Opinión

¡Por favor quedemos en casa!

Nota Editorial

Impactaron fuerte en la sociedad catamarqueña las declaraciones (muy acertadas) de la Ministra de Salud en donde advertía a la población de que no había que relajarse con el cumplimiento de la cuarentena, lo que observaron las autoridades es que en los últimos días de la semana pasada circulaba mucha gente por la calle, también es cierto que se relajaron los controles. Esta observación es independiente del caos del viernes cuando principalmente los jubilados fueron a cobrar sus haberes a los bancos.

En Catamarca todavía no tenemos casos confirmados, pero lo que tal vez podamos tener es gente infectada y que es asintomática, con lo cual si esas personas no cumplen con la cuarentena salen y contagian. Es decir que salir sin la obligación de hacerlo es peligroso para la salud personal, deberíamos compenetrarnos que si salimos ponemos en riesgo nuestra salud y la de los demás. Además, estamos transgrediendo las normas que exigen que no salgamos de nuestros hogares, esto también marca una pésima costumbre de los argentinos de no cumplir con la ley, más allá de estar penada esta conducta tiene tal vez una pena mayor que es la muerte

Otra realidad viven los trabajadores de la salud en donde se están preparando para lo peor, se está construyendo un nuevo hospital que va a ser para los enfermos de coronavirus, el viernes se impartió la orden por parte de las autoridades del Hospital San Juan Bautista de que los empleados mayores de 59 años a partir de hoy no debían concurrir. En definitiva, se preparan para lo peor mientras el resto de la sociedad se la pasa realizando reuniones de familia o asados de amigos.

Puede pasar que nos enfermemos sin trabajar, este es el peor escenario porque tendríamos colapsada la salud y la economía.

Hay que cumplir de manera que esta pandemia pase lo más rápido posible, si hacemos las cosas a medias (como siempre) puede ser que se termine alargando por nuestra inconducta. También el gobierno deberá endurecer los controles, porque por más que hagan peñas o asados en el interior de las viviendas, tratándose de delitos de acción pública, puede haber sorpresas para los vivillos que se burlan de la ley, y lo que es peor, también de los cumplidores.

¡Por favor quedemos en casa!