Opinión

“La inserción laboral menos esperada… la que me dio papito”

En un nuevo ensayo, hoy presentamos la última designación de la gerencia de empleo… por El Buchón y el Dr. Justiniano Leyes.

Estaba en el estudio revolviendo papeles y estudiando el código de procedimientos un tema de medidas cautelares y me sonó el celular… ¡zas! Me sonreí para mis adentros cuando vi en la pantalla el nombre de mi amigo, cuyo nombre real prefiero preservar y aquí lo llamo “El Buchón” y por supuesto lo atendí. Siempre que me llama para vernos, es porque atesora un secreto jeje… y no aguanta, me lo quiere contar a toda costa. Es como si la novedad le carcomiera la mente, necesita soltar… y lo raro del llamado, es que esta vez no era un viernes a la tarde como de costumbre, sino miércoles, atendí y me dijo: doctor lo veo en media hora en el Hotel Casino, hay muchas novedades. Ok, nos vemos, le contesté y dejé todo como estaba y salí rumbo al hotel.

Poca gente, por suerte estacioné cerca del lobby para no mojarme, porque llovía. Eché un vistazo general y en sintonía con la playa, había pocos parroquianos. De inmediato detecté “nuestra mesa” y allí estaba mi amigo que al verme sonrió de oreja a oreja. Ustedes ya saben, no es común que él llegue primero, nos saludamos y pedimos un café con medialunas ideal para un miércoles lluvioso de diciembre en Catamarca, increíblemente fresco para la época.

Mientras disfrutamos ver por la ventana del comedor del hotel la lluvia que caía sobre el verde parque, el buchón empezó con su relato: doctor,  parece que en la provincia ha comenzado una competencia por ver quien nombra más parientes y amigos, ya no existe elegir colaboradores por mérito a sus conocimientos para el cargo o por el trabajo realizado con el funcionario o candidato que asume, todo es acomodo y ver cómo se salvan los parientes con un “carguito”. Si, le dije, eso lo venimos hablando y cada vez es peor.

Ya hemos visto como la gobernadora antes de irse está acomodando parientes, amigos de ella y de sus principales ministros; de 29 nombramientos en la Justicia, 21 son allegados, del árbol genealógico de la doctora o de su Ángel Jesús ¡mamita, qué nombres!; lo mismo está haciendo Gustavo Saadi. Eso ya no es novedad porque se conocen los nombres.

Hoy hubo jura en Buenos Aires, en la Cámara de Diputados, más precisamente, me enteré extraoficialmente, que el slogan de Juntos por el Cambio, o Cambiemos es puro verso, ni juntos ni cambiamos ni nada. Parece que nuestro hombre de hoy es ultra católico, apostólico y romano, como todos los muchachos del El Esquiú, chupacirios y chupa sueldos del estado. Apoyó la mano arriba de los “Santos Evangelios” puso cara de monaguillo y se le afirmó con la fórmula completa, «Dios, La Patria y los Santos Evangelios”, cuando lo ví pensé, Rubén, el domingo va a misa, a la procesión y canta en el coro.

El buchón hizo una pausa para sorber un poco de café, hizo un ruido raro para no quemarse los labios, y le conteste: lo que dices es más de lo mismo, no es ninguna novedad, es una práctica habitual de todos los políticos y todos los partidos con alguna rara excepción, lo que sí me parece es que ahora se ha exagerado o aumentado esa práctica. Siento que son una casta de privilegiados… que en general trabajan poco y nada, mientras la decadencia de la cultura del trabajo sigue su curso.

Entonces el Buchón, quería ir al grano y me dijo, resulta que el muchacho tanto hablar de empleo, inserción laboral, esfuerzo propio, empleo privado, sucumbió al deseo de pasar de gerente de empleo a empleado de papito en la Cámara de Diputados de la Nación. No sé qué pensar, o aprendió mucho o no entendió nada. Me di cuenta, el principal dato ya estaba en mi mente.

Y se me puso la boca pastosa, no por el café sino por la noticia, y el buchón remató la data nombrandome el elenco de alcahuetes que nombraría el galeno santafecino en los próximos días: En efecto, el flamante diputado nacional Rubén Manzi, que se llenó la boca en campaña con un discurso del cambio y de la nueva política, pero a la hora de los bifes, los nombres que me tiraron son de la vieja política y lo peor, de las antiguas mañas.

Que desilusión amigo, yo creí que el Dr. Manzi iba a hacer otra cosa, no pensaba que hiciera lo que todos hacen. Bueno, ¿Quiénes completan el elenco, además de Mariano, su hijo? Sí, él, de gerente de empleo con un intento infructuoso de colgarse en la lista de candidatos a diputados provinciales, lo que no fue aceptado por Oscar Castillo, y algunos testigos de la reunión en donde se cocinó el estofado de la listas de Juntos por el Cambio,  contaron que Castillo dijo: como defendemos que la Coalición Cívica tenga dos candidatos y que sean padre e hijo. Los otros tres que piensan nombrar en Buenos Aires son Manuel Stampfli o su señora, (amigos), Diego Herrera (sobrino de Orieta Vera) y Daniel Barrionuevo (amigo y ex sindicalista del SOEM).

El cargo de diputado nacional le permite cuatro nombramientos, entonces nombra al hijo, a dos amigos y al sobrino de una amiga, lo mismo de siempre. ¿Y el Cambio?. Dr. Manzi,o quien quiera recibir éste mensaje, para transformar la realidad que tanto nos duele, debemos nombrar a los mejores, a quienes más se han preparado para servir a la cosa pública y no servirse de la cosa pública.

Amigo te repito,  estoy muy desilusionado, creía que Rubén Manzi le daría otra impronta a su cargo cuando asumiera como diputado nacional pero parece ser que hará lo mismo que la mayoría y así seguiremos navegando en el mar de la mediocridad donde muchos se sienten cómodos. ¡Lamentable!

Obviamente que en el frente hay muchos enojados, porque se consideran que hicieron muchos más méritos que los nombrados, así que se imagina doctor que varios están que trinan y en en gran número estarían estudiando alejarse definitivamente de la coalición.

Me incorporé para partir, entonces le dejé a mi amigo el buchón la última reflexión, así como me estas contando, en la Coalición Cívica van a quedar los Manzi y tres más… y no aguante y largue una estrepitosa carcajada que retumbó en el bar del hotel o por ahí estoy exagerando. Bueno, me vuelvo al estudio, tengo que terminar varios escritos para presentar mañana.

Ok doctor, nos vemos la semana que viene, pero prefiero el viernes, con cerveza y una buena picada.