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Gustavo Sáenz amplio ganador dijo: «empieza a escribirse una nueva historia en Salta»

El gobernador electo obtuvo 376.660 votos, o sea un 53,84 %, con el 99,36 % de las mesas escrutadas, seguido por Leavy, que alcanzó los 183.083 votos, el 26.13 %.

El gobernador electo de Salta, el intendente Gustavo Sáenz, aseguró que, con su triunfo electoral, comienza escribirse una nueva historia en la provincia, y expresó que en los comicios de hoy no hubo «vencedores ni vencidos», porque el pueblo salteño «ha tomado la decisión de que trabajemos todos juntos».

«Empieza a escribirse una nueva historia en Salta, y espero que sea la mejor», expresó Sáenz, al hablar en el salón Joaquín Castellanos del hotel Alejandro I, en el centro de la capital salteña.

Allí, el gobernador electo indicó que «no debemos permitir que esa grieta que duele, lastima y separa a los argentinos, se encuentre en Salta».

«Acá no hay vencedores ni vencidos. Hay un pueblo salteño que ha tomado la decisión de que trabajemos juntos, que dejemos de pelearnos entre los políticos y peleemos por los problemas que afectan a la gente, que son la pobreza, la falta de empleo, la inseguridad, la falta de oportunidades para los jóvenes», sostuvo.

Sáenz agradeció «de todo corazón a cada uno de los salteños que nos acompañaron en esta gran elección», tras lo que explicó que «desde un primer momento dijimos que este era un frente salteño que le abría las puertas y el corazón a todos los que quisieran participar y así lo hicimos».

«Nunca buscamos la bendición de nadie, solamente la del pueblo salteño», afirmó el actual intendente, al tiempo que señaló que «nos espera un gran desafío, una gran responsabilidad sobre nuestras espaldas».

En su discurso, Sáenz le agradeció a sus contrincantes y diputados nacionales Sergio Leavy, del Frente de Todos, y Alfredo Olmedo, del Frente Olmedo Gobernador, por sus llamados, y los convocó a trabajar «juntos, porque Salta se lo merece y lo necesita».

Asimismo, agradeció al gobernador Juan Manuel Urtubey, que lo invitó mañana «a conversar para comenzar una transición en paz, como debe ser, con madurez política por sobre todas las cosas».

Lo propio hizo con el presidente electo Alberto Fernández, que «a través de un mensaje me dice que ojalá podamos trabajar juntos», y le respondió: «quédese tranquilo señor presidente, yo voy a trabajar a su lado para defender a los argentinos».

«Pero por sobre todas las cosas le pido que trabajemos para que este norte tan postergado crezca de una vez por todas y se terminen las desigualdades y la falta de federalismo que existió siempre», manifestó.

También agradeció a su «amigo de toda la vida» y «próximo presidente de la Cámara de Diputados» de la Nación, Sergio Massa», «por acompañarme, por estar y saludarme», y al jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, «también por su llamado», para «que vean que se puede construir con todos una Argentina distinta, sin odios, sin rencores y sin resentimientos».

Por otro lado, agradeció «el saludo de mi querido amigo Roberto Lavagna, un hombre al que respeto y quiero mucho», y al presidente Mauricio Macri, por «su mensaje, felicitando a los salteños».

Un párrafo especial le dedicó a su «amigo personal, ese hombre que me abrió las puertas para conseguir un montón de obras para los salteños, un hombre de bien y de ley», el ministro del Interior Rogelio Frigerio.

«Nunca fui presionado por nadie por una obra. Gracias. Así debe ser la Argentina. Basta de látigo y chequera. Tenemos que salir adelante todos juntos, trabajando por el bienestar de los argentinos y los salteños. Ahí me van a encontrar, con poncho en el corazón», concluyó.