Opinión

Señores legisladores y políticos en general: ¡Sean solidarios! ¡Es ahora!     

Nota Editorial

Tomamos conocimiento que los diputados y senadores donaran (voluntariamente) el 30% de sus sueldos que es aproximadamente $ 30.000, si multiplicamos esa suma por la cantidad total de legisladores que son 57 nos da $ 1.710.000,00 por mes, que se utilizará para ayudar a combatir el coronavirus. Lejos de ser una donación, es una limosna y la coyuntura demanda gestos de grandeza y patriotismo.

Aunque en la resolución no explica cómo se administrará este fondo, podemos analizar en forma somera que con el dinero recaudado se podrían comprar 2.135 vacunas contra la gripe común por ejemplo, un indicativo de lo exiguo que es este fondo. Si consideramos tomando valores del año 2019 que cada legislador le cuesta a la provincia $ 2.062.516,00 por mes, es decir lo recaudado no llega a igualar el costo que tiene un legislador por mes.

¿Cuáles son las conclusiones de éste “gesto” ? varias respuestas: mal que le pese a los señores legisladores y otros involucrados, más que una donación, la acción en análisis es una limosna, similar a la que se coloca en la canasta de la misa del Domingo.  Y mucha gente que no conoce los números, creerá que es un buen gesto, como si esa fuera la medida justa para transmitir a la sociedad “que algo están haciendo”. Nuevamente sucede aquello que “las apariencias engañan”, tanto  como las publicaciones en las redes: donde abundan las fotos y escasean las acciones concretas. La sociedad está demandando un gesto de grandeza. Se vienen tiempos difíciles y si todavía no lo advierten, es necesario que entiendan que lo peor está por venir.

La pregunta obligada se refiere a saber quiénes son los auténticos propietarios del dinero donado. La confusión viene al caso, porque la gran mayoría de los dirigentes políticos, senadores, diputados y concejales, confunden los roles. Están convencidos que hacer leyes u ordenanzas es un trabajo y que como tal debe ser remunerado. El verdadero trabajo es el que uno hizo y hace desde que se es adulto, empleado, comerciante, plomero, profesional, carpintero o constructor, por poner algunos ejemplos.

Ser representante del pueblo y realizar la labor legislativa es un servicio a la provincia o ciudad y la dieta que reciben es una retribución por los servicios que prestan. Dicha retribución es aportada por el Tesoro Nacional, provincial o municipal que se alimenta con las rentas generales de los impuestos directos, indirectos, internos, tasas y contribuciones. Cuando por la razón que fuera, se detiene la labor parlamentaria, lo justo es dejar de recibir la retribución y si la causa es una Pandemia Mundial como la OMS declaró al SARS-CoV2 o Coronavirus, es necesario comprender que la pestilencia  llegará a Catamarca. Entonces procede la acción. Los recursos del Estado siempre son limitados, y en tiempos difíciles, mucho más, razón por la cual, la Patria les pide un gesto, señoras y señores, el más grande que quizás les haya tocado en su carrera política. ¡Es ahora!

En tiempos extraordinarios se requieren medidas extraordinarias, que el ciudadano de a pie viene reclamando desde hace tiempo, ahora con más énfasis, medidas tendientes a eliminar gastos innecesarios. Tratándose de fondos públicos que retribuyen servicios que hoy no se prestan, lo correcto sería que los diputados, senadores y concejales, donen la totalidad de esas retribuciones mientras siga y continue la situación de emergencia y que esos fondos sean puestos a disposición del Poder Ejecutivo provincial.

Además y para combatir la pandemia de coronavirus se necesitan medidas profundas que generen un ahorro concreto, real, tangible, cierto, constante, etc.. Sería oportuno, en un momento tan delicado, descartar las líneas de teléfonos celulares corporativos de ambas cámaras; eliminar los subsidios que administran los legisladores ($ 27.000,00 aproximadamente cada uno o más, según otras fuentes); eliminar asesores, que como es público y notorio, no generan más que gastos y no contribuyen a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos en nada. También deben ser recortados totalmente los viáticos y gastos de combustibles.

Varios sociólogos y médicos sanitaristas expresaron acertadamente que para enfrentar esta pandemia es fundamental el distanciamiento social, el aislamiento y muy… pero muy importante, la solidaridad. Y en el punto es bueno recordar que es necesario dar, no lo que nos sobra, sino de dar hasta que duela, tal el principal legado de Santa Teresa de Calcuta.

Señores legisladores y políticos en general: ¡Sean solidarios! ¡Es ahora!