Opinión

¿Tiene Julio Cabur autoridad moral para criticar a Raúl Jalil?

Nota Editorial

Pasan cosas raras en Catamarca. Muchas. Demasiadas. Y que Julio Cabur critique a quienes serán sus continuadores en la administración de la Obra Social de los Empleados Públicos es una de ellas. Las declaraciones vertidas en El Ancasti Digital parecen de ciencia ficción. Y nuevamente un funcionario teoriza. Simplemente habló de lo que nunca hizo. Hacer un balance de gestión sin mostrar los números es propio de un charlatán. Las opiniones que refleja la nota son parte de la retórica que emplea el gobierno saliente, que intenta demostrar con palabras, hechos que muestran realidades totalmente diferentes. La OSEP es uno de las tantos casos.

Se sabe que el sistema de salud que hereda el gobernador electo es deplorable por donde se lo mire. La OSEP es uno de esos terrenos que más que ocuparse del cuidado de la salud de la gran mayoría de empleados de la provincia, se ha dedicado al despilfarro y al gasto desmedido e incontrolado. Hoy la OSEP  es un campo minado donde lograr que las prestaciones médicas se realicen con normalidad es una utopía.

Y el autor material de haber sembrado ese “campo minado” es el propio Cabur. Decía la abuela “que para muestra basta un botón”  y la verdad es que la viejita tenía razón. ¿Puede un funcionario que tiró medicamentos a la basura ofrecer a la sociedad una clase magistral de cómo se administra una obra social?

Dice que una gestión de salud controlando la OSEP sería nefasta. Cabur nunca mostró los balances reales de la Obra Social, como todo en la provincia de Catamarca, nadie sabe a ciencia cierta cuánto dinero ingresó en cinco años de gestión, no obstante lo cual, determinar ese número es relativamente fácil, porque proviene del descuento porcentual que se le hace compulsivamente a cada empleado.

Y el meollo de la cuestión es saber dónde fue a parar ese dinero, cómo se gastó, a quién se contrató, cuánto se pago, etc. Sin lugar a dudas que una Auditoría Externa de una firma contable de una provincia de Cuyo o el Litoral nos podría “mostrar” los verdaderos números de la OSEP en los últimos cinco años. ¿Es tan difícil exhibir un balance financiero de cinco años de gestión? Que demuestre que la autarquía existe y no que es humo.

El plus médico que él mismo funcionario se encarga de reconocer como una materia pendiente en su gestión, es una deformación que está directamente ligada a la pésima administración financiera de Cabur frente a la OSEP. Al pagar las prestaciones médicas con tanto retraso, obligó a los médicos a cobrar un “plus” que les permitiera sobrevivir a la pésima gestión de Cabur. Entonces cabe otra pregunta ¿Por qué la OSEP -que según Cabur- es autarquica, no efectúa los pagos en tiempo y forma?

Se sabe que “quién paga mal paga dos veces”, pero en el caso, los platos rotos siempre los terminó pagando el afiliado, a quién no sólo le descuentan una parte de su salario sino que lo obligan a pagar al médico lo que la OSEP no paga. Y si no paga no recibe atención médica. ¿Es justo para los empleados vivir de ésta forma?

Por esa razón, afirmar como nefasta la pérdida de autarquía de la obra social es una concepto falaz, ya que durante toda su gestión, siempre existió esa confusión con los fondos del erario provincial. Lamentablemente cuando no se es transparente, la percepción de la realidad es lo que se ve, que en el caso es el descontento generalizado del afiliado.

Un mal pagador siempre genera problemas. Cabur y Corpacci siempre fueron malos pagadores porque al no rendir cuentas de la gestión, al no ser transparentes con el manejo de los fondos públicos, los gobernantes suelen caer en arbitrariedades de todo tipo, pues hacen uso discrecional de los fondos, cambian partidas, y jamás rinden cuenta de sus actos. Y la pésima gestión está a la vista. Si el Tribunal de Cuentas funcionara correctamente, estos desmanejos deberían ser detectados. Sin embargo nada de eso ocurre. ¿Es óptima la calidad institucional de la provincia de Catamarca?

Julio Cabur, que califica de nefasta la próxima gestión del gobernador electo debería llamarse a silencio. A un prudente silencio, porque si alguna gestión de las que finalizan el 10 de diciembre próximo es nefasta, es precisamente la gestión de él al frente de la OSEP. Basta recordar que el Doctor Claudio Zin lo trató literalmente de «Burro» cuando tomó estado público el descarte de medicamentos vencidos por parte de la OSEP. Verdaderamente su gestión es un fracaso y como autor de dicho fracaso no tiene autoridad moral para opinar de lo que viene, sea quien sea el nuevo administrador.

Notas relacionadas:

https://www.elpucara.com/2019/10/lla-osep-tiene-un-deficit-de-caja-de-treinta-millones-de-pesos-mensuales/

https://www.elpucara.com/2019/09/hoteles-de-cordoba-no-reciben-trasplantados-porque-la-osep-no-hace-los-pagos/

https://www.elpucara.com/2019/08/denuncian-que-la-osep-deja-vencer-remedios-oncologicos/

https://www.elpucara.com/2019/07/la-osep-con-guardias-minimas-y-julio-cabur-de-vacaciones-en-cuba/

https://www.elpucara.com/2019/07/los-santamarianos-viajan-por-salud-a-tucuman-ante-desamparo-de-la-osep/