Opinión

Un gobierno con visos autoritarios frente una oposición deshilachada

Editorial

Mucho se ha hablado en estos días del retroceso institucional en Catamarca (Editorial del Diario La Nación del 1/09/2020) pero lo que nadie analiza son los motivos o porque se llega a esta situación, las respuestas están en la política.

Hagamos un poco de memoria, elecciones del 2019, el oficialismo con Jalil a la cabeza gana ampliamente en todo el ámbito Provincial, con ello la oposición queda muy debilitada en la Cámara de Diputados y prácticamente inexistente en la de senadores. Tampoco nos olvidemos que el peronismo en la provincia estuvo muy cerca de colocar los dos diputados nacionales que se elegían, ya que Rubén Manzi entró por un escasísimo margen.

Entonces la pregunta que debemos hacernos es: ¿de quién es la culpa de que el oficialismo tenga amplias mayorías? Primer punto para considerar es si los votantes deberían con su voto poner contrapesos en el poder legislativo, para evitar que ocurra lo que estamos viendo. Tendríamos que recordar cada vez que votamos la frase de Perón: “Somos todos buenos pero controlados somos mejores”.

La otra pregunta es: ¿la oposición por qué sufrió una de sus peores caídas? Mucho se ha hablado sobre este tema, y también muchas voces han pedido la jubilación de los máximos referentes de Juntos por el Cambio. Pero por primera vez en muchos años, esos referentes no estuvieron en la boleta. Es decir, la encabezó gente nueva en la mayoría de los casos, con la sola excepción de Rubén Manzi, a priori se pensaba que sería una figura que traicionaría votos, ocurrió todo lo contrario, su aporte en ese aspecto, fue escaso.

Actuaron nuevos candidatos y el resultado fue peor del que lograban los candidatos de siempre, un dato ilustrativo es que el candidato más votado de Juntos por el Cambio fue el ex presidente Mauricio Macri. Conclusión: los nuevos candidatos, o no tuvieron tiempo de posicionarse, no prendieron en el electorado o los antecedentes personales resultaron intrascendentes en materia política. En la boleta de diputados provinciales y concejales había muchas reelecciones y gente nueva de escasa relevancia.

Estamos a poco tiempo de una nueva elección, que en este caso es principalmente legislativa, se eligen intendente en solo dos municipios, Los Altos y Mutquin. Es la oportunidad para que la oposición nivele las cargas y equilibre el escenario con miras a fortalecer las instituciones, hoy vapuleadas por un poder que actúa sin tapujos y para colmo de males, la oposición sigue dispersa, carente de ideas, sin hacer una fuerte autocrítica de su fracaso electoral y los más grave dejando a soslayo el trabajo en equipo y la tan necesaria unidad, como si en forma individual pudieran lograr alguna transformación. El internismo esta más latente que nunca y ya lo dijo José Hernández en el Martín Fierro, »  «Los hermanos sean unidos porque ésa es la ley primera. Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos se pelean, los devoran los de afuera» . Este panorama podría resumirse en que estamos ante un gobierno con visos autoritarios frente una oposición deshilachada.

Pero lo que vemos es que hay una gran dispersión de opiniones, estrategias y grupos. habrá que ver si toda la oposición va en la misma boleta el año que viene. También es una incógnita qué pasará en el oficialismo, que una y otra vez salen a desmentir desencuentros, aunque estos son cada vez más evidentes e indisolubles. Ya se fue Micone y ahora parece ser el turno de Francisco Gordillo, muy cuestionado por los desmanejos en un ministerio clave de la administración provincial.

También hay dirigentes opositores y periodistas que se preguntan constantemente ¿si hay líder en la oposición? Sueñan con la jubilación de Eduardo Brizuela del Moral y Oscar Castillo, pero hoy, mal que les pese, lideran ese espacio. Habrá que ver si en los próximos meses surge algún líder que pueda renovar el perfil y la performance de la  oposición. Es una necesidad imperiosa para que el oficialismo tenga un freno en sus apetencias de ir por todo. En eso deberán ayudar los más “viejitos” y el “nuevo”, aprender a convivir con ellos.

También por estos días hay un quiebre en el oficialismo que intenta ser disimulado, pero es real, la convivencia entre los dos sectores parece que no da para más, corpaccistas presionan por más puestos al gobernador, la designación de la hija del Vicegobernador, Natalia Dusso, es una muestra de ello. Con cada nombramiento aumenta el descrédito en el gobierno de Jalil.

En definitiva está todo revuelto, con un gobierno que por lo realizado hasta aquí va por todo, con una oposición muy disminuida y muy dividida. La única esperanza republicana que queda es que el año que viene el pueblo catamarqueño opte por un equilibrio institucional, pero para ello los dirigentes de la oposición deberán trabajar para que la sociedad los visualice como una opción, entonces deberán aprender de los errores del pasado reciente y conformar un frente con un liderazgo verdadero y dejar de jugar a ser el furgón de cola en las elecciones que vienen.