viene, es año electoral, eso preocupa al gobernador Jalil, ya que los recursos estarán principalmente destinados a los grandes centros urbanos, será un año de vacas flacas, no habrá mucho para repartir, serán escasos los recursos para convencer a un electorado cada vez más desilusionado de la política. Los años pasan y seguimos teniendo los mismos problemas.

Es muy incierto el panorama de la celebración de las PASO. Tal como lo expresó una conocida diputada provincial, hasta ahora es una imposición de la agenda porque no existe ningún proyecto para derogarlas. Aun así en el hipotético caso que no haya elecciones primarias, esto provocará que el armado de las listas sea más convulsionado, así que las operaciones políticas estarán a la orden del día. en la Argentina gobierna el desconcierto y nadie sabe nada.

Así que nos espera un 2021 convulsionado, con un segundo rebrote que profundizará la pandemia, con polémicas de todo tipo vinculadas a las vacuna, su obligatoriedad y lo precario de los procedimientos de prueba.  Con crisis económica, y con una elección legislativa que será distinta. El senador Oscar Castillo ha manifestado que es buena la oportunidad de implementar la boleta única, esto haría más ágil la votación.

En la semana que pasó se desestimó el pedido de juicio político a dos jueces de la Corte, José Cáceres y Amelia Sesto de Leiva, un claro triunfo opositor. El gobierno, o no consiguió los números o no los quiso conseguir, muchos se inclinan por la segunda opción y agregan que es parte del “Acuerdo de Ipizca”.

En definitiva, se empieza a vislumbrar un nuevo escenario, El Pucará lo viene diciendo desde hace mucho, una interna muy fuerte en el frente oficial, con dos sectores cada vez más diferenciados, y una oposición que después de la Convención Radical ha quedado más unificada, con algunos sectores pequeños afuera, pero que en realidad tienen escasa representación. Y los partidos socios de la UCR muy diezmados, con una Coalición Cívica en donde es solo Manzi y nadie más, y para colmo con su principal líder en retirada, y el Pro que no deja de cometer errores y en consecuencia cada vez tiene menos peso y representatividad en Juntos por el Cambio local, en las últimas semanas muchos referentes políticos del radicalismo han sido muy críticos con el Pro en la provincia después de que se conociera la denuncia a la diputada Natalia Saseta.

Palabras más, palabras menos, este es un apretado resumen del año 2020. Y el 2021 esta a la vista y pinta para caja de pandora, después de un año sin alumnos en las aulas, sin poder desplazarnos libremente, sin poder ver a nuestros seres queridos, con contacto a través de la tecnología que no reemplaza un abrazo y un beso. Estos cambios en la forma de vivir indudablemente provocaran algún efecto a la hora de votar.

Es toda una incógnita para la sociedad y mucho más para los políticos que han demostrado que son los más reacios y menos adecuados a los cambios. La sociedad no perdona que sea el único sector que no se haya ajustado, salvo algunas  excepciones. Como broche de oro nos enteramos que no tan solo no han realizado ningún esfuerzo en la cuarentena sino que le sacan la mitad del sueldo a los empleados para engrosar su “caja política”.