Opinión

Minería, Obras Públicas y Hacienda no se tocan ¿Por qué?

Nota Editorial

Pasan los días y los catamarqueños seguimos atentos a los movimientos que realiza Raúl Jalil, en adelante Erre Jota, o el gobernador electo de la provincia. Sabemos y conocemos quienes han sido sus principales colaboradores en los ocho años de gestión al frente de la Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca.

Del mismo modo, sabemos quienes han sido los colaboradores más cercanos de Lucía Corpacci en el mismo periodo en la gobernación. En términos generales, es de nuestro conocimiento que la provincia depende absolutamente de Nación como muchas otras tantas provincias. Nada más que la nuestra es aún más dependiente por cuanto la generación de riquezas es el punto más oscuro de Corpacci, con respecto a la transparencia y los resultados concretos, sumado a que los índices de pobreza y desempleo son los más altos del país. Sin embargo, el voto siguió los sueños y la realidad sigue siendo esquiva.

El licenciado Erre Jota está feliz, y no es para menos. Acaba de triunfar por los más altos guarismos de toda la historia constitucional de Catamarca. Está cerca de poseer la suma del poder público. Es difícil encontrar un caso parecido en la historia provincial y en la historia Argentina. Da la impresión que el elector optó por el actual intendente de la Capital, por el resultado de su gestión,  al mismo tiempo que se despide de la gobernadora y su doble comando con percepciones totalmente opuestas: para unos el mejor gobierno, para otros, el peor y el más oscuro.

Los dos gobiernos de Corpacci se han caracterizados por poner foco en la solución de temas de vivienda para la población, como si la gente además de vivir en una casa, pudiera desarrollar su vida productiva por el sólo hecho de “tener casa” y algo de comida. En el primer gobierno tuvo el surtidor de dinero de Nación, abierto, y en el segundo, las cosas cambiaron, pues el barril sin fondos cerró sus compuertas y todo le resultó más trabajoso por el orden del las cuentas públicas que históricamente impuso el presidente Macri.

¿Es la provincia de Catamarca un paraíso donde se cumplen los sueños? Es difícil responder esa pregunta. Y no es nuestra función hacerlo. Más bien hemos palpado que los habitantes viven un permanente estado de malestar y que el bien anhelando del tan ansiado estado de bienestar nunca llega, a pesar que los gobiernos sucesivos se encargan de brindar a la población “casa” y “comida”, ¿con eso se arreglan? O ¿quieren más? Nos dan ganas de responder pero no lo haremos aquí y ahora.

Sí podemos ensayar que algo no funciona bien en el contrato social de la provincia de Catamarca. Gente quejosa que una y otra vez vota los mismos relatos, iguales esquemas de poder y las mismas personas, ¿de qué se quejan? ¿Están bien o están mal?. El relato parece sensato, pero la realidad mata relato.

Erre Jota, que no estuvo en el armado de su lista de diputados provinciales y aceptó la imposición de los mismos, ganó la gobernación y no tiene poder para armar sus equipos de gestión. Supuestamente tiene mucho poder, pero en tres de las áreas más sensibles, Ángel Mercado le marca la cancha…  ¿por qué? ¿Sabrá que tiene los 100 días de gobierno para tomar las grandes decisiones que marcaran su rumbo?

No sabemos qué están hablando detrás de los cortinados ni cómo piensa el gobernador electo organizar sus equipos de gobierno. Aun así, cada tanto, Erre Jota se encarga de enviar mensajes a los medios. Dijo que los equipos de Rubén Dusso se ocuparían de hacer los relevamientos en la zona minera de Antofagasta de la Sierra donde los pobladores defienden con uñas y dientes el agua potable. ¿Alguien sabe por qué un vicegobernador electo puede “mandar sus equipos de obra pública” a cualquier lugar de la provincia para hacer relevamientos?

Del mismo modo que un vicegobernador normalmente preside el Senado y entre otras vitales cuestiones, inaugura junto al gobernador el período de sesiones ordinarias de la legislatura provincial, parece que ésta vez también seguirá con otros manejos ¿Por qué Jalil dijo eso en una entrevista que le hicieron en Radio Nacional?

Hace unos días, Erre Jota, envió a la opinión pública otro escueto mensaje. Afirmó que Corpacci llevaba adelante políticas de Estado con marcado éxito y que en consecuencia correspondía mantener esas políticas y a los funcionarios responsables de esas áreas. Se trata del contador público nacional Ricardo Sebastián Veliz, Ministro de Hacienda y el Secretario de Estado de Minería, Ingeniero Rodolfo Micone.

En consecuencia cabe preguntarse ¿por qué Erre Jota, que se ha caracteriza por conducir equipos de trabajo, permite que terceros le organicen su propia administración? Y que sea nada más y nada menos que la gestión de las Obras Públicas, la caja de Hacienda y las riquezas más preciadas de la provincia, como el oro, el cobre, lo rodocrosita y el litio.

¿Es la gestión de Corpacci exitosa como para que nos suceda esto? Se explotan los recursos naturales, se extraen los minerales, no se rinde cuenta de las regalías mineras, la administración de los recursos es un secreto de estado y sin embargo el gabinete y los equipos de trabajo los eligen los actuales administradores ¿Por qué? Más arriba afirmamos que el gobernador electo tenía casi la suma del poder público y sin embargo cada día nos enteramos de más recortes de incumbencia en su futura gestión. ¿Es normal qué suceda esto? O será que Erre Jota no tiene la suma del poder público sino tan sólo el cincuenta por ciento, ¿Será así?