Opinión

El tráfico de influencias en el gobierno de Jalil

Nota Editorial

Antecedentes

En innumerables ocasiones, El Pucará, único medio independiente de Catamarca, mencionó serios hechos de corrupción ocurridos en el seno Poder Judicial con la complicidad de los gobiernos de turno, en la creencia de que alguien tomaría cartas en el asunto, especialmente confiábamos que fuera Raúl Jalil.

Golpe en cuarentena

Muy lejos de eso, los catamarqueños fuimos testigos, esta semana, de un durísimo golpe a las instituciones democráticas que le permitió al Poder Ejecutivo quedarse con ese preciado botín que constituye la Corte de Justicia local para integrarla con Jueces leales al Gobierno que no son –precisamente- independientes, según lo comenta el Diputado Zavaleta, en una entrevista durante la emisión del programa “Nuevos Tiempos”, que conduce José Juárez por Radio Soft.

Dijimos que esa matriz de corrupción que implicó la “patrimonialización del estado catamarqueño”, ese concepto utilizado para describir a aquel Funcionario Público que “confunde” su patrimonio con los bienes que administra, fue denunciada por muy pocas personas y que aquellos que lo hicieron, sufrieron innumerables atentados y las más feroces de las persecuciones; solo basta recordar las denuncias efectuadas por la ex Diputada Paola Bazán contra el fallecido Octavio Gutiérrez, o las denuncias del ex CAMYEN S.E., Fernando Musella contra el esposo de la ex Gobernadora Corpacci.

Oportunidad de cambio

Sostuvimos que Raúl Jalil tenía el desafío de terminar con la impunidad de Ángel Mercado https://www.elpucara.com/2019/11/el-gran-desafio-de-raul-jalil-sera-terminar-con-la-impunidad-de-angel-mercado/

Le marcamos las ventajas que tenía para hacerlo y los 27 puntos que sacó sobre el Dr. Roberto Gómez, su inmediato perseguidor, del Frente Juntos por el Cambio. Le señalamos las amplias mayorías con las que asumió en ambas Cámaras Legislativas y la dependencia política de todos los municipios y aun así no lo hizo, desperdiciando la posibilidad histórica de comandar un liderazgo sin precedentes, bien diferenciado de Lucía Corpacci y de ese círculo corrupto que la rodea y que hoy maneja gran parte del Gobierno.

Con éste presente, Raúl Jalil no solo violentó el sistema constitucional, borrando de un plumazo los últimos vestigios que quedaban de la Justicia, sino que además permitió que sea la propia Lucía Corpacci quien lo hiciera, primero nombrando Fiscales y Jueces que actuaron en defensa de la corrupción y segundo, persiguiendo a aquellos que la denunciaron, tal es el caso del Dr. Fernando Musella, cuya denuncia ya trascendió el ámbito provincial y nacional para situarse en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El famoso «dedo» peronista

El 5 de diciembre de 2019, mediante una nota editorial, este medio daba a conocer que en el último año de la gestión Corpacci, el Gobierno designó “a dedo” a 29 funcionarios judiciales, 22 de los cuales no ganaron el respectivo concurso o no concursaron porque carecían de los requisitos de idoneidad y experiencia para ocupar la Magistratura.

Como ejemplo, mencionamos que el 28 de Agosto de 2019 el ex Fiscal de Instrucción Víctor Figueroa había sido ascendido simplemente por ser quien desechara la denuncia penal realizada por el Dr. Musella contra Ángel Mercado por el delito de amenazas en contra de su persona y la de sus hijos.

(https://www.elpucara.com/2019/08/angel-mercado-intenta-premiar-a-un-fiscal-cuestionado-e-impugnan-su-pliego/)

Méritos e influencias

También dijimos que Jalil recibió su Gobierno con el trámite de varios pliegos de jueces puestos a dedo por la ex Gobernadora para ser tratados en sesiones extraordinarias, entre los que se encontraba el del Dr. Mauricio Navarro Foressi, cuyos únicos “méritos” conocidos fueron: desestimar la denuncia de Musella contra Ángel Mercado (https://www.elpucara.com/2019/12/la-impunidad-de-catamarca-en-la-corte-interamericana-de-derechos-humanos/), paralizar la investigación contra un grupo de Funcionarios cercanos al poder que fueran acusados de encubrir un abuso sexual (https://www.elpucara.com/2019/10/victima-de-abuso-sexual-acusa-a-poderes-constituidos-por-connivencia-dolosa/) y detener -sin fundamentos- a un empleado municipal, valiéndose de las influencias de su concubina, la Dra. Fernanda Ávila, actual Asesora General de Gobierno, quien por entonces asesoraba al municipio capitalino, según lo denunciara el propio Secretario General del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM), Walter Arévalo. (https://www.elesquiu.com/politica/2019/11/14/para-arevalo-navarro-foressi-tendria-intereses-encontrados-341002.html)

Fue en el Gobierno de Raúl Jalil que se designó al Dr. Navarro Foressi como Juez de Cámara de Sentencia en lo Penal, el mismo Funcionario que actuando de Fiscal decretó el archivo de la denuncia penal que realizó Musella en Septiembre de 2017 y que a la fecha pasó por 3 Fiscales, 2 Jueces de Garantías, la Cámara Criminal de Apelaciones y la Corte de Justica, sin que a Mercado le preguntaran por el “talle del zapato”, todo un récord que pinta de “pies a cabeza” la ineludible corrupción con que se maneja una gran parte el Poder Judicial de Catamarca y que a esta altura amerita una intervención.

