Opinión

El Dr. Justiniano Leyes y el Buchón presentan: «El amor en los tiempos de pandemia»

Nota Editorial... o guión de novela romántica...
“Lo más absurdo de la situación de ambos era que nunca parecieron tan felices en público como en aquellos años de infortunio. Pues en realidad fueron los años de sus victorias mayores sobre la hostilidad soterrada de un medio que no se resignaba a admitirlos como eran: distintos y novedosos, y por tanto transgresores del orden tradicional” GGM

 

Sucedió un lunes, hace unos pocos días, «nuestro día del amigo» era el festejo pendiente, así que habíamos quedado con el Buchón encontrarnos a la hora de siempre en el estudio para compartir unas empanadas con vino tinto de Fiambalá, de la tradicional Bodega del amigo mendocino, que tanto nos gusta saborear a los catamarqueños.

A la hora señalada llegó, parece que esta cuarentena alteró las costumbres de algunos, en este caso para bien, el Buchón es puntual ahora. Se sentó y arrancó con su habitual locuacidad, que con el correr de los minutos y el malbec de altura, se transformaba en verborragia…  «Dr. la situación me preocupa cada vez más, en términos institucionales, económicos y sociales, pero no lo voy a aburrir con eso. Y acotó «hoy, en éste día, que evocamos la amistad, nos hemos juntados para disfrutar el momento, así que le voy a contar una hermosa historia de amor que he titulado, recordando a Gabriel García Márquez: “El amor en los tiempos de pandemia» que más o menos es lo mismo que decir en los tiempos del cólera. Gabo me entendería ¿no le parece Doc? 

Jajajaja!, Enseguida mi memoria me trajo a la mente un episodio similar, muy tierno, que sucedió en tiempos de campaña… con los muchachos del otro bando… al menos en las formas, porque en la apariencias… jeje las apariencias engañan jejeje, que no se confundan los lectores, no es otra historia de amor en Juntos por el Cambio. No, aunque todos la recordamos jejeje… fue mi pensamiento mientras mi amigo escaneaba la bandeja de las empanadas y buscaba sus favoritas.

En seguida, el Buchón se deglutió una de cebolla y queso, y al toque se clavó una de carne picante, sabiendo que el malbec esperaba un sorbo de aquellos y me sacudió los pensamientos «No Doc. si usted esta pensando en esos tortolitos, tengo que decirle que esta vez está errado. Esa historia que le conté hace un tiempo marcha viento en popa, pero estos dos protagonistas son los émulos de aquellos.» 

Ahhhh Espere que me acomodo, porque no me quiero perder detalle, me serví un poco más de vino y me clave una de carne, me desparrame en el sillón a escuchar la historia que traía el Buchón, ya me empezaba a imaginar cosas.

«Estimado Dr., la historia de este amor nació hace unos meses apenas habían asumido los dos con sus responsabilidades públicas, ella elegida por el voto popular y él, nombrado por el gobernador de la provincia. El entorno de los dos tortolitos empezó a sospechar de entrada que algo entre ellos pasaba, las miradas soñadoras son distintas ehh Justiniano, se veían asiduamente en sus respectivos despachos, el caballero, protagonista de este romance de cine, por sus funciones debe recibir a personas que ejercen el mismo cargo que la dama en cuestión.»

Mi amigo no paraba y la novela romántica, a esta altura, ya era fascinante «La difícil situación financiera del distrito de la dama hacía que los encuentros de trabajo fueran cada vez más frecuentes, había que hacer números, entonces las reuniones se empezaron a alargar, a solas y horas y horas de trabajo, muchos recursos destinados para ella y su distrito, porque el déficit operativo de caja la estaba haciendo sufrir más de la cuenta.»

El informante, que no puede con su genio, porque además es bien irónico, empezó a comparar ésta situación tan llena de pasión, con el romance de campaña y me dijo sonriendo «Nuestro Clark Gable es más apuesto que el de «Juntos por el Cambio», en estos meses se lo nota más delgado, como si se hubiera «puesto las pilas» con su aspecto físico, encima tiene fama de «langa», ya que se le conocen otros romances.»

Entonces aproveché y metí un bocado «Jajaja, por lo menos este amante latino es mas apuesto que el de la otra historia, que era petiso y rechoncho, y Ud. Buchón me dice que bajó de peso, eso ocurre cuando uno se enamora, es normal que tus amigos, cuando adelgazas y el detalle va acompañado de un cuidado de la apariencia, mejor ropa, etc., te digan que ¡te pusiste de novio!»

Y mi amigo me contestó «Así es, a los dos se los ve mejor, más sonrientes, veremos que pasa y cuanto dura esta historia, por ahí es pasajera o tiende afianzarse como la de Juntos por el Cambio, que dura más de lo que muchos pensaban y no es un romance pasajero de campaña política como muchos creían, el pitufo como cariñosamente le dice ella, está metido hasta el buje.» jajajajajajajaja mi carcajada resonó en todo el estudio.

Ahora, usted que sabe todo, le pregunto algo que es clave: ¿las parejas de estos dos amantes, ya se enteraron?

Me respondió «Creo Dr. que la pareja del galán de ésta historia si, debería chequear la información pero parece que se presentó a los gritos en la nueva casa de gobierno, la que usan hasta que terminen de arreglar la de calle Sarmiento. En el próximo encuentro le confirmó. 

Y como de costumbre, mi amigo ya estaba pisando el estribo, se comió la última empanada, se tomó el malbec que quedaba en la copa, levantó un cuadradito de dulce de membrillo de Andalgalá, se despidió con un codazo, me agradeció y quedamos para el viernes próximo, quizá en nuestro reducto favorito del Hotel Casino y se fue.

Siempre sale raudo, como es su costumbre, seguramente para reunirse con otros amigos, el que yo considero ser el hombre mejor informado de la provincia y al que nunca se le escapa la fuente. Un capo. ¡Hasta pronto!