Opinión

Brasil: La pandemia y la quita de regulaciones ambientales, no van de la mano

Nota Editorial

En Brasil, el Ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, sugirió que el gobierno quite las regulaciones ambientales, aprovechando la  pandemia: “Necesitamos hacer un esfuerzo, mientras estamos en este momento de calma en términos de cobertura de prensa, porque solo están hablando de covid-19 para cambiar todas las reglas y simplificar las normas. Ahora es el momento de unir fuerzas y simplificar las regulaciones”, dijo Salles durante una reunión de gabinete el pasado 22 de abril.

Provocó una polémica a nivel internacional, que vale la pena indagar. Aprovechar que la atención de los medios está centrada en la pandemia y que la sociedad consume justamente eso, no debería ser motivo de dar la espalda a dichos como estos. Pidió flexibilizar y quitar regulaciones ambientales y agrícolas, es decir reglamentar asuntos de medio ambiente pedidos por los ruralistas y rechazado por los ambientalistas.

Recordemos que Brasil es el segundo país con más casos de COVID-19 y el gabinete de Jair Bolsonaro, considera oportuno avanzar sobre un proyecto que no hará más que profundizar la crisis climática y causar daños ambientales que nos engloba a todos.

No son sorpresivas estas acciones de gestión ambiental del gabinete de Bolsonaro, ya que han sido indignantes y deplorables desde los inicios de su gobierno. Además, es otro capitulo mas de la historia en la que unos pocos quieren enriquecerse, con el debilitamiento del medio ambiente de por medio, a costa del futuro.

Un claro ejemplo, es el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (IBAMA), un organismo publico al que el presidente ha criticado públicamente como un obstáculo para el desarrollo del país.

El debilitamiento también es financiero: el presupuesto aprobado por el Congreso Nacional al IBAMA en 2020, sufrió un corte del 31%, y pone en riesgo la captación del Fondo Amazonía, formado por donaciones de otros países y esencial para financiar las fiscalizaciones.

La agencia, incluso, ha impuesto miles de multas por deforestación ilegal y otras violaciones de normas ambientales en la Amazonia y el resto del país. ¿Casualidad? No lo creo: los nuevos procedimientos establecidos por el Ministerio de Medio Ambiente en conformidad con un decreto que dictó Bolsonaro en abril de 2019, han paralizado los procesos administrativos y en tan solo cinco casos los infractores han tenido que pagar las sanciones económicas. La suspensión de las multas es una clara muestra de que el gobierno busca socavar la aplicación de leyes ambientales y protección del medio ambiente.

En este sentido, otra medida fue la destitución de funcionarios ambientales de alta jerarquía por una exitosa operación contra minería y deforestación ilegal en la Amazonia. Por ende, los agentes ambientales se sienten cada vez mas amenazados.

El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE) muestra una alerta en tiempo real, de un aumento del 53 % en la deforestación en la región amazónica entre octubre de 2019 y abril de 2020, en comparación con el mismo período del año anterior.

En octubre, el gobierno de Bolsonaro aprobó una serie de procedimientos que establecían que las multas ambientales debían revisarse en “audiencias de conciliación”, las cuales solo se hicieron cinco. Agentes de IBAMA, expusieron multas por actividades ilegales de deforestación y minería, entre otros delitos ambientales, pero la única respuesta fue una citación a una audiencia que probablemente nunca se realice. Hoy, en contexto de pandemia, se siguen postergando, al ser el coronavirus, la excusa perfecta.

Que las personas que mueren en los hospitales sean una buena oportunidad para avanzar en este proyecto anti ambiental, es inhumano e inmoral.

Todas estas acciones, violan las obligaciones internacionales de derechos humanos asumidas por Brasil, la cual su constitución reconoce el derecho a un ambiente saludable. El Sistema Interamericano de Derechos Humanos, ha sostenido que es obligación de los Estados de garantizar un ambiente saludable y protección del medio ambiente, como bosques, ríos y mares. Lo que entorpece el desarrollo económico, es no abordar la crisis climática y ambiental de manera integral.

Piden-en-Brasil-destitucion

En la jornada de hoy, un grupo de manifestantes en Brasilia, con mascaras y manteniendo el distanciamiento social, pidieron la destitución de Salles, a raíz de sus dichos al abogar por la destrucción ambiental en la reunión del gabinete.