Pero lo más grave aún y que viene muy a tono con lo que denunció Walter Arévalo, es la complicidad con la que se maneja ese corrupto sistema judicial y el propio Gobierno en un “ir y venir” de influencias.

Para que se entienda esto es importante saber que el pasado 28 de Octubre, es decir, al otro día de las Elecciones Generales que erigiera a Raúl Jalil Gobernador, el ex Fiscal Mauricio Navarro Foressi, dictaba el sobreseimiento de Ángel Mercado, a pesar de que la Cámara Criminal, le ordenó realizar la investigación de las amenazas sufridas por la familia del ex candidato a Vicegobernador por Consenso Federal, Fernando Musella.

Como era de esperar, Musella apeló dicha decisión objetando además que la misma estaba plagada de irregularidades ya que no solo fue dictada al otro día de las elecciones donde participó como candidato, lo que exterioriza un evidente direccionamiento, sino que –aparentemente- fue realizada por otro profesional (al parecer identificado) y atribuidas al Fiscal a partir de las expresiones de este en otras instancias de ese mismo proceso, conforme lo denunció Musella en la CIDH.

La apelación presentada por Musella tenía como trasfondo inmediato, además de la búsqueda de la justicia, el mantenimiento de la custodia que le otorgara el propio Navarro Foressi, ante los innumerables atentados y amenazas sufridos y que en esencia, deja sin protección a su familia.

El pasado 30 de diciembre de 2019 el Juez de Garantías Marcelo Sago dictó una Sentencia que rechazó la presentación de Navarro Foressi ordenándole al Fiscal que actúa en su reemplazo, a que impute al denunciado Ángel Mercado.

Esta situación habría desencadenado un grave accionar por parte de Navarro Foressi, quien pese a haberse desentendido de la causa, habría intentado presionar al actual Fiscal de la causa para que sostuvieran su postura en defensa de Ángel Mercado, valiéndose de su vínculo de concubino con la Asesora General de Gobierno, Fernanda Ávila, lo cual habría quedado registrado de la misma forma que el caso “Morales – Da Pra” y podría constituir un escándalo sin precedentes dentro de la justicia.

Decíamos al principio que durante el año 2019, el último de la gestión Corpacci, el Gobierno “puso a dedo” a 29 funcionarios judiciales, 22 de los cuales no ganaron un concurso o no concursaron, entre ellos Navarro Foressi.

Dijimos que Raúl Jalil tuvo y hasta quizás aún tenga, la posibilidad de ordenar el Poder judicial, colocando a Jueces y Fiscales probos que no atenten contra la libertad de las personas a las que deben defender.

Sostuvimos que los números de las elecciones le dieron a Jalil la legitimidad necesaria para terminar con el “tráfico de influencias” que invocan algunos Jueces y Fiscales para “re direccionar” una causa judicial desde el seno del Gobierno.

Es la República…

Estimado Gobernador, no somos quienes debemos hacer la interpretación de su realidad, ni tampoco somos exegetas de sus actos, pero consideramos que debe amparar públicamente a aquellos Funcionarios Judiciales que reciben presiones para fallar de determinada manera. También debe sancionar –con el mayor rigor- a aquellos que actúan en contra del sistema Republicano de Gobierno adjudicándose influencias del propio Gobierno que usted dirige, de lo contrario se transforma en cómplice.

En el caso comentado, esperamos que su Ministro de Gobierno y Justicia cite al Dr. Carlos Brizuela, actual Agente Fiscal de la causa que tiene como denunciante a Musella e investigue desde donde partieron las presiones recibidas, garantizándole libertad al emitir sus fallos. También le encomendamos al Ministro que una vez “probados los extremos”, actué con el mismo vigor que lo hizo con el caso “Morales – Da Pra”.

Por último queremos recordarle que cuando Alberto Fernández asumió la presidencia, en su discurso expresó: “en la Argentina se van a acabar los operadores Judiciales y los Jueces y Fiscales que operan para los políticos sin impartir justicia como deben” (SIC).

Confiamos en que todavía puede asumir esa postura antes de que una Corte Internacional se lo indique o que alguien plantee que la única salida a esta crisis está en la Intervención Federal del Poder Judicial de Catamarca.

Solo de Ud. dependerá.