Opinión

Similitudes entre Alberto Fernández y Raúl Jalil

Nota Editorial

En escasos 6 meses desde que asumieron ambos mandatarios, nacional y provincial, las similitudes entre la situación política del presidente y la del gobernador son llamativas.

Los dos llegaron con los votos mayoritarios de otra persona, Cristina Kirchner y Lucía Corpacci respectivamente, probablemente en el caso nacional, Cristina Fernández viuda de Kirchner no hubiese ganado sola, es más, su realidad personal frente a la justicia la colocaba en una situación de imposibilidad manifiesta para el primer lugar en la fórmula, razón por la cual necesitaba de Alberto Fernández como ariete electoral.

En el caso de Catamarca, Lucía Corpacci muy probablemente hubiera ganado las elecciones, pero en un tercer período, hubiera llegado con un desgaste político y una fatiga administrativa importante. Y como si esas circunstancias no fueran suficientes, también debía cargar con sombríos frentes judiciales abiertos entre sus principales adláteres históricos, situación que le auguraba un panorama más que complicado.

En el gabinete nacional hay más dirigentes que responden a Cristina Kirchner. La Cámpora está en el centro de la escena, mientras Alberto Fernández observa su escasa tropa y cada día se esfuerza en dormir como Dios manda. Se le notan en su rostro las vicisitudes del trajín que implica gobernar con Cristina atrás, Kicillof al costado y la pandemia todo el día. Así están las cosas entre Alberto y Cristina.

Entre Raúl jalil y Lucía Corpacci existe una cordialidad aparente. En la foto sonríen, pero en las sombras, las fuerzas variopintas del corpaccismo operan y no hay secretos, porque aquí todo se sabe. Operan de espaldas al pueblo catamarqueño. Raúl Jalil es un hacedor, mal que les pese a muchos. Se aferra a la gestión y se prepara con todo para enfrentar la post pandemia, piensa en la soluciones, no en los problemas. Un ejemplo, la «renuncia» del Ministro de Minería, que en tres días se fue y vino, varias veces. El corpaccismo se aferra a los nombres históricos, al poder, a la caja… ¿Los problemas de la gente? No. No se detienen en cuestiones menores.

Lucía y sus socios, del mismo modo que Cristina y los suyos, controlan el Senado Nacional y el provincial. Rubén Dusso, es el Jefe de la Guardia Pretoriana de la ex gobernadora y no está sólo. Tiene la dama en diputados, los alfiles en el gabinete, los caballos en la maquinaria de las comunicaciones. Las huestes kirchneristas y la Cámpora se movilizan para desgastar en el poder a Alberto Fernández, lo mismo hacen los corpaccistas con la Juventud peronista, con Raúl Jalil y su equipo, preocupados por mantener el cero y los efectos económicos locales de la post pandemia.

Los tiempos que se avecinan son extremadamente complicados, donde el internismo debe ser dejado de lado. La situación se pondrá espesa, tanto en el aspecto económico y como en el ámbito político. La oposición no debe caer ni jugar en la interna del peronismo, que es muy dañina para la sociedad, tanto a nivel nacional como a nivel local, en definitiva, debe preservarse el orden institucional y constitucional por encima de todo juntamente con la situación social.

Por esa razón, por el futuro de la Argentina y de Catamarca, por todos nosotros y nuestros hijos, la sociedad en su conjunto debe unirse para defender a rajatabla el contrato social, que implica defender la institucionalidad que representan los primeros mandatarios, Alberto Fernández y Raúl Jalil y evitar cualquier desorden que pretendan imponer las fuerzas del mal.