Opinión

¡Paren ésta locura!

Nota Editorial

Desde hace unos días, observamos un nuevo fenómeno que por descabellado merece un llamado de atención. más que una nota editorial, éste escrito es un llamado a la cordura. Es decir que desde aquí estamos haciendo un llamado a todas aquellas personas que tienen la mente sana y no padecen ningún trastorno de la psiquis. En otras palabras, estamos seguros, que dentro del grupo de legisladores y miembros del Poder Ejecutivo, que participaron y todavía participan de la maniobra, hay personas sensatas, que ante situaciones extraordinarias muestran buen juicio, prudencia y madurez en sus actos y decisiones.

Del mismo modo, nos dirigimos al Señor Gobernador para recordarle que la coyuntura no es apropiada para proceder a realizar cambios estructurales en la vida institucional de la provincia. No es momento de aumentar el número de miembros de la Corte de Justicia, ni de eliminar el Consejo de la Magistratura y muchos menos de reformar la Constitución. En medio de la Pandemia Mundial, el veto sería una forma de apaciguar los ánimos, que se siguen caldeando. Ese debe ser siempre el objetivo de un Estadista ante circunstancias tan especiales. y nuestros argumentos son los siguientes:

Proceder de ese modo en medio de una Pandemia Mundial, mientras cientos de argentinos mueren por coronavirus, otros tantos miles caen bajo las garras de la cruel enfermedad y millones permanecen confinados por la cuarentena, con sus libertades individuales afectadas y el derecho al trabajo digno cercenado, es cuanto menos, un dislate. https://www.elpucara.com/2020/07/113-muertos-por-coronavirus-la-cifra-diaria-mas-alta-en-argentina/

¿A quién se le pudo ocurrir efectuar cambios sustanciales y a título de qué? Nadie estaba pensando en hacer cambios estructurales. ¿Saben qué? Parece que lo están haciendo a propósito, están aprovechando el momento en el que, la sociedad está más indefensa que nunca. Todo esto se parece a una broma de mal gusto. Y los principales actores, no son bromistas precisamente, sino políticos y el dato no es menor, teniendo en cuenta que el común de la ciudadanía, los considera una casta privilegiada.

Los puestos de trabajo se pierden por cientos de miles, la gente no sabe de qué va a vivir, nadie piensa en otra cosa que en no contagiarse y luego sobrevivir a la pandemia económica, que según los expertos, será más grave que la enfermedad misma. El gobernador y los legisladores parecen ajenos a la grave problemática que se avecina. Ya arrecian los delitos contra la propiedad, en Catamarca y en todo el país. De eso tienen que ocuparse, de los temas candentes que plantea la agenda de la emergencia sanitaria y una crisis económica descomunal.

Señor Gobernador, señores legisladores debe recuperar de inmediato el sentido del «ubi.» Normalmente pierden ese sentido quienes se desubican de la realidad. Quizás no lo perciban como otras tantas veces no perciben la realidad que viven los ciudadanos de pie, han sumido a gran parte de la población en sensaciones horribles. Toda la sociedad ha quedado perpleja, estupefacta, por las formas, por el atropello y sobre todo, por la inoportunidad de los cambios.

Insistimos, pretender reformar instituciones del Poder Judicial y la constitución provincial en plena emergencia sanitaria es una cosa de locos. Estamos en crisis, cuarentena, pandemia, todos, los políticos, los gobernantes, todos…  ¡paren ésta locura! Y gobiernen para el pueblo. Lo dijo hace unos días Luis Barrionuevo «que los políticos se dejen de joder»

Todo este movimiento es inconsulto e inoportuno, la sociedad no quiere soluciones políticas ni cambios estructurales en éste momento, la gente quiere trabajo genuino. Estamos en la puerta de una catástrofe nunca antes vista en la historia de la humanidad e introducen en la agenda pública cuestiones de las que nadie tiene ánimo para debatir, además no es la forma. Hacer política con los métodos de la patota, es una pésima idea. Sin debate y sobre tablas no es la forma de actuar en democracia. No han aprendido nada.

Los cambios estructurales generan una asignación de esfuerzos, recursos, humanos y materiales, cuestiones que en este momento no son vitales para las vidas de las personas. No hay en Catamarca cobertura sanitaria adecuada para atender el coronavirus y se ponen a distraer recursos y esfuerzos en temas que no solucionan los problemas de la gente, es cuanto menos, una falta de respeto y consideración a las familias que sufren el ya largo confinamiento obligatorio.

En Catamarca, las leyes y las estructuras legales no son el problema. El problema son los políticos inescrupulosos carentes de valores. Desde este medio lo hemos venidos denunciando sistemáticamente. Todos los días publicamos notas que demuestran que se gobierna con el látigo y el rebenque en la mano y que las soluciones reales y concretas nunca llegan. Si el poder político designa inoperantes en el Ministerio Público y en la Justicia, es obvio que así el sistema no funciona.

Las causas de la tragedia de El Rodeo son una muestra de la desidia e inoperancia de “los elegidos”.  Hace 6 años que los familiares de las víctimas reclaman justicia, en cambio el mismo poder Ejecutivo se ha encargado de embarrar la cancha con designaciones, cambios, concursos amañados, designaciones a «dedo», etc. Basta leer las declaraciones del Dr. Sergio Díaz para advertir cuál es la realidad politica de Catamarca, que además domina ampliamente la Justicia, para someterla a su arbitrio, evitar juicios justos y alcanzar la impunidad, algo que hemos venidos denunciado en innumerables notas de opinión.

Hoy se muere gente por un virus desconocido, otros cursan la enfermedad sabiendo que Catamarca no tiene prácticamente sistema de Salud Pública o que el mismo es precario, de manera que deben comprender que existe un estrés social importante, la gente está aterrada. A eso hay que sumarle la pérdida del trabajo y la caída del poder adquisitivo del salario como consecuencia de la devaluación brutal del peso y de la inflación.

Los políticos, que a fin de mes cobran religiosamente sus dietas, sus portentosos salarios, que gozan de todos los beneficios de la seguridad social, que tienen vacaciones pagas, que viajan por el Mundo, suelen ver problemas donde no los hay, es decir que tienen una percepción equivocada de la realidad. En consecuencia actúan de la peor manera.

La Teoría de la Visión enseña a tener una adecuada percepción de nosotros mismos, de los demás, de la vida y del mundo. Salvo que «Las reformas» estén enmarcadas  en algún «toma y daca» de las altas esferas del poder, que el gran público desconoce, algún cambio de favores, influencias o prerrogativas, la imposición alocada de los cambios estructurales no tiene una explicación lógica y es por el ello que el editorialista enfoca la cuestión en un claro síntoma de desorden psíquico o psicológico, de ahí el título de la Nota Editorial, que ilustra éste llamado a la cordura y a la sensatez.

Estamos en plena pandemia, con una gripe “nueva” todavía desconocida e incontrolada. Tomando medidas por un  «enemigo» letal, al que no sabemos como enfrentar y ensayan una reforma estructural de las leyes y reglas de juego, ¿Qué le pasa? ¿Están bien de la cabeza? Quizás tengan que volver a terapia porque es evidente que algo les funciona mal, hay desórdenes de las psiquis o se equivocaron de pastilla.

Por el bien de todos, ¡Paren ésta locura! Reconozcan que se equivocaron y olvídense por un tiempo de la vieja política, empiecen a vivir “la nueva normalidad”, que sin lugar a dudas no tendrá cabida para los extraviados del sistema y de la sin razón.

¡Señor Gobernador, ponga lo que tiene que poner y proceda!