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Barcelona quiere retorno de aficionados y Las Palmas ya anunció que llevará público

Barcelona, campeón defensor y líder de la Liga de España, desea que sus aficionados puedan presenciar los cinco partidos que le quedan como local en el torneo que se reanudará el 11 de junio a puertas cerradas, sin público, mientras que Unión Deportiva Las Palmas, de la Segunda B, anunció que su estadio albergará hinchas en el partido del 13 de junio frente a Girona.
La intención de Barcelona la anticipó el diario catalán Mundo Deportivo, el cual indicó que Barcelona intentará que sus aficionados puedan acudir al Camp Nou en los partidos frente a Leganés, Athlétic de Bibao, Atlético Madrid, Espanyol y Osasuna.

El periódico recordó que la Liga estudia un proyecto a largo plazo para lograr la reapertura parcial de los estadios con la presencia de un 30 por ciento del aforo real en septiembre, del 50 en noviembre y llegar al 100 en enero de 2021.

El plan de la Liga incluye medidas que respeten el protocolo aprobado por las autoridades españolas para la reanudación del torneo de la primera división del fútbol local.

El diario deportivo remarcó que Barcelona apostará por una reapertura parcial en lo inmediato mediante un portal en el cual los aficionados abonados puedan declarar estar dispuestos (con o sin su familia) a asistir a uno de esos cinco partidos.

En caso de excesivos pedidos, el equipo capitaneado por Lionel Messi, que volverá al ruedo el sábado 13 de junio como visitante de Mallorca, procederá a resolver la situación con un sorteo aprovechando la capacidad de 100 mil personas del Camp Nou.

Por su parte Las Palmas anunció anoche que iba a permitir el ingreso de público «hasta completar el 30 por ciento de la capacidad del estadio Gran Canaria», el nombre de la isla en la que se encuentra enclavado este escenario con capacidad para 33.000 espectadores.

El argumento de los canarinos es que en la isla no hay circulación del coronavirus y fue el lugar de España donde se registró el menor número de contagios durante el pico de la pandemia,

Sin embargo esa expectativa puede frustrarse porque en principio la iniciativa hecha pública por el presidente de la entidad, Miguel Ángel Ramírez, chocaría con la visión de las autoridades sanitarias y de la Federación española, las primeras por el eventual riesgo de un contagio, y la segunda porque al no poder hacerlo otros clubes, eso marcaría un privilegio que marcaría una «desigualdad deportiva».