Ciudades Recreo

Por qué vale la pena dar un paseo por la ciudad de Recreo

En el extremo sur de la Provincia de Catamarca, el paisaje agreste toma forma de ondas que se dibujan sobre el horizonte. Entre esas postales únicas del noroeste argentino, la localidad de Recreo se alza a orillas de la Ruta Nacional Nº 157.

La ciudad de Recreo se ubica en el sur de la Provincia de Catamarca, en el Departamento La Paz. Se encuentra a 232 kilómetros de San Fernando del Valle; a 406 kilómetros de Tinogasta; a 1069 kilómetros de Antofagasta de la Sierra.

Recreo dista a 206 km de Catamarca, a 265 km de Córdoba, a 290 km de Tucumán, a 220 km de Santiago del Estero, a 220 km de La Rioja, y a 965 km de Buenos Aires

Lo primero que sobresale desde el oeste cuando el visitante arriba a la ciudad, es el imponente Cristo Redentor. Ubicado sobre una lomada, sorprende por su magnitud y el inmaculado blanco que lo pinta. Desde este sitio se obtienen las vistas panorámicas más bellas de toda la región.

Partiendo desde una plaza que sorprende con su fuente de agua y la gran esfera metálica que imita un globo terráqueo, sus calles céntricas respetan el tradicional diagramado con forma de damero pero alejándose un poco de la zona céntrica olvidan esta rigidez. Recorrerlas permite descubrir diferentes propuestas: restaurantes y restó-bares invitan a deleitarse con exquisitos platos; por las noches las confiterías aseguran la diversión; y los hoteles brindan los servicios necesarios para una agradable estadía.

Recreo tiene 29 barrios, 1 barrio cerrado, y 5 complejos de edificios. Los más relevantes son «Barrio Pedro Cano» el más antiguo, «Barrio Centro» donde se encuentran la mayoría de los comercios y «Barrio La Colonia» que es el más grande. Todos estos y el resto están conectados por unas redes de calles, bulevares y avenidas de gran amplitud, con semáforos inteligentes en las esquinas más importantes12​ que facilitan el flujo del tránsito. El trazado de las calles son de forma ortogonal, quiere decir, tienen formas de líneas horizontales y verticales que se cruzan; esto es así en la mayoría de su trazado, pero trasladándose hacia la periferia esto cambia y las calles se hacen más irregulares debido a los accidentes en el terreno.

Fiestas que rescatan las expresiones tradicionales de esta región se suman a la cartelera de este destino catamarqueño, para que el visitante pueda conocer una parte de cultura.

El camping es una excelente opción para deleitarse con un día al aire libre y en familia: se ofrecen parrillas, quinchos, y una pileta para los días más cálidos. Emprender caminatas, compartir un partido de fútbol en la cancha, o simplemente leer un libro bajo la sombra de las frondosas arboledas son algunas de las opciones. Desde este sitio también se puede admirar la imagen del Cristo Redentor, que se eleva sobre una de las colinas del este.

Conocida como la Capital Nacional del Cabrito, esta ciudad organiza una de las celebraciones populares más importantes de la región: el Festival Nacional del Cabrito. El anfiteatro “Fray Mamerto Esquiú” es el lugar elegido para compartir las noches al ritmo de la música folclórica y la alegría del público, que llega desde localidades vecinas para deleitarse con artistas de renombre nacional